La familia pide más penas para los condenados por causarle un trastorno que le llevó al suicidio
La acusación particular pidió ayer que se incrementen las penas contra los ocho adolescentes condenados en el caso Jokin al considerar que la sentencia dictada el pasado 12 de mayo ignoró el delito de lesiones psíquicas. La familia del menor sostiene que el acoso al que fue sometido le provocó un trastorno mental que desencadenó su posterior suicidio.
La Audiencia de Guipúzcoa acogió ayer a puerta cerrada la vista por los recursos de apelación interpuestos por la acusación particular y la defensa a la sentencia dictada contra ocho compañeros de clase de Jokin, el menor que se lanzó al vacío el pasado 21 de septiembre desde la muralla de Hondarribia después de haber sido acosado por sus compañeros de instituto.
Uno de los psiquiatras convocado por la acusación particular se mostró contundente al asegurar que Jokin padeció a causa del 'bullying' «lesiones psíquicas que se concretaron en un trastorno disociativo y una depresión aguda». La Fiscalía no se adhirió a estas tesis, aunque admitió que es posible penalizar por separado el delito de lesiones psíquicas.
De lo que no cabe ninguna duda es de que el acoso que padeció Jokin los días previos a su suicidio le produjo un trastorno emocional que fue captado incluso por quienes le hostigaban. Uno de los ocho condenados admitía en unos escritos incorporados a la sentencia que se dio cuenta de que Jokin «está muy jodido». «Soy consciente de que le humillé e insulté, así como darle una cheta cuando respondía a mis insultos (...). En el recreo un amigo me dice que pase de Ceberio, que los profesores están vigilando a ver quién se mete con él».
Seis jornadas antes del suicidio de Jokin, el mismo adolescente escribía: «Empiezo a darme cuenta de que Ceberio está muy jodido y durante el recreo se lo comento a mis amigos que tenemos que hacer algo, porque si no me parece que no aguantará mucho».
Los psiquiatras del caso de Jokin reiteran que hubo daños
Los ocho menores juzgados por acosar a Jokin fueron condenados a 18 meses de libertad vigilada por un delito contra la integridad moral. La sentencia establecía además que cuatro de ellos tendrían que pasar tres fines de semana en un centro educativo. Sin embargo, la juez de menores de San Sebastián no explicó por qué no había imputado también a los condenados un delito de lesiones psicológicas, como había solicitado la familia del Jokin, apoyada en el testimonio de los psiquiatras que intervinieron en el juicio.
La Audiencia ha venido a dar la razón a la familia al convocar a los psiquiatras, por considerar que sus dictámenes no tuvieron "reflejo" en la sentencia. El fiscal y la acusación cree que el delito de lesiones psíquicas debe ser penado independientemente del de integridad moral, lo que puede aumentar el castigo.
La acusación del "caso Jokin" sostiene que hubo lesiones psíquicas
Acoso y lesiones- Trastorno disociarivo y depresión aguda
Al término de la sesión, el tío de Jokin y portavoz de la familia del menor fallecido, Miguel Ángel Ceberio, indicó que el perito psiquiatra propuesto por la acusación particular manifestó «concluyentemente» que «como consecuencia del acoso» su sobrino «padeció lesiones psíquicas que se concretaron en un trastorno disociativo y en una depresión aguda».
Por el contrario, el letrado de la defensa, Patxi Rezola, indicó que el psiquiatra propuesto por los acusados rechazó que se hubieran producido estas lesiones psíquicas, y aseguró que «no se puede condenar a una persona por trato degradante y luego por el resultado de ese trato, ya que el daño psíquico es inherente». (DDN - EFE)
La acusación particular pidió ayer que se incrementen las penas contra los ocho adolescentes condenados en el caso Jokin al considerar que la sentencia dictada el pasado 12 de mayo ignoró el delito de lesiones psíquicas. La familia del menor sostiene que el acoso al que fue sometido le provocó un trastorno mental que desencadenó su posterior suicidio.
B. OLAIZOLA/SAN SEBASTIÁN El Correo, 5 de julio de 2005
Fiscalía y defensa, por su parte, argumentaron que la pena dictada -18 meses de libertad vigilada- recoge el daño psicológico infligido a Jokin Ceberio.
La Audiencia de Guipúzcoa acogió ayer a puerta cerrada la vista por los recursos de apelación interpuestos por la acusación particular y la defensa a la sentencia dictada contra ocho compañeros de clase de Jokin, el menor que se lanzó al vacío el pasado 21 de septiembre desde la muralla de Hondarribia después de haber sido acosado por sus compañeros de instituto.
Uno de los psiquiatras convocado por la acusación particular se mostró contundente al asegurar que Jokin padeció a causa del 'bullying' «lesiones psíquicas que se concretaron en un trastorno disociativo y una depresión aguda». La Fiscalía no se adhirió a estas tesis, aunque admitió que es posible penalizar por separado el delito de lesiones psíquicas.
De lo que no cabe ninguna duda es de que el acoso que padeció Jokin los días previos a su suicidio le produjo un trastorno emocional que fue captado incluso por quienes le hostigaban. Uno de los ocho condenados admitía en unos escritos incorporados a la sentencia que se dio cuenta de que Jokin «está muy jodido». «Soy consciente de que le humillé e insulté, así como darle una cheta cuando respondía a mis insultos (...). En el recreo un amigo me dice que pase de Ceberio, que los profesores están vigilando a ver quién se mete con él».
Seis jornadas antes del suicidio de Jokin, el mismo adolescente escribía: «Empiezo a darme cuenta de que Ceberio está muy jodido y durante el recreo se lo comento a mis amigos que tenemos que hacer algo, porque si no me parece que no aguantará mucho».
Los psiquiatras del caso de Jokin reiteran que hubo daños
EL PAÍS - San Sebastián - 05-07-2005
La acusación particular del caso Jokin, llevada por su familia, sostuvo ayer en una vista a puerta cerrada que el adolescente de 14 años de Hondarribia (Guipúzcoa) sufrió daños psíquicos a raíz del acoso escolar al que fue sometido por ocho compañeros de su instituto. Estos daños, según la familia, le llevaron al suicidio. Tal extremo fue negado por la defensa ante la Audiencia de San Sebastián.
Los ocho menores juzgados por acosar a Jokin fueron condenados a 18 meses de libertad vigilada por un delito contra la integridad moral. La sentencia establecía además que cuatro de ellos tendrían que pasar tres fines de semana en un centro educativo. Sin embargo, la juez de menores de San Sebastián no explicó por qué no había imputado también a los condenados un delito de lesiones psicológicas, como había solicitado la familia del Jokin, apoyada en el testimonio de los psiquiatras que intervinieron en el juicio.
La Audiencia ha venido a dar la razón a la familia al convocar a los psiquiatras, por considerar que sus dictámenes no tuvieron "reflejo" en la sentencia. El fiscal y la acusación cree que el delito de lesiones psíquicas debe ser penado independientemente del de integridad moral, lo que puede aumentar el castigo.
La acusación del "caso Jokin" sostiene que hubo lesiones psíquicas
Acoso y lesiones- Trastorno disociarivo y depresión aguda
Al término de la sesión, el tío de Jokin y portavoz de la familia del menor fallecido, Miguel Ángel Ceberio, indicó que el perito psiquiatra propuesto por la acusación particular manifestó «concluyentemente» que «como consecuencia del acoso» su sobrino «padeció lesiones psíquicas que se concretaron en un trastorno disociativo y en una depresión aguda».
Por el contrario, el letrado de la defensa, Patxi Rezola, indicó que el psiquiatra propuesto por los acusados rechazó que se hubieran producido estas lesiones psíquicas, y aseguró que «no se puede condenar a una persona por trato degradante y luego por el resultado de ese trato, ya que el daño psíquico es inherente». (DDN - EFE)







