Se pone en duda el 'Efecto reparador y disuasorio de las SENTENCIAS'
El Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Pedro Núñez Morgades, exigió ayer más medios para lograr una adecuada aplicación de la Ley del Menor y recordó la necesidad de legislar «desde la reflexión y no desde la emoción». Determinadas decisiones judiciales, como ésta, "causan alarma social y contribuyen a que el ciudadano pierda la fe en las instituciones". En su opinión, el que la juez aplique la ley del Menor "contribuye, en este caso, a que aumente la sensación de impunidad que la sociedad tiene hacia esta ley porque el menor infractor, además de ser recuperado socialmente, debe cumplir una medida proporcionada a los hechos por los que se le juzga".
El Defensor del Menor madrileño, aun reconociendo que la ley permite suspender las condenas de dos años o menos, se preguntó qué ha cambiado «para que ahora sean esas familias, precisamente, el espacio adecuado en el que los menores puedan rehabilitarse».
Núñez Morgades se remitió a los argumentos de la Audiencia sobre los padres -«quisieron desde el principio quitarle hierro al asunto»- y, desde una postura contraria al endurecimiento de las penas, reclamó que las sentencias «tengan un efecto reparador y disuasorio y sirvan para que se cumplan medidas correctoras proporcionadas».
El abogado de Jokin y su tío abandonan el Juzgado
El Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Pedro Núñez Morgades, exigió ayer más medios para lograr una adecuada aplicación de la Ley del Menor y recordó la necesidad de legislar «desde la reflexión y no desde la emoción». Determinadas decisiones judiciales, como ésta, "causan alarma social y contribuyen a que el ciudadano pierda la fe en las instituciones". En su opinión, el que la juez aplique la ley del Menor "contribuye, en este caso, a que aumente la sensación de impunidad que la sociedad tiene hacia esta ley porque el menor infractor, además de ser recuperado socialmente, debe cumplir una medida proporcionada a los hechos por los que se le juzga".
El Defensor del Menor madrileño, aun reconociendo que la ley permite suspender las condenas de dos años o menos, se preguntó qué ha cambiado «para que ahora sean esas familias, precisamente, el espacio adecuado en el que los menores puedan rehabilitarse».
Núñez Morgades se remitió a los argumentos de la Audiencia sobre los padres -«quisieron desde el principio quitarle hierro al asunto»- y, desde una postura contraria al endurecimiento de las penas, reclamó que las sentencias «tengan un efecto reparador y disuasorio y sirvan para que se cumplan medidas correctoras proporcionadas».
El abogado de Jokin y su tío abandonan el Juzgado





