CAUSA II de JOKIN La decisión va a ser recurrida ante la Audiencia Provincial de Gipuzkoa «Al final vamos a tener que pagar nosotros», dice el padre de Jokin
SAN SEBASTIÁN. DV. El juzgado de Irún que instruía la denuncia interpuesta por la familia de Jokin Ceberio, el joven de Hondarribia que se suicidó en septiembre del año pasado tras sufrir un acoso escolar, ha archivado las diligencias abiertas contra el director del Instituto Talaia de Hondarribia y tres profesores del mismo centro, donde el menor estudiaba, al considerar que no existen pruebas que demuestren que los docentes tuvieran conocimiento del trato vejatorio del que fue objeto. Así lo confirmó ayer Miguel Angel Ceberio, tío de Jokin y portavoz de la familia. Ceberio anunció que recurrirá la decisión judicial ante la Audiencia y expresó su confianza en que el tribunal guipuzcoano revoque el sobreseimiento.
La denuncia fue interpuesta por la familia de Jokin el pasado 11 de marzo y estaba dirigida contra el director, la jefa de estudios y dos profesoras más del centro, al considerar que actuaron de manera negligente en la vigilancia de los menores y que con su actuación permitieron que el acoso se llevara a efecto. Este procedimiento fue el segundo que se inició tras la muerte de Jokin y es diferente del incoado contra los ocho menores, alumnos también del Instituto que fueron acusados, juzgados y condenados por someter a la víctima a un trato degradante.
La acusación sustentó su denuncia en las manifestaciones efectuadas por los ochos menores así como en las declaraciones de otros compañeros de curso y amigos de la víctima.
Tras una investigación que ha durado poco más de seis meses, el Juzgado de Instrucción 4 de Irún ha archivado la causa al concluir que no hay prueba alguna para imputarles el «delito de omisión del deber de impedir la comisión de determinados delitos» ni tampoco contra el Instituto Talaia y la Consejería de Educación del Gobierno Vasco, que figuraban como responsables civiles, informa Europa Press.
Declaración de docentes
El auto fundamenta el archivo en las declaraciones realizadas por profesores y personal del centro y por el inspector de Educación del Gobierno Vasco que participó en la investigación interna tras el suicidio del menor. El juez concluye que «ninguno» de los testimonios «da un criterio certero» de que el acoso se produjera «con conocimiento de los imputados». En este sentido, recuerda que los profesores aseguraron no haber presenciado «tratos vejatorios» hacia Jokin, «afirmación que es común entre todos los testigos que declararon a lo largo de la causa».
El auto también recuerda que el inspector de Educación explicó que, en una encuesta, el menor manifestó que «estaba contento y que daba un valor muy alto a la relación que mantenía con su cuadrilla». «Con lo cual, queda acreditado que si en una encuesta no se reflejan tratos vejatorios por el resto de sus compañeros o un mínimo indicio de su existencia, siendo ésta reservada, más difícil será descubrirlos por el profesorado y más aún por la dirección del centro», añade la resolución judicial.
Recurso
Miguel Angel Ceberio, en declaraciones a DV anunció la decisión de la familia de recurrir el auto judicial ante la Audiencia de Gipuzkoa, para lo que dispone de un plazo de cinco días. Consideró que la resolución adoptada por el juzgado de Irún se fundamenta exclusivamente en las manifestaciones realizadas por los docentes y no en los menores que fueron acusados ni en las de los testigos que prestaron declaración en el procedimiento contra los chicos condenados. «Para este viaje no se necesitaban esas alforjas», indicó Ceberio quien expresó asimismo su confianza en que la Audiencia donostiarra valore estas manifestaciones. José Ignacio Ceberio, padre de Jokin, expresó su contrariedad por el archivo. «Al final vamos a tener que pagar nosotros por lo ocurrido».
SAN SEBASTIÁN. DV. El juzgado de Irún que instruía la denuncia interpuesta por la familia de Jokin Ceberio, el joven de Hondarribia que se suicidó en septiembre del año pasado tras sufrir un acoso escolar, ha archivado las diligencias abiertas contra el director del Instituto Talaia de Hondarribia y tres profesores del mismo centro, donde el menor estudiaba, al considerar que no existen pruebas que demuestren que los docentes tuvieran conocimiento del trato vejatorio del que fue objeto. Así lo confirmó ayer Miguel Angel Ceberio, tío de Jokin y portavoz de la familia. Ceberio anunció que recurrirá la decisión judicial ante la Audiencia y expresó su confianza en que el tribunal guipuzcoano revoque el sobreseimiento.
La denuncia fue interpuesta por la familia de Jokin el pasado 11 de marzo y estaba dirigida contra el director, la jefa de estudios y dos profesoras más del centro, al considerar que actuaron de manera negligente en la vigilancia de los menores y que con su actuación permitieron que el acoso se llevara a efecto. Este procedimiento fue el segundo que se inició tras la muerte de Jokin y es diferente del incoado contra los ocho menores, alumnos también del Instituto que fueron acusados, juzgados y condenados por someter a la víctima a un trato degradante.
La acusación sustentó su denuncia en las manifestaciones efectuadas por los ochos menores así como en las declaraciones de otros compañeros de curso y amigos de la víctima.
Tras una investigación que ha durado poco más de seis meses, el Juzgado de Instrucción 4 de Irún ha archivado la causa al concluir que no hay prueba alguna para imputarles el «delito de omisión del deber de impedir la comisión de determinados delitos» ni tampoco contra el Instituto Talaia y la Consejería de Educación del Gobierno Vasco, que figuraban como responsables civiles, informa Europa Press.
Declaración de docentes
El auto fundamenta el archivo en las declaraciones realizadas por profesores y personal del centro y por el inspector de Educación del Gobierno Vasco que participó en la investigación interna tras el suicidio del menor. El juez concluye que «ninguno» de los testimonios «da un criterio certero» de que el acoso se produjera «con conocimiento de los imputados». En este sentido, recuerda que los profesores aseguraron no haber presenciado «tratos vejatorios» hacia Jokin, «afirmación que es común entre todos los testigos que declararon a lo largo de la causa».
El auto también recuerda que el inspector de Educación explicó que, en una encuesta, el menor manifestó que «estaba contento y que daba un valor muy alto a la relación que mantenía con su cuadrilla». «Con lo cual, queda acreditado que si en una encuesta no se reflejan tratos vejatorios por el resto de sus compañeros o un mínimo indicio de su existencia, siendo ésta reservada, más difícil será descubrirlos por el profesorado y más aún por la dirección del centro», añade la resolución judicial.
- El juez de Irún concluye que no hay «prueba alguna» para imputarles el «delito de omisión del deber de impedir la comisión de determinados delitos» ni tampoco contra el Instituto Talaia y la Consejería de Educación, como responsables civiles. eCD
Recurso
Miguel Angel Ceberio, en declaraciones a DV anunció la decisión de la familia de recurrir el auto judicial ante la Audiencia de Gipuzkoa, para lo que dispone de un plazo de cinco días. Consideró que la resolución adoptada por el juzgado de Irún se fundamenta exclusivamente en las manifestaciones realizadas por los docentes y no en los menores que fueron acusados ni en las de los testigos que prestaron declaración en el procedimiento contra los chicos condenados. «Para este viaje no se necesitaban esas alforjas», indicó Ceberio quien expresó asimismo su confianza en que la Audiencia donostiarra valore estas manifestaciones. José Ignacio Ceberio, padre de Jokin, expresó su contrariedad por el archivo. «Al final vamos a tener que pagar nosotros por lo ocurrido».
- «Contradicciones» DDN
El tío de Jokin y portavoz de la familia, Miguel Ángel Ceberio, anunció ayer su intención de recurrir este auto que, en su opinión, sólo tiene en cuenta «los testimonios de los profesores» y de un instructor del departamento vasco de Educación para archivar el caso, sin efectuar «ningún tipo de valoración sobre el resto de las pruebas que se han practicado».
«Las declaraciones testificales presentadas por la familia ni las considera, al igual que tampoco hace con las declaraciones de los menores acusados en el otro procedimiento ni con las de los chicos que fueron testigos en el otro juicio», recalcó Ceberio.
«Sólo se basa -añadió- en que como todos los profesores han declarado que no sabían nada y en que el instructor de Educación ha declarado que él tiene el mismo convencimiento para dictar el auto de sobreseimiento».







