nueve mesesjokin21S . EN VALENCIA setecientos mil alumnos terminan las clases con la reforma en el aire y problemas de convivencia- Unos 394.000 alumnos valencianos de Primaria e Infantil concluyen mañana, miércoles, la actividad lectiva del curso 2004-05. Dos días después, el viernes, los 304.452 de Secundaria se irán de vacaciones hasta septiembre próximo y sólo les hará ir por su centro la entrega de las calificaciones. Atrás queda un ejercicio que tiene pendiente por resolver problemas de convivencia y la reforma.
Los primeros en acabar el curso son los 129.326 niños de Infantil y los 263.905 estudiantes de Primaria para quienes mañana, miércoles, será el último día de clase.
El viernes próximo terminarán la actividad lectiva los centros de Secundaria con sus 304.452 alumnos que cursan entre la ESO (192.272); Bachillerato (57.382), aunque los de segundo finalizaron en mayo para poder prepararse la selectividad, y los ciclos formativos (49.798), junto con los de Enseñanzas Especializadas y los de Formación de Adultos.
El curso empezó más tranquilo de lo que finaliza. Profesores y alumnos llegaron a sus centros con un nuevo conseller al frente del departamento de Educación: Alejandro Font de Mora sustituía en agosto a Esteban González Pons, y entraba otro programa de construcciones escolares denominado «CreaEscola».
Ciegsa, la empresa que gestiona estas construcciones nombró director al secretario autonómico de Educación, Máximo Caturla. Su gerente, Javier García Lliberós, perdía peso en la entidad. Con los meses, el almacén que albergaba sus archivos sufrió un incendio y los despachos fueron asaltados.
En el apartado estrictamente educativo, este curso ha sido el del anteproyecto ministerial de reforma, la Ley Orgánica de Educación (LOE) que ha sido duramente criticado por los sectores conservadores por diferencias con la asignatura de religión.
El recién creado Observatorio para la Convivencia(+) no pudo evitar que una alumna del Elda se quitara la vida por un presunto acoso escolar; otro estudiante llevó una catana a su instituto en Valencia y varios adolescentes han sido denunciados y juzgados.
Este año, más que nunca, los centros educativos han evidenciado su crisis económica, con un hecho tan claro como el corte de luz en el instituto Luis Vives. Lo último ha sido la filtración de exámenes de las pruebas de acceso al ciclo superior formativo.
Hasta Septiembre
Valencia, 21/6/05 (eMV)
Las clases finalizan esta semana para los casi 698.000 alumnos de Educación Primaria y de Secundaria que este curso han realizado sus estudios en a Comunidad Valenciana. Un ejercicio escolar convulso por el anuncio de la nueva reforma educativa y por los problemas derivados de la convivencia en el aula.
Los primeros en acabar el curso son los 129.326 niños de Infantil y los 263.905 estudiantes de Primaria para quienes mañana, miércoles, será el último día de clase.
El viernes próximo terminarán la actividad lectiva los centros de Secundaria con sus 304.452 alumnos que cursan entre la ESO (192.272); Bachillerato (57.382), aunque los de segundo finalizaron en mayo para poder prepararse la selectividad, y los ciclos formativos (49.798), junto con los de Enseñanzas Especializadas y los de Formación de Adultos.
El curso empezó más tranquilo de lo que finaliza. Profesores y alumnos llegaron a sus centros con un nuevo conseller al frente del departamento de Educación: Alejandro Font de Mora sustituía en agosto a Esteban González Pons, y entraba otro programa de construcciones escolares denominado «CreaEscola».
Ciegsa, la empresa que gestiona estas construcciones nombró director al secretario autonómico de Educación, Máximo Caturla. Su gerente, Javier García Lliberós, perdía peso en la entidad. Con los meses, el almacén que albergaba sus archivos sufrió un incendio y los despachos fueron asaltados.
En el apartado estrictamente educativo, este curso ha sido el del anteproyecto ministerial de reforma, la Ley Orgánica de Educación (LOE) que ha sido duramente criticado por los sectores conservadores por diferencias con la asignatura de religión.
El recién creado Observatorio para la Convivencia(+) no pudo evitar que una alumna del Elda se quitara la vida por un presunto acoso escolar; otro estudiante llevó una catana a su instituto en Valencia y varios adolescentes han sido denunciados y juzgados.
Este año, más que nunca, los centros educativos han evidenciado su crisis económica, con un hecho tan claro como el corte de luz en el instituto Luis Vives. Lo último ha sido la filtración de exámenes de las pruebas de acceso al ciclo superior formativo.
Hasta Septiembre






