Una vez cumplida la expulsión de una semana con la que habían sido sancionados, los tres presuntos acosadores de dos niños del IES Mare Nostrum regresaron ayer por la mañana a las aulas. Una de las madres de los supuestamente amenazados mostraba su irritación por el hecho de que «el director haya reunido en su despacho a nuestros hijos con los niños que presuntamente les han acosado, y ha sido a nuestros hijos a quienes ha preguntado qué tienen en contra de los presuntos acosadores».
Según manifiestan las familias de los alumnos presuntamente vejados, «las amenazas han continuado». «A la niña le han dado una nota amenazante en la que le dicen que cuando la vean sola le van a dar una paliza», asegura una de las dos progenitoras.
«Cuando la pequeña le mostró la nota al director, éste se la quitó y se ha negado a devolvérsela para que la viera la familia, que quería añadirla a la denuncia interpuesta ante la Guardia Civil», según la madre.
El otro estudiante presuntamente acosado también ha vuelto a recibir amenazas, según los denunciantes: «Le ha dicho uno de los que se viene metiendo con él que iba a decirle a sus amigos que le peguen una paliza, y así nadie podrá culparle».
Continúan, pues, las familias en el mismo estado de alarma, y los jóvenes asustados, mientras la Inspección Territorial de Educación ya ha tomado cartas en el asunto, como corroboró la Conselleria de Educación.
Igualmente, desde el Síndic de Greuges se sigue con atención el caso, y mantienen una fluida comunicación con las familias, aunque «dado lo delicado del asunto, se ha preferido actuar de oficio para no implicar a las familias».
La tarde-noche del jueves, el director del centro, Carlos Isles, antes de la celebración suspendida del Consejo Escolar Municipal, entregó a los asistentes un escrito en el que se comunicaban las medidas que viene tomando el instituto, medidas que nunca le han sido comunicadas a las familias de los niños acosados, según éstas.
En la mencionada nota se afirma que el centro había abierto un expediente por los hechos denunciados ante la Guardia Civil por las dos madres de los alumnos acosados. Tampoco de este expediente dicen las madres tener noticia.
Reacción municipal
«Incluso negaron ante la Guardia Civil que se estaban produciendo los hechos», recuerdan. Desde la Concejalía de Educación están al corriente, y destacaron la decisión tomada por las concejalías de Educación y Policía de destinar una patrulla que vigila los alrededores de los centros, en prevención de posibles casos de violencia en las proximidades de los edificios docentes, así como para prevenir el absentismo escolar.
Igualmente, el criterio de la Concejalía, común al resto de estamentos educativos, es que el problema «debe solucionarse, sobre todo con diálogo». Razón por la que no consideran desacertada la medida del director de reunir a las dos partes implicadas en este caso.
La Conselleria no ha querido pronunciarse sobre el asunto, asegurando que «cuando concluya la investigación ya se comunicará a los medios las conclusiones». laverdad.es
Según manifiestan las familias de los alumnos presuntamente vejados, «las amenazas han continuado». «A la niña le han dado una nota amenazante en la que le dicen que cuando la vean sola le van a dar una paliza», asegura una de las dos progenitoras.
«Cuando la pequeña le mostró la nota al director, éste se la quitó y se ha negado a devolvérsela para que la viera la familia, que quería añadirla a la denuncia interpuesta ante la Guardia Civil», según la madre.
El otro estudiante presuntamente acosado también ha vuelto a recibir amenazas, según los denunciantes: «Le ha dicho uno de los que se viene metiendo con él que iba a decirle a sus amigos que le peguen una paliza, y así nadie podrá culparle».
Continúan, pues, las familias en el mismo estado de alarma, y los jóvenes asustados, mientras la Inspección Territorial de Educación ya ha tomado cartas en el asunto, como corroboró la Conselleria de Educación.
Igualmente, desde el Síndic de Greuges se sigue con atención el caso, y mantienen una fluida comunicación con las familias, aunque «dado lo delicado del asunto, se ha preferido actuar de oficio para no implicar a las familias».
La tarde-noche del jueves, el director del centro, Carlos Isles, antes de la celebración suspendida del Consejo Escolar Municipal, entregó a los asistentes un escrito en el que se comunicaban las medidas que viene tomando el instituto, medidas que nunca le han sido comunicadas a las familias de los niños acosados, según éstas.
En la mencionada nota se afirma que el centro había abierto un expediente por los hechos denunciados ante la Guardia Civil por las dos madres de los alumnos acosados. Tampoco de este expediente dicen las madres tener noticia.
Reacción municipal
«Incluso negaron ante la Guardia Civil que se estaban produciendo los hechos», recuerdan. Desde la Concejalía de Educación están al corriente, y destacaron la decisión tomada por las concejalías de Educación y Policía de destinar una patrulla que vigila los alrededores de los centros, en prevención de posibles casos de violencia en las proximidades de los edificios docentes, así como para prevenir el absentismo escolar.
Igualmente, el criterio de la Concejalía, común al resto de estamentos educativos, es que el problema «debe solucionarse, sobre todo con diálogo». Razón por la que no consideran desacertada la medida del director de reunir a las dos partes implicadas en este caso.
La Conselleria no ha querido pronunciarse sobre el asunto, asegurando que «cuando concluya la investigación ya se comunicará a los medios las conclusiones». laverdad.es






