Los políticos insisten en que se trata de un «caso aislado», mientras los padres piden garantías de una mayor seguridad Chamizo propone la vigilancia de agentes de la Policía Local de paisano, y descarta los detectores de metales a la entrada
LA LÍNEA 10 Oct.- El curso escolar no comenzó con buen pie en La Línea. La comunidad educativa quedó conmocionada el pasado jueves 22, cuando se recibió la noticia de que un menor de 13 años había apuñalado a otro de 16 en el patio del IES Antonio Machado, un centro en el que, por cierto, ya hubo el pasado curso protestas de padres y profesores en demanda de más seguridad.
Después de este caso, que venía a sumarse al de Benalmádena, saltaba la alarma sobre la violencia escolar en Andalucía. ¿Qué hacer para atajarla?, ¿están abocadas las escuelas españolas a acabar con detectores de metales a la entrada de los colegios, como sucede en Estados Unidos desde casos tan flagrantes como el de Columbine?
Los políticos se deshicieron en palabras de apoyo al instituto, pero quisieron dejar muy claro que lo del día 22 fue un «caso aislado». En ello insistió, antes que nadie, el alcalde, Juan Carlos Juárez, quien destacó que La Línea es «una ciudad muy segura», y que un incidente de este tipo «podría haber pasado en cualquier rincón de España». También la Delegación de Educación recuerda que son «contados» los casos de violencia, y que el que aconteció en La Línea «no tiene parangón». Algunos aseguran que es más la repercusión mediática que la dimensión real del problema, pero desde la Delegación se recuerda que, si bien estadísticamente no se puede decir que los casos de violencia escolar sean frecuentes (son 242.000 alumnos en la provincia), sí habría que valorar que «es un problema social importante el que la violencia sea la solución más fácil».
Sea como fuere, existe entre los padres una preocupación real, y también el Defensor del Pueblo andaluz, José Chamizo, ha tomado posiciones. Aboga por la prevención, propone que los centros de Secundaria estén vigilados por agentes de la Policía Local vestidos de paisano, y descarta los detectores de metales. También insta a los chicos a denunciar los casos de acoso que conozcan, para evitar ese silencio cómplice que, muchas veces, provoca el miedo a ser tachado de «chivato». Mientras, los padres siguen pidiendo más seguridad en el Machado, y una valla más alta. En este punto discrepa la Delegación, para la que basta la altura actual.
Por su parte, la Consejería de Educación insiste en las políticas de prevención, y desarrolla programas como 'Escuela, Espacio de Paz' en el marco del 'Plan Andaluz de Cultura de Paz y No Violencia'. También se han creado las figuras del alumno ayudante y del alumno mediador, que ahonda en la resolución pacífica de conflictos y se lleva a cabo actualmente en dos institutos de Cádiz. diariosur.es
NORMALIDAD. Alumnos del Antonio Machado en la biblioteca, unos días después del apuñalamiento de un adolescente.
LA LÍNEA 10 Oct.- El curso escolar no comenzó con buen pie en La Línea. La comunidad educativa quedó conmocionada el pasado jueves 22, cuando se recibió la noticia de que un menor de 13 años había apuñalado a otro de 16 en el patio del IES Antonio Machado, un centro en el que, por cierto, ya hubo el pasado curso protestas de padres y profesores en demanda de más seguridad.
Después de este caso, que venía a sumarse al de Benalmádena, saltaba la alarma sobre la violencia escolar en Andalucía. ¿Qué hacer para atajarla?, ¿están abocadas las escuelas españolas a acabar con detectores de metales a la entrada de los colegios, como sucede en Estados Unidos desde casos tan flagrantes como el de Columbine?
Los políticos se deshicieron en palabras de apoyo al instituto, pero quisieron dejar muy claro que lo del día 22 fue un «caso aislado». En ello insistió, antes que nadie, el alcalde, Juan Carlos Juárez, quien destacó que La Línea es «una ciudad muy segura», y que un incidente de este tipo «podría haber pasado en cualquier rincón de España». También la Delegación de Educación recuerda que son «contados» los casos de violencia, y que el que aconteció en La Línea «no tiene parangón». Algunos aseguran que es más la repercusión mediática que la dimensión real del problema, pero desde la Delegación se recuerda que, si bien estadísticamente no se puede decir que los casos de violencia escolar sean frecuentes (son 242.000 alumnos en la provincia), sí habría que valorar que «es un problema social importante el que la violencia sea la solución más fácil».
Sea como fuere, existe entre los padres una preocupación real, y también el Defensor del Pueblo andaluz, José Chamizo, ha tomado posiciones. Aboga por la prevención, propone que los centros de Secundaria estén vigilados por agentes de la Policía Local vestidos de paisano, y descarta los detectores de metales. También insta a los chicos a denunciar los casos de acoso que conozcan, para evitar ese silencio cómplice que, muchas veces, provoca el miedo a ser tachado de «chivato». Mientras, los padres siguen pidiendo más seguridad en el Machado, y una valla más alta. En este punto discrepa la Delegación, para la que basta la altura actual.
Por su parte, la Consejería de Educación insiste en las políticas de prevención, y desarrolla programas como 'Escuela, Espacio de Paz' en el marco del 'Plan Andaluz de Cultura de Paz y No Violencia'. También se han creado las figuras del alumno ayudante y del alumno mediador, que ahonda en la resolución pacífica de conflictos y se lleva a cabo actualmente en dos institutos de Cádiz. diariosur.es
NORMALIDAD. Alumnos del Antonio Machado en la biblioteca, unos días después del apuñalamiento de un adolescente.






