El defensor de los valencianos califica de «gravísimo» lo ocurrido - Tres jóvenes, dos ecuatorianos y un español, ya han sido expulsados
TORREVIEJA 28 Oc La respuesta del Síndic de Greuges ante el presunto acoso escolar que se registra en el IES Mare Nostrum de Torrevieja se puede calificar como de «inmediata». Ayer por la mañana, y tras conocer a través de La Verdad la denuncia por el acoso que sufren dos alumnos del IES Mare Nostrum de Torrevieja, el Síndic de Greuges, Bernardo del Rosal, tomó la decisión de intervenir en el caso «de oficio».
El Síndic, que calificó de «gravísimos» los hechos relatados en estas páginas, dio órdenes a su personal de que contactase con las madres que habían denunciado el acoso para comunicarles que esa institución va a seguir el caso y brindarles toda su protección.
Tras la reunión que Bernardo del Rosal mantuvo ayer con el conseller de Cultura, Alejandro Font de Mora, el Síndic de Greuges manifestó a este diario que «el primer asunto que hemos abordado en la reunión de esta mañana con el conseller de Educación ha sido el caso de presunto acoso de los dos alumnos de Torrevieja, y me ha dicho que ya estaba tomando medidas, y que la Inspección ya estaba interviniendo».
Intervención de oficio
El Síndic explicó que, al tratarse de un tema muy delicado, «vamos a intentar implicar lo menos posible a las familias, por lo que intervendremos de oficio».
Además, aparte de las gestiones que a Bernardo del Rosal le consta que realiza la Conselleria, el Defensor del Pueblo valenciano anuncia: «Por nuestra parte, seguiremos analizando para ver cuál es la actitud de la Dirección Territorial y de la Conselleria y ver si están haciendo lo que tienen que hacer, pues hay una serie de protocolos que tienen que activar para poner remedio a la situación y prevenir futuras situaciones en el caso de otros chavales».
A preguntas de este medio, y sobre la indicación del director del centro, que, según los testimonios recogidos, comentó a los padres de los niños presuntamente acosados que. «si no querían llevarles al centro, estaban en su derecho», Bernardo del Rosal, manifestó: «Si eso es cierto, no es la respuesta que un director de un centro debe dar».
Considera del Rosal que, en caso de ser así, «se estaría dando a los presuntos acosadores el mensaje de que es el violento quien tiene la posibilidad de vencer en los conflictos».
Por eso, cree que, «si se estuviera dando esa solución por parte de la dirección del centro, se enviaría un mensaje pedagógico totalmente desacertado, porque se les estaría diciendo a los acosadores que no hay nada como ser violento para triunfar». Razón por la que definió como «equívoco y tremendamente peligroso» el proponer que los niños no acudan a clase.
Pese a esto, el conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, aseguró ayer en Alicante que los tres presuntos acosadores «fueron expulsados el pasado viernes» del centro.
Sin referirse al caso concreto de Torrevieja, Bernardo del Rosal expuso que «es cierto que en algunas ocasiones, los directores de los centros no saben cómo reaccionar y tienden a darle la solución más fácil, que es minimizar el problema, pensando que no es grave y que son chiquilladas». Para el Síndic, «esas reacciones son las de quien no sabe enfrentar el problema».
Y, aunque desde el centro pueda quitársele importancia a lo denunciado por las madres, considera que «cuando una madre se decide a denunciar es porque debe haber una situación de angustia importante».
Considera que, en casos de acoso escolar, «minimizar la situación no soluciona el problema, porque en la medida en que un chaval denuncia y no tiene respuesta del cuadro profesoral el agresor se da cuenta de que no hay reacción, lo que se está haciendo es potenciar la conducta del agresor».
El Síndic de Greuges comparó el acoso escolar con la violencia de género, destacando que «los efectos sobre la víctima pueden ser demoledores, porque por la edad en que se sufren pueden marcar a una criatura haciéndole un desgraciado para toda su vida».
Por eso, destacó el interés que hay desde todas las áreas para acabar con unas situaciones ante las que en la actualidad hay mayor sensibilidad, «porque si bien es verdad que estos casos sucedían también en el pasado, la sensibilidad respecto a la dignidad y el trato a las personas ha cambiado y actualmente son inaceptables».
Amparadas
La llamada del Síndic de Greuges a una de las madres denunciantes ha representado, según manifestó la mujer a este medio, «una gran satisfacción y un gran alivio por estar al fin amparadas por un estamento oficial en una situación en las que nos sentíamos totalmente indefensas».
El que, desde el Síndic de Greuges y desde la Conselleria o la Dirección Territorial, vayan a tomar cartas en el asunto supone para estas madres, y para los jóvenes que padecen el acoso, «una luz de esperanza ante la incomprensión del director, que sigue quitando importancia a lo que están pasando nuestros hijos».
El miércoles por la tarde se celebró una reunión en el centro en la que estuvieron presentes cinco profesores y ocho padres de alumnos, entre los que no estaban los progenitores de los presuntos acosadores. En este encuentro, el director del centro volvió a decirles a los padres que «estaban en su derecho de no llevar a los niños al instituto» sin aportar soluciones, según manifestó a La Verdad la madre de unos de los alumnos presuntamente acosados.
«Lo único que hizo fue reprocharnos que diéramos a conocer el caso a La Verdad», continuó.
La indignación de las madres de los dos menores presuntamente acosados aumentó ayer por la mañana tras lo que aconteció con sus hijos en el instituto.
«Si no hubiéramos recibido el apoyo del Síndic de Greuges yo no sé cómo estaríamos ahora, después de que el director del centro haya llamado a los niños a su despacho y les haya dicho que no tienen que dar importancia a lo que pasa, porque los acosadores sólo lo hacen para reírse de ellos y que no tiene importancia», manifestó a este diario una de las madres.
Tras la entrevista de los dos alumnos con el director, la madre de una de las niñas acosadas, manifestó que «ha sufrido un ataque de nervios y no para de llorar, está indignada y desesperada».
La única reacción por parte de la dirección del centro fue, según la progenitora., «decirnos esta mañana -por ayer- que, si queremos que nuestros hijos salgan antes, tenemos que presentar cada día una solicitud por escrito», lo que considera «una represalia por haber dado a conocer lo que estamos sufriendo».
Las mujeres esperan que «la Administración intervenga con toda rapidez, para que acabe este suplicio que están viviendo los niños, y que, de no solucionarse, no sabemos cómo puede acabar». laverdad.es
COOPERACIÓN. El Síndic de Greuges (i) y Alejandro Font de Mora, el jueves en Alicante.
TORREVIEJA 28 Oc La respuesta del Síndic de Greuges ante el presunto acoso escolar que se registra en el IES Mare Nostrum de Torrevieja se puede calificar como de «inmediata». Ayer por la mañana, y tras conocer a través de La Verdad la denuncia por el acoso que sufren dos alumnos del IES Mare Nostrum de Torrevieja, el Síndic de Greuges, Bernardo del Rosal, tomó la decisión de intervenir en el caso «de oficio».
El Síndic, que calificó de «gravísimos» los hechos relatados en estas páginas, dio órdenes a su personal de que contactase con las madres que habían denunciado el acoso para comunicarles que esa institución va a seguir el caso y brindarles toda su protección.
Tras la reunión que Bernardo del Rosal mantuvo ayer con el conseller de Cultura, Alejandro Font de Mora, el Síndic de Greuges manifestó a este diario que «el primer asunto que hemos abordado en la reunión de esta mañana con el conseller de Educación ha sido el caso de presunto acoso de los dos alumnos de Torrevieja, y me ha dicho que ya estaba tomando medidas, y que la Inspección ya estaba interviniendo».
Intervención de oficio
El Síndic explicó que, al tratarse de un tema muy delicado, «vamos a intentar implicar lo menos posible a las familias, por lo que intervendremos de oficio».
Además, aparte de las gestiones que a Bernardo del Rosal le consta que realiza la Conselleria, el Defensor del Pueblo valenciano anuncia: «Por nuestra parte, seguiremos analizando para ver cuál es la actitud de la Dirección Territorial y de la Conselleria y ver si están haciendo lo que tienen que hacer, pues hay una serie de protocolos que tienen que activar para poner remedio a la situación y prevenir futuras situaciones en el caso de otros chavales».
A preguntas de este medio, y sobre la indicación del director del centro, que, según los testimonios recogidos, comentó a los padres de los niños presuntamente acosados que. «si no querían llevarles al centro, estaban en su derecho», Bernardo del Rosal, manifestó: «Si eso es cierto, no es la respuesta que un director de un centro debe dar».
Considera del Rosal que, en caso de ser así, «se estaría dando a los presuntos acosadores el mensaje de que es el violento quien tiene la posibilidad de vencer en los conflictos».
Por eso, cree que, «si se estuviera dando esa solución por parte de la dirección del centro, se enviaría un mensaje pedagógico totalmente desacertado, porque se les estaría diciendo a los acosadores que no hay nada como ser violento para triunfar». Razón por la que definió como «equívoco y tremendamente peligroso» el proponer que los niños no acudan a clase.
Pese a esto, el conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, aseguró ayer en Alicante que los tres presuntos acosadores «fueron expulsados el pasado viernes» del centro.
Sin referirse al caso concreto de Torrevieja, Bernardo del Rosal expuso que «es cierto que en algunas ocasiones, los directores de los centros no saben cómo reaccionar y tienden a darle la solución más fácil, que es minimizar el problema, pensando que no es grave y que son chiquilladas». Para el Síndic, «esas reacciones son las de quien no sabe enfrentar el problema».
Y, aunque desde el centro pueda quitársele importancia a lo denunciado por las madres, considera que «cuando una madre se decide a denunciar es porque debe haber una situación de angustia importante».
Considera que, en casos de acoso escolar, «minimizar la situación no soluciona el problema, porque en la medida en que un chaval denuncia y no tiene respuesta del cuadro profesoral el agresor se da cuenta de que no hay reacción, lo que se está haciendo es potenciar la conducta del agresor».
El Síndic de Greuges comparó el acoso escolar con la violencia de género, destacando que «los efectos sobre la víctima pueden ser demoledores, porque por la edad en que se sufren pueden marcar a una criatura haciéndole un desgraciado para toda su vida».
Por eso, destacó el interés que hay desde todas las áreas para acabar con unas situaciones ante las que en la actualidad hay mayor sensibilidad, «porque si bien es verdad que estos casos sucedían también en el pasado, la sensibilidad respecto a la dignidad y el trato a las personas ha cambiado y actualmente son inaceptables».
Amparadas
La llamada del Síndic de Greuges a una de las madres denunciantes ha representado, según manifestó la mujer a este medio, «una gran satisfacción y un gran alivio por estar al fin amparadas por un estamento oficial en una situación en las que nos sentíamos totalmente indefensas».
El que, desde el Síndic de Greuges y desde la Conselleria o la Dirección Territorial, vayan a tomar cartas en el asunto supone para estas madres, y para los jóvenes que padecen el acoso, «una luz de esperanza ante la incomprensión del director, que sigue quitando importancia a lo que están pasando nuestros hijos».
El miércoles por la tarde se celebró una reunión en el centro en la que estuvieron presentes cinco profesores y ocho padres de alumnos, entre los que no estaban los progenitores de los presuntos acosadores. En este encuentro, el director del centro volvió a decirles a los padres que «estaban en su derecho de no llevar a los niños al instituto» sin aportar soluciones, según manifestó a La Verdad la madre de unos de los alumnos presuntamente acosados.
«Lo único que hizo fue reprocharnos que diéramos a conocer el caso a La Verdad», continuó.
La indignación de las madres de los dos menores presuntamente acosados aumentó ayer por la mañana tras lo que aconteció con sus hijos en el instituto.
«Si no hubiéramos recibido el apoyo del Síndic de Greuges yo no sé cómo estaríamos ahora, después de que el director del centro haya llamado a los niños a su despacho y les haya dicho que no tienen que dar importancia a lo que pasa, porque los acosadores sólo lo hacen para reírse de ellos y que no tiene importancia», manifestó a este diario una de las madres.
Tras la entrevista de los dos alumnos con el director, la madre de una de las niñas acosadas, manifestó que «ha sufrido un ataque de nervios y no para de llorar, está indignada y desesperada».
La única reacción por parte de la dirección del centro fue, según la progenitora., «decirnos esta mañana -por ayer- que, si queremos que nuestros hijos salgan antes, tenemos que presentar cada día una solicitud por escrito», lo que considera «una represalia por haber dado a conocer lo que estamos sufriendo».
Las mujeres esperan que «la Administración intervenga con toda rapidez, para que acabe este suplicio que están viviendo los niños, y que, de no solucionarse, no sabemos cómo puede acabar». laverdad.es
COOPERACIÓN. El Síndic de Greuges (i) y Alejandro Font de Mora, el jueves en Alicante.






