Los responsables educativos destacan el papel de los padres en el seguimiento de los jóvenes Los directores de los centros señalan que los casos son aislados y complicados de descubrir
FERROL 10-10-05 Alrededor del 5% de los alumnos ferrolanos de educación secundaria son acosados en el instituto. Se trata de un dato orientativo, obtenido por una extrapolación de cuestionarios realizados en los centros de enseñanza. Por ejemplo, el instituto Concepción Arenal tiene constancia de entre uno y dos casos de alumnos que temen ir a clase por cada grupo de 30 estudiantes.
La cuestión del acoso escolar fue una de las abordadas en un debate de Radio Voz al que asistieron los directores de cuatro institutos de Ferrol. En el encuentro, quedó constancia de que se dan casos, pero que suelen ser aislados. La situación, según los responsables educativos, no es por el momento preocupante.
«Pode haber un problema puntual, pero de aí a crear unha certa psicose sobre acosos, paréceme moi forte», apuntó Juan Rodríguez Silvar, responsable del Sofía Casanova. Los directores, en todo caso, estuvieron de acuerdo en que existe una fuerte sensibilidad social que, de un modo o de otro, se refleja sobre la comunidad educativa.
El problema, según los directores, no está sólo en atajar el problema, sino incluso en reconocerlo. En algunos casos, apuntaron, hay alumnos que no se confiesan víctimas de acoso por tener no sólo sensación de vergüenza, sino incluso de culpa. «É un tema difícil de desenmascarar», reconoce Guillermo Pedreiro, del Concepción Arenal.
Además de todas las dificultades señaladas, en ocasiones los casos de acoso adoptan formas sutiles. «A veces no son hechos graves, sino que el acoso empieza por poner motes, discriminar a gente que es menos buena en deportes o que tiene alguna particularidad...», apunta Pilar Berrio, del IES Catabois.
En el transcurso del debate se abordó la cuestión del papel que desempeñan los padres en situaciones de este tipo. Berrio explicó que, en su instituto, cuando se detecta un caso se llama a alumnos y padres. «Tratamos de intervenir por la convivencia, que también es un aprendizaje», apunta.
Aunque reconocen que la participación presencial de los padres en los asuntos de los estudiantes es menor ya en secundaria que en otros niveles eduacativos, destacan en todo caso su importancia: «Nós, sen os pais, non podemos facer o seguimento completo do alumno», asegura Corona Tato, del IES Saturnino Montojo. www.lavozdegalicia.es
FERROL 10-10-05 Alrededor del 5% de los alumnos ferrolanos de educación secundaria son acosados en el instituto. Se trata de un dato orientativo, obtenido por una extrapolación de cuestionarios realizados en los centros de enseñanza. Por ejemplo, el instituto Concepción Arenal tiene constancia de entre uno y dos casos de alumnos que temen ir a clase por cada grupo de 30 estudiantes.
La cuestión del acoso escolar fue una de las abordadas en un debate de Radio Voz al que asistieron los directores de cuatro institutos de Ferrol. En el encuentro, quedó constancia de que se dan casos, pero que suelen ser aislados. La situación, según los responsables educativos, no es por el momento preocupante.
«Pode haber un problema puntual, pero de aí a crear unha certa psicose sobre acosos, paréceme moi forte», apuntó Juan Rodríguez Silvar, responsable del Sofía Casanova. Los directores, en todo caso, estuvieron de acuerdo en que existe una fuerte sensibilidad social que, de un modo o de otro, se refleja sobre la comunidad educativa.
El problema, según los directores, no está sólo en atajar el problema, sino incluso en reconocerlo. En algunos casos, apuntaron, hay alumnos que no se confiesan víctimas de acoso por tener no sólo sensación de vergüenza, sino incluso de culpa. «É un tema difícil de desenmascarar», reconoce Guillermo Pedreiro, del Concepción Arenal.
Formas sutiles
Además de todas las dificultades señaladas, en ocasiones los casos de acoso adoptan formas sutiles. «A veces no son hechos graves, sino que el acoso empieza por poner motes, discriminar a gente que es menos buena en deportes o que tiene alguna particularidad...», apunta Pilar Berrio, del IES Catabois.
En el transcurso del debate se abordó la cuestión del papel que desempeñan los padres en situaciones de este tipo. Berrio explicó que, en su instituto, cuando se detecta un caso se llama a alumnos y padres. «Tratamos de intervenir por la convivencia, que también es un aprendizaje», apunta.
Aunque reconocen que la participación presencial de los padres en los asuntos de los estudiantes es menor ya en secundaria que en otros niveles eduacativos, destacan en todo caso su importancia: «Nós, sen os pais, non podemos facer o seguimento completo do alumno», asegura Corona Tato, del IES Saturnino Montojo. www.lavozdegalicia.es






