La familia de Jokin pide 4 años de internamiento para 8 menores por inducción al suicidio y torturas
Un tío del joven declara que el director del centro reconoció que "quizá habían actuado con excesiva lentitud" en el caso de Jokin.
EITB , 7/04/05
La familia de Jokin C.L., el adolescente de 14 años que se suicidó el pasado mes de septiembre en Hondarribia, solicita que ocho compañeros de clase del joven sean condenados a cuatro años y cinco meses de internamiento, cada uno, por los presuntos delitos de "inducción al suicidio, torturas y lesiones psicológicas", según ha informado un familiar del fallecido.
El abogado de los allegados de Jokin presentó anteayer en el Juzgado de Menores de Donostia-San Sebastián su escrito de alegaciones con estas peticiones, una vez que la Fiscalía de Donostia-San Sebastián ha concluido la investigación sobre los hechos que rodearon la muerte de Jokin, que presuntamente fue acosado por compañeros del Instituto Talaia, en el que estudiaba.
El fiscal deberá presentar su escrito de alegaciones en los próximos días. Las mismas fuentes de la familia han indicado que, al margen de la decisión que adopte el fiscal, los menores deberán "necesariamente" ser juzgados en el Juzgado de Menores, al existir una acusación.
Los ocho jóvenes ya prestaron declaración como imputados en la investigación de la Fiscalía. La familia, que ejerce la acusación particular, solicita que sean condenados a 18 meses de internamiento por cada uno de los tres delitos de los que les acusa, así como a 20 horas de trabajo comunitario por una falta de lesiones. Por otro lado, el Juzgado de Instrucción número 4 de Irun instruye la denuncia interpuesta por la familia contra el director, el jefe de estudios, una tutora y una profesora del Instituto Talaia, al entender que "consintieron y toleraron", con su "pasividad", el acoso que sufrió por parte de compañeros de clase.
Denuncia contra profesores
El juez tomó ayer declaración a Miguel Angel Zeberio, tío de Jokin, a su esposa y a un amigo de la familia. Miguel Angel Zeberio relató una conversación que mantuvo con el director del centro escolar cuando esperaban a que se identificara el cadáver del adolescente, después de que se arrojara desde la muralla de Hondarribia.
Según indicó el juez, cuando el director del centro le dijo que "son una banda de mafiosos". El tío de Jokin le preguntó, "vosotros qué habéis hecho", y "la respuesta fue que quizá habían actuado con excesiva lentitud en este caso", según explicó.
Asimismo, Zeberio declaró que el día del funeral del adolescente le dijo al director del Instituto que no se creía que los profesores no hubieran tenido conocimiento "de lo que estaba ocurriendo en torno a Jokin". "La respuesta exculpatoria máxima que él me daba es que él se dedicaba mucho a tareas administrativas y que no podía estar pendiente de todo lo que ocurría en el centro". www.eitb24.com
La acusación particular atribuye a 8 alumnos del instituto de Hondarribia los delitos de inducción al suicidio, torturas y lesiones psicológicas
SAN SEBASTIÁN - El Correo Digital
La familia de Jokin, el joven de Hondarribia que en septiembre del pasado año murió arrojándose desde la muralla de la ciudad tras sufrir presuntamente un acoso escolar por parte de sus compañeros de clase, imputa tres delitos a los ocho alumnos supuestamente implicados en los hechos y solicita para cada uno de ellos cuatro años y cinco meses de internamiento en un centro de régimen cerrado.
La acusación particular, que en el proceso abierto contra los menores ejercen los padres de Jokin Ceberio, ha presentado esta semana sus calificaciones. En él, el letrado que representa a la familia considera que los ocho alumnos del Instituto Talaia que supuestamente maltrataron al menor son autores de un delito de inducción al suicidio y solicitan dieciocho meses de internamiento en régimen cerrado para cada uno de ellos. Asimismo, les acusa de otro delito de torturas por que el también demanda dieciocho meses, y un tercer ilícito penal por las lesiones psicológicas que, a su juicio, Jokin padeció. Por este último delito solicita la misma pena que en los dos anteriores.
Además, la familia considera que los ocho alumnos son autores de una falta de lesiones y reclama como sanción veinte horas de trabajos comunitarios. El cómputo global de las penas solicitadas hace que los acusados se enfrenten a una petición de cuatro años y cinco meses de internamiento. No obstante, de acuerdo con legislación del menor, el periodo de permanencia en un centro en régimen cerrado no puede exceder de dos años en aquellos casos en los que los acusados no superen los 16 años.
Conocida la acusación particular, corresponde ahora a la Fiscalía calificar los hechos. El ministerio público, no obstante, no parece que vaya a formular una imputación tan severa como la que presenta la familia y podría inclinarse por una imputación de malos tratos.
Defensa
Una vez las acusaciones hayan hecho públicas sus escrito de imputación, deberá ser la defensa quien lo haga. Para ello, dispondrá de un plazo de cinco días, una vez reciba la notificación. Después el caso pasará al Juzgado de Menores que fijará la fecha del juicio. Para ese día está previsto que declare a través de una videoconferencia el psiquiatra Luis Rojas Marcos que ha elaborado un informe que avala las tesis de la acusación particular.
Por otra parte, ayer se practicó en Irún la primera de las diligencias en la causa abierta contra el director, la jefa de estudios, la tutora y una profesora del Instituto Talaia donde el fallecido cursaba sus estudios. Los tres fueron denunciados por la familia del fallecido, que considera que los docentes pudieron incurrir en una actuación negligente que habría contribuido al suicidio del menor. La denuncia se sustenta en las declaraciones hasta ahora realizadas por los ocho estudiantes inculpados en el otro proceso, así como en manifestaciones de otros compañeros de curso y amigos. En opinión de la familia, el contenido de estos testimonios confirma que el acoso hacia su sobrino fue «sistemático y general» y que se produjo dentro del centro, tanto en el gimnasio, aulas, pasillos así como en otras dependencias. Aseguran que en el centro todos conocían la situación de Jokin sufría y «resulta inverosímil que los profesores no lo supieran».
http://www.elcorreodigital.com
Un tío del joven declara que el director del centro reconoció que "quizá habían actuado con excesiva lentitud" en el caso de Jokin.
EITB , 7/04/05
La familia de Jokin C.L., el adolescente de 14 años que se suicidó el pasado mes de septiembre en Hondarribia, solicita que ocho compañeros de clase del joven sean condenados a cuatro años y cinco meses de internamiento, cada uno, por los presuntos delitos de "inducción al suicidio, torturas y lesiones psicológicas", según ha informado un familiar del fallecido.
El abogado de los allegados de Jokin presentó anteayer en el Juzgado de Menores de Donostia-San Sebastián su escrito de alegaciones con estas peticiones, una vez que la Fiscalía de Donostia-San Sebastián ha concluido la investigación sobre los hechos que rodearon la muerte de Jokin, que presuntamente fue acosado por compañeros del Instituto Talaia, en el que estudiaba.
El fiscal deberá presentar su escrito de alegaciones en los próximos días. Las mismas fuentes de la familia han indicado que, al margen de la decisión que adopte el fiscal, los menores deberán "necesariamente" ser juzgados en el Juzgado de Menores, al existir una acusación.
Los ocho jóvenes ya prestaron declaración como imputados en la investigación de la Fiscalía. La familia, que ejerce la acusación particular, solicita que sean condenados a 18 meses de internamiento por cada uno de los tres delitos de los que les acusa, así como a 20 horas de trabajo comunitario por una falta de lesiones. Por otro lado, el Juzgado de Instrucción número 4 de Irun instruye la denuncia interpuesta por la familia contra el director, el jefe de estudios, una tutora y una profesora del Instituto Talaia, al entender que "consintieron y toleraron", con su "pasividad", el acoso que sufrió por parte de compañeros de clase.
Denuncia contra profesores
El juez tomó ayer declaración a Miguel Angel Zeberio, tío de Jokin, a su esposa y a un amigo de la familia. Miguel Angel Zeberio relató una conversación que mantuvo con el director del centro escolar cuando esperaban a que se identificara el cadáver del adolescente, después de que se arrojara desde la muralla de Hondarribia.
Según indicó el juez, cuando el director del centro le dijo que "son una banda de mafiosos". El tío de Jokin le preguntó, "vosotros qué habéis hecho", y "la respuesta fue que quizá habían actuado con excesiva lentitud en este caso", según explicó.
Asimismo, Zeberio declaró que el día del funeral del adolescente le dijo al director del Instituto que no se creía que los profesores no hubieran tenido conocimiento "de lo que estaba ocurriendo en torno a Jokin". "La respuesta exculpatoria máxima que él me daba es que él se dedicaba mucho a tareas administrativas y que no podía estar pendiente de todo lo que ocurría en el centro". www.eitb24.com
La acusación particular atribuye a 8 alumnos del instituto de Hondarribia los delitos de inducción al suicidio, torturas y lesiones psicológicas
SAN SEBASTIÁN - El Correo Digital
La familia de Jokin, el joven de Hondarribia que en septiembre del pasado año murió arrojándose desde la muralla de la ciudad tras sufrir presuntamente un acoso escolar por parte de sus compañeros de clase, imputa tres delitos a los ocho alumnos supuestamente implicados en los hechos y solicita para cada uno de ellos cuatro años y cinco meses de internamiento en un centro de régimen cerrado.
La acusación particular, que en el proceso abierto contra los menores ejercen los padres de Jokin Ceberio, ha presentado esta semana sus calificaciones. En él, el letrado que representa a la familia considera que los ocho alumnos del Instituto Talaia que supuestamente maltrataron al menor son autores de un delito de inducción al suicidio y solicitan dieciocho meses de internamiento en régimen cerrado para cada uno de ellos. Asimismo, les acusa de otro delito de torturas por que el también demanda dieciocho meses, y un tercer ilícito penal por las lesiones psicológicas que, a su juicio, Jokin padeció. Por este último delito solicita la misma pena que en los dos anteriores.
Además, la familia considera que los ocho alumnos son autores de una falta de lesiones y reclama como sanción veinte horas de trabajos comunitarios. El cómputo global de las penas solicitadas hace que los acusados se enfrenten a una petición de cuatro años y cinco meses de internamiento. No obstante, de acuerdo con legislación del menor, el periodo de permanencia en un centro en régimen cerrado no puede exceder de dos años en aquellos casos en los que los acusados no superen los 16 años.
Conocida la acusación particular, corresponde ahora a la Fiscalía calificar los hechos. El ministerio público, no obstante, no parece que vaya a formular una imputación tan severa como la que presenta la familia y podría inclinarse por una imputación de malos tratos.
Defensa
Una vez las acusaciones hayan hecho públicas sus escrito de imputación, deberá ser la defensa quien lo haga. Para ello, dispondrá de un plazo de cinco días, una vez reciba la notificación. Después el caso pasará al Juzgado de Menores que fijará la fecha del juicio. Para ese día está previsto que declare a través de una videoconferencia el psiquiatra Luis Rojas Marcos que ha elaborado un informe que avala las tesis de la acusación particular.
Por otra parte, ayer se practicó en Irún la primera de las diligencias en la causa abierta contra el director, la jefa de estudios, la tutora y una profesora del Instituto Talaia donde el fallecido cursaba sus estudios. Los tres fueron denunciados por la familia del fallecido, que considera que los docentes pudieron incurrir en una actuación negligente que habría contribuido al suicidio del menor. La denuncia se sustenta en las declaraciones hasta ahora realizadas por los ocho estudiantes inculpados en el otro proceso, así como en manifestaciones de otros compañeros de curso y amigos. En opinión de la familia, el contenido de estos testimonios confirma que el acoso hacia su sobrino fue «sistemático y general» y que se produjo dentro del centro, tanto en el gimnasio, aulas, pasillos así como en otras dependencias. Aseguran que en el centro todos conocían la situación de Jokin sufría y «resulta inverosímil que los profesores no lo supieran».
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