Cada vez estamos escuchando más en televisión casos de niños que se quitan la vida debido al acoso que sufren por parte de otros compañeros.
Las burlas, las agresiones son habituales para estos chicos que sufren este acoso por ser estudiosos o por no destacar como líderes.
Sus acosadores suelen ser grupos de chicos que se creen más poderosos o que al ir unidos tienen más fuerza y van a por el más débil.
Tanto el acosador como el chico acosado suelen cumplir una serie de características muy concretas y que se repiten en todos los casos.
Acosador: es un lider o forma parte de su pandilla. Se creen superiores y atacan a los débiles o a los que no siguen sus reglas. “Si no eres como ellos serás uno de sus blancos”
Suelen ser chicos que provienen de familias desestructuradas y que encuentran en el grupo de amigos una referencia , se sienten acogidos y protegidos, son valorados y por eso comienzan a seguir sus andanzas.
Acosado: suele ser buen estudiante, tal vez su físico no es muy agraciado, no se enfrenta a sus agresores y eso hace que éstos se envalentonen.
Tiene dificultades de comunicación o es tímido y tiene pocos amigos. Poco a poco se irá encerrando en sí mismo y dejará de tener una vida social y de ocio acorde para su edad.
No saldrá de casa por miedo a sufrir un ataque y su recogimiento será motivo de refuerzo para su agresor.
Sus padres suelen describirle como un chico bueno que no se mete con nadie y que no da problemas, pero cuando llega el suicidio o una agresión mayor por parte del acosador, éstos se sentirán culpables por no haberse dado cuanta o porque su hijo no lo contó ni a profesores ni a sus padres.
Esto denota que existen unas dificultades de comunicación o una falta de confianza en los mayores, que hace que el niño se sienta solo ante esta situación y que busque el camino más rápido para dejar de sufrir.
Tras una agresión continuada, la persona se encuentra en un pozo sin salida aparecerán ideas negativas que le llevaran poco a poco a sumirse en una depresión producto de la cual aparecerá el suicidio como forma de salir de todo.
Cuando nuestros niños son pequeños podemos poner en práctica una serie de estrategias para ayudarle a enfrentarse a este tipo de situación llegado el caso.
Desde luego nadie nos asegura como reaccionará, pero si está más preparado para ello, más fácil será que lo cuenta a alguien o que no tenga miedo.
Es la pescadilla que se muerde la cola, si se enfrenta y no tiene miedo, no irán a por él.
Siempre van a por el que saben que no denuncia por miedo, a por el que les hace caso ante sus amenazas, a por el sumiso. Si el chico es guerrero, le dejarán en paz por miedo a que les denuncien.
Lo primero que tendrás que fomentar es una buena comunicación padre hijo. Desde muy pequeño tendrás que aprender a escuchar sus problemas y a ayudarle a buscarles solución por sí mismo.
Podréis proponer muchas ideas posibles que solucionan el problema y más tarde elegir cual es la mejor solución y ponerla en práctica. De este modo enseñaras a tu hijo a no hundirse ante un problema y a salir airoso de él y también a pedir ayuda cuando no sepa que hacer.
Si tu respuesta es ayudarle a buscar la solución mejor, cuando sea mayor sabrá que puede contar contigo para lo que sea y no tendrá miedo de contarte sus cosas porque sabrá que vas a apoyarle.
Si por el contrario, cuando el niño te plantea un dilema respondes con hosquedad, sin darle importancia, dejándolo para luego o regañando al chico, éste aprenderá que no puede contar contigo y además estará sin estrategias con las que luchar cuando le llegue el casa.
Se transformará en un chico sin recursos y tal vez tímido y callado , con miedos, los cuales pueden ser caldo de cultivo para el agresor.
Para conseguir una buena comunicación con tu hijo tendrás que empezar desde el principio, haciéndole caso cuando se cae, cuando discute con otro niño por un juguete, cuando está triste cuando le ha ocurrido algo, cuando se ha quedado el último en la carrera, etc.
Ante todas estas frustraciones, los padres tendrán que estar muy cercanos para enseñar a su hijo a superarlas y a afrontarlas con naturalidad, como algo normal que le ocurre a todo el mundo y por lo cual no se es ni mejor ni peor.
Con todas estas cosas conseguirás un nivel de confianza y de comunicación que será abono para un futuro, cuando sea adolescente y se vuelva más cerrado solucionará los problemas por su cuenta como tú le has enseñado y ante algo más fuerte que no puede con ello acudirá a ti.
Es importante que tu hijo no tenga miedo a las figuras de autoridad.
Es muy típico fomentar en las familias el miedo a los profesores, policías, guardias , etc como si fueran alguien malo.
Cuando uno de estos profesores ataca a un niño, puede que éste lo vea como algo normal, le tiene miedo y siempre le han dicho que era malo, con lo cual no hay nada raro. Los padres tienen que servir de modelo para que el niño entienda que los policías están para ayudarnos, los profesores para enseñarnos, etc...
Nuestro trato con ellos enseñará al niño a que no hay porqué tenerles miedo y será más fácil que comente sin darle importancia cualquier cosa extraña que haya ocurrido con el profesor.
También es vital enseñar a tu hijo seguridad y autoestima, tendrás que ayudarle a enfrentarse a determinados retos para que entienda que puede conseguirlo.
Cuando inicie una actividad novedosa y transmita ansiedad, preocupación o miedo a no conseguirlo, tu función será animarle y convencerlo de que sí puede hacerlo, podrás ir dándoles las instrucciones paso a paso para que sepa como ir consiguiendo metas poco a poco y llegar a la meta final. Después tendrá que recibir un refuerzo por haberlo conseguido.
Si por el contrario le sale mal, podréis volver a intentarlo siguiendo pasos distintos y reforzando siempre su esfuerzo.
Esto será la forma adecuada para que tu hijo gane en seguridad y confíe en sus posibilidades. A la hora de enfrentarse a un posible agresor o acosador, estará convencido de que no se merece eso y lo contará a los mayores para que le ayuden, defenderá sus puntos de vista y sabrá proponer retos a su agresor sin amedrentarse.
Aunque lo más probable es que no sea blanco de estos grupos puesto que tendrá su círculo de amigos que le protegerá, será exitoso socialmente con lo cual no cumplirá los criterios para ser agredido.
No olvides ayudarle y no criticarle cuando te plantee un problema por tonto que sea; para él es algo muy importante y en su mente infantil necesita tener la solución necesaria para hacerle frente.
Aunque tu hijo aún sea pequeño, es importante que estés atento a cualquier cambio que se produzca en su comportamiento o estado de ánimo y acude inmediatamente al colegio a hablar con los tutores para ver si han detectado algo.
Cuando un niño no quiere ir al colegio es por algo, tiene miedo de algo o no quiere enfrentarse.
Puede que sea una tontería pero es mejor asegurarse y sobre todo interrogar al niño dulcemente para conseguir información.
Por otro lado, si crees que eres una persona miedosa o tu pareja lo es, ten en cuenta que los niños aprenden por modelado, imitando un modelo que sois los padres, si sois miedosos o le transmitís miedo por ejemplo cuando se sube al columpio, o cuando se cae reaccionáis con ansiedad,etc...
Vuestro hijo aprenderá a que no hay que hacer cosas que impliquen riesgo, con lo cual no se enfrentará a un posible agresor, no tendrá defensa, su mejor arma será la huida, con lo cual los agresores irán a por él.
TerraMujer-Vicenta Sanz Herrero, Psicología Clínica
Las burlas, las agresiones son habituales para estos chicos que sufren este acoso por ser estudiosos o por no destacar como líderes.
Sus acosadores suelen ser grupos de chicos que se creen más poderosos o que al ir unidos tienen más fuerza y van a por el más débil.
Tanto el acosador como el chico acosado suelen cumplir una serie de características muy concretas y que se repiten en todos los casos.
Acosador y acosado
Acosador: es un lider o forma parte de su pandilla. Se creen superiores y atacan a los débiles o a los que no siguen sus reglas. “Si no eres como ellos serás uno de sus blancos”
Suelen ser chicos que provienen de familias desestructuradas y que encuentran en el grupo de amigos una referencia , se sienten acogidos y protegidos, son valorados y por eso comienzan a seguir sus andanzas.
Acosado: suele ser buen estudiante, tal vez su físico no es muy agraciado, no se enfrenta a sus agresores y eso hace que éstos se envalentonen.
Tiene dificultades de comunicación o es tímido y tiene pocos amigos. Poco a poco se irá encerrando en sí mismo y dejará de tener una vida social y de ocio acorde para su edad.
No saldrá de casa por miedo a sufrir un ataque y su recogimiento será motivo de refuerzo para su agresor.
Sus padres suelen describirle como un chico bueno que no se mete con nadie y que no da problemas, pero cuando llega el suicidio o una agresión mayor por parte del acosador, éstos se sentirán culpables por no haberse dado cuanta o porque su hijo no lo contó ni a profesores ni a sus padres.
Esto denota que existen unas dificultades de comunicación o una falta de confianza en los mayores, que hace que el niño se sienta solo ante esta situación y que busque el camino más rápido para dejar de sufrir.
Tras una agresión continuada, la persona se encuentra en un pozo sin salida aparecerán ideas negativas que le llevaran poco a poco a sumirse en una depresión producto de la cual aparecerá el suicidio como forma de salir de todo.
Estrategias para enfrentarse a esta situación
Cuando nuestros niños son pequeños podemos poner en práctica una serie de estrategias para ayudarle a enfrentarse a este tipo de situación llegado el caso.
Desde luego nadie nos asegura como reaccionará, pero si está más preparado para ello, más fácil será que lo cuenta a alguien o que no tenga miedo.
Es la pescadilla que se muerde la cola, si se enfrenta y no tiene miedo, no irán a por él.
Siempre van a por el que saben que no denuncia por miedo, a por el que les hace caso ante sus amenazas, a por el sumiso. Si el chico es guerrero, le dejarán en paz por miedo a que les denuncien.
Lo primero que tendrás que fomentar es una buena comunicación padre hijo. Desde muy pequeño tendrás que aprender a escuchar sus problemas y a ayudarle a buscarles solución por sí mismo.
Podréis proponer muchas ideas posibles que solucionan el problema y más tarde elegir cual es la mejor solución y ponerla en práctica. De este modo enseñaras a tu hijo a no hundirse ante un problema y a salir airoso de él y también a pedir ayuda cuando no sepa que hacer.
Si tu respuesta es ayudarle a buscar la solución mejor, cuando sea mayor sabrá que puede contar contigo para lo que sea y no tendrá miedo de contarte sus cosas porque sabrá que vas a apoyarle.
Si por el contrario, cuando el niño te plantea un dilema respondes con hosquedad, sin darle importancia, dejándolo para luego o regañando al chico, éste aprenderá que no puede contar contigo y además estará sin estrategias con las que luchar cuando le llegue el casa.
Se transformará en un chico sin recursos y tal vez tímido y callado , con miedos, los cuales pueden ser caldo de cultivo para el agresor.
Para conseguir una buena comunicación con tu hijo tendrás que empezar desde el principio, haciéndole caso cuando se cae, cuando discute con otro niño por un juguete, cuando está triste cuando le ha ocurrido algo, cuando se ha quedado el último en la carrera, etc.
Ante todas estas frustraciones, los padres tendrán que estar muy cercanos para enseñar a su hijo a superarlas y a afrontarlas con naturalidad, como algo normal que le ocurre a todo el mundo y por lo cual no se es ni mejor ni peor.
Con todas estas cosas conseguirás un nivel de confianza y de comunicación que será abono para un futuro, cuando sea adolescente y se vuelva más cerrado solucionará los problemas por su cuenta como tú le has enseñado y ante algo más fuerte que no puede con ello acudirá a ti.
Es importante que tu hijo no tenga miedo a las figuras de autoridad.
Es muy típico fomentar en las familias el miedo a los profesores, policías, guardias , etc como si fueran alguien malo.
Cuando uno de estos profesores ataca a un niño, puede que éste lo vea como algo normal, le tiene miedo y siempre le han dicho que era malo, con lo cual no hay nada raro. Los padres tienen que servir de modelo para que el niño entienda que los policías están para ayudarnos, los profesores para enseñarnos, etc...
Nuestro trato con ellos enseñará al niño a que no hay porqué tenerles miedo y será más fácil que comente sin darle importancia cualquier cosa extraña que haya ocurrido con el profesor.
También es vital enseñar a tu hijo seguridad y autoestima, tendrás que ayudarle a enfrentarse a determinados retos para que entienda que puede conseguirlo.
Cuando inicie una actividad novedosa y transmita ansiedad, preocupación o miedo a no conseguirlo, tu función será animarle y convencerlo de que sí puede hacerlo, podrás ir dándoles las instrucciones paso a paso para que sepa como ir consiguiendo metas poco a poco y llegar a la meta final. Después tendrá que recibir un refuerzo por haberlo conseguido.
Si por el contrario le sale mal, podréis volver a intentarlo siguiendo pasos distintos y reforzando siempre su esfuerzo.
Esto será la forma adecuada para que tu hijo gane en seguridad y confíe en sus posibilidades. A la hora de enfrentarse a un posible agresor o acosador, estará convencido de que no se merece eso y lo contará a los mayores para que le ayuden, defenderá sus puntos de vista y sabrá proponer retos a su agresor sin amedrentarse.
Aunque lo más probable es que no sea blanco de estos grupos puesto que tendrá su círculo de amigos que le protegerá, será exitoso socialmente con lo cual no cumplirá los criterios para ser agredido.
No olvides ayudarle y no criticarle cuando te plantee un problema por tonto que sea; para él es algo muy importante y en su mente infantil necesita tener la solución necesaria para hacerle frente.
Aunque tu hijo aún sea pequeño, es importante que estés atento a cualquier cambio que se produzca en su comportamiento o estado de ánimo y acude inmediatamente al colegio a hablar con los tutores para ver si han detectado algo.
Cuando un niño no quiere ir al colegio es por algo, tiene miedo de algo o no quiere enfrentarse.
Puede que sea una tontería pero es mejor asegurarse y sobre todo interrogar al niño dulcemente para conseguir información.
Por otro lado, si crees que eres una persona miedosa o tu pareja lo es, ten en cuenta que los niños aprenden por modelado, imitando un modelo que sois los padres, si sois miedosos o le transmitís miedo por ejemplo cuando se sube al columpio, o cuando se cae reaccionáis con ansiedad,etc...
Vuestro hijo aprenderá a que no hay que hacer cosas que impliquen riesgo, con lo cual no se enfrentará a un posible agresor, no tendrá defensa, su mejor arma será la huida, con lo cual los agresores irán a por él.
TerraMujer-Vicenta Sanz Herrero, Psicología Clínica






