El director general de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, FAD, Ignacio Calderón, señaló hoy que el 60 por ciento de los españoles considera "la diversión" la causa fundamental del consumo de drogas y mostró su preocupación por este dato ya que indica que el uso, "e incluso el abuso", de estupefacientes está "perfectamente justificado" por los jóvenes en ámbitos recreativos, lúdicos y de ocio.
"Eso no es fácil y desgraciadamente las sustancias que protagonizan el consumo de drogas colaboran con una gran facilidad a esa diversión. Por eso el alcohol, la cocaína, las pastillas o el canabis son sustancias que se utilizan con una enorme intensidad para potenciar al máximo las posibilidades de diversión", remarcó.
Añadió que esa diversión que los jóvenes viven "con la misma intensidad que hacen el resto de las cosas" se junta el hecho de que "siempre tiene curiosidad y quiere experimentar" así como al "cierto atractivo que tiene también que lo prohibido". Todo esto, contribuye, en su opinión, a que el consumo de drogas "se esté incrementando de una forma muy importante".
Calderón explicó que la percepción de las razones que empujan al consumo de drogas varían según edades. Mientras la gente de 20 años están "absolutamente instalada en la importancia y el interés de pasarlo bien de la manera más profunda e intensa que sea capaz, cuando se tienen 35 años empieza a haber otras como los problemas problemas personales, las dificultades de relación o las inseguridades".
Tendencia en aumento
En resumen, no mostró su sorpresa por los resultados porque son datos "que se vienen apuntado desde hace años en distintas investigaciones pero que van ganando en porcentaje de forma importante", especialmente el reconocimiento de la diversión como "la razón fundamental para ese consumo".
Así, insistió en que es preocupante esa identificación porque "más deseo, voluntad y decisión de divertirse, van a conllevar más consumo de esas drogas". Además a esto se suma que cuanto más jóvenes los consumidores, "son menos las posibilidades que tienen de oponerse, enfrentarse o de no utilizarlos como si pasara nada" Comparado con el anterior estudio hecho por la FAD en 1998, se ha visto una subida en el consumo por parte de los jóvenes, un cada vez más temprana edad de incorporación a esos consumos y un incremento importante en la banalización del riesgo.
"Esas diferencias en el tiempo corren en contra de las personas que estamos intentando parar esa tendencia, poner freno a un consumo de drogas", lamentó. En este sentido, denunció la tendencia que existe a la "banalización del riesgo" del consumo de drogas, conclusión a la que muchos jóvenes llegan a través de informaciones que reciben desde muchos puntos de vista. "Esa banalización del riesgo, la presión del grupo y el deseo de diversión son factores que influyen, aparte de la alta accesibilidad, en que el incremento del consumo sea realmente preocupante" agregó.
"No hay soluciones mágicas"
Por otra parte, recalcó que para paras esta tendencia "hay que hacer muchísimas cosas" pero insistió en que "no hay soluciones mágicas" ya que los consumos de drogas "son síntomas de un estilo de vida, de unos valores sociales y de una actitud social". Sin embargo, destacó la importancia de "la educación preventiva empezada en edades muy tempranas".
A este respecto, incidió en que es "fundamental" que se dote a los niños y niñas desde pequeños en "valores de enfrentamiento a la realidad que van a tener que vivir". Añadió que cuando llegue el momento de que "en su grupo de amigos se encuentren con la decisión de consumir o no", a lo único que se puede aspirar es a "haberles dado una capacidad y una preparación para que tomen la decisión con el menor riesgo y la menor vulnerabilidad".
Calderón puntualizó que esa es "una opción para los que vienen" pero que no podemos olvidar "a los que están, que se encuentran próximos al consumo de drogas y por tanto con unos riesgos muy altos". Concluyó que en este caso hay que trabajar "en la escuela y en la familia" y pidió a los padres que intenten tener "muy cerca a sus hijos, hablar todo lo que puedan con ellos y ponerles límites y normas que crean necesarios ya que en el espacio abierto los jóvenes están perdidos".
Por último, comentó que estos datos forman parte de la investigación 'La percepción Social de los Problemas de Drogas en España. 2004' que pretende estudiar como ve la sociedad el consumo de drogas "porque una cosa es la realidad de los consumos y otra cosa más importante como los percibe la sociedad".
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19/8/05 abc.es
En declaraciones a Europa Press Televisión, subrayó que esto se debe a que el joven de hoy en día se siente "en la obligación de divertirse constantemente y con una enorme intensidad". Agregó que la sociedad le ha acostumbrado a que "no sólo tiene derecho a la diversión" sino que se ha convertido en "casi una obligación".
"Eso no es fácil y desgraciadamente las sustancias que protagonizan el consumo de drogas colaboran con una gran facilidad a esa diversión. Por eso el alcohol, la cocaína, las pastillas o el canabis son sustancias que se utilizan con una enorme intensidad para potenciar al máximo las posibilidades de diversión", remarcó.
Añadió que esa diversión que los jóvenes viven "con la misma intensidad que hacen el resto de las cosas" se junta el hecho de que "siempre tiene curiosidad y quiere experimentar" así como al "cierto atractivo que tiene también que lo prohibido". Todo esto, contribuye, en su opinión, a que el consumo de drogas "se esté incrementando de una forma muy importante".
Calderón explicó que la percepción de las razones que empujan al consumo de drogas varían según edades. Mientras la gente de 20 años están "absolutamente instalada en la importancia y el interés de pasarlo bien de la manera más profunda e intensa que sea capaz, cuando se tienen 35 años empieza a haber otras como los problemas problemas personales, las dificultades de relación o las inseguridades".
Tendencia en aumento
En resumen, no mostró su sorpresa por los resultados porque son datos "que se vienen apuntado desde hace años en distintas investigaciones pero que van ganando en porcentaje de forma importante", especialmente el reconocimiento de la diversión como "la razón fundamental para ese consumo".
Así, insistió en que es preocupante esa identificación porque "más deseo, voluntad y decisión de divertirse, van a conllevar más consumo de esas drogas". Además a esto se suma que cuanto más jóvenes los consumidores, "son menos las posibilidades que tienen de oponerse, enfrentarse o de no utilizarlos como si pasara nada" Comparado con el anterior estudio hecho por la FAD en 1998, se ha visto una subida en el consumo por parte de los jóvenes, un cada vez más temprana edad de incorporación a esos consumos y un incremento importante en la banalización del riesgo.
"Esas diferencias en el tiempo corren en contra de las personas que estamos intentando parar esa tendencia, poner freno a un consumo de drogas", lamentó. En este sentido, denunció la tendencia que existe a la "banalización del riesgo" del consumo de drogas, conclusión a la que muchos jóvenes llegan a través de informaciones que reciben desde muchos puntos de vista. "Esa banalización del riesgo, la presión del grupo y el deseo de diversión son factores que influyen, aparte de la alta accesibilidad, en que el incremento del consumo sea realmente preocupante" agregó.
"No hay soluciones mágicas"
Por otra parte, recalcó que para paras esta tendencia "hay que hacer muchísimas cosas" pero insistió en que "no hay soluciones mágicas" ya que los consumos de drogas "son síntomas de un estilo de vida, de unos valores sociales y de una actitud social". Sin embargo, destacó la importancia de "la educación preventiva empezada en edades muy tempranas".
A este respecto, incidió en que es "fundamental" que se dote a los niños y niñas desde pequeños en "valores de enfrentamiento a la realidad que van a tener que vivir". Añadió que cuando llegue el momento de que "en su grupo de amigos se encuentren con la decisión de consumir o no", a lo único que se puede aspirar es a "haberles dado una capacidad y una preparación para que tomen la decisión con el menor riesgo y la menor vulnerabilidad".
Calderón puntualizó que esa es "una opción para los que vienen" pero que no podemos olvidar "a los que están, que se encuentran próximos al consumo de drogas y por tanto con unos riesgos muy altos". Concluyó que en este caso hay que trabajar "en la escuela y en la familia" y pidió a los padres que intenten tener "muy cerca a sus hijos, hablar todo lo que puedan con ellos y ponerles límites y normas que crean necesarios ya que en el espacio abierto los jóvenes están perdidos".
Por último, comentó que estos datos forman parte de la investigación 'La percepción Social de los Problemas de Drogas en España. 2004' que pretende estudiar como ve la sociedad el consumo de drogas "porque una cosa es la realidad de los consumos y otra cosa más importante como los percibe la sociedad".
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