Los agresores son amigos de uno de los menores que le pegaron en el Marítimo hace una semana
Una semana después de que recibiera una paliza en un colegio del Marítimo, volvió a ser golpeado en el patio de su domicilio. Tres jóvenes, amigos de los compañeros de escuela que le agredieron, le propinaron ayer otra tunda de golpes, pese a que llevaba un collarín y el brazo escayolado y no podía defenderse.
VALENCIA 11 Oct.- Sin escrúpulos, sin piedad. El estudiante que sufrió una brutal paliza en un colegio del Marítimo –información que ya publicó LAS PROVINCIAS–, volvió ayer a ser apaleado en la patio de su domicilio presuntamente por amigos de los otros dos agresores.
Pese a que todavía llevaba el collarín y una escayola en el brazo, los tres agresores no tuvieron compasión. El joven, de 12 años de edad, estaba acorralado. Uno vigiló la puerta por si llegaba algún vecino; otro le tapó la boca para silenciar los gritos de dolor, mientras un tercero se dedicaba a lanzar sus puños contra el menor, según relato Mercedes, la madre del menor.
Además, el trío de agresores cebó sus golpes en las costillas –donde el estudiante ya tenía una fisura de la anterior paliza– y el estómago. Al terminar, se despidieron con esta lapidaria frase: “Volveremos y te vamos a rajar”.
Precisamente, la víctima y su madre acababan de llegar a casa tras visitar a la psicóloga del colegio donde el alumno sufrió la paliza. La especialista quería comprobar el estado anímico del escolar y su intención era hablar con los agresores para evitar nuevos conflictos.
Madre e hijo llegaron a casa sin sospechar de la presencia de los agresores. Al cabo de unos minutos, el niño bajó a la calle “para recoger un cromo que se le había caído por el balcón”. Y allí le estaban esperando.
Horas después de la brutal agresión, Mercedes y el pequeño acudieron al Hospital Clínico, donde le hicieron algunas radiografías que confirmaban que las lesiones se habían agravado y además tenía dañado el hombro.
La madre del menor agredido ha sustituido la preocupación por el terror. “Es que ya no es sólo un asunto de la escuela, sino que saben incluso la dirección de nuestro domicilio”.
Además, ahora el miedo se acentúa porque desconoce cuál podría ser el alcance de una nueva agresión. “Igual que le dan una paliza, le pueden sacar una navaja cualquier día”.
Denuncia a la policía
La madre del pequeño ya denunció la primera agresión –que tuvo lugar en el colegio– en la Comisaría del Marítimo. Ahora, tras la paliza de ayer manifestó su intención de presentar otra denuncia en el juzgado.
La Conselleria de Educación ha tomado ya cartas en el asunto. De hecho, un inspector de Educación aseguró a la afectada que el próximo jueves se reunirá con los responsables del centro para estudiar qué medidas se pueden adoptar.
La Asociación de Padres y Alumnos (APA) también está al corriente del asunto. La entidad quería enviar una carta al Ayuntamiento para que una patrulla de policía controlara los accesos al centro. lasprovincias.es
El menor, acompañado de sus padres, tras salir en la tarde de ayer del Hospital Clínico






