Vigilancia exportable EL CORREO, un equipo de Canal Sur y otro de la televisión de Castilla-La Mancha acompañan a policías locales que vigilan el tráfico y consumo de drogas en el entorno de un instituto de Vitoria
VITORIA 29 oCT Le decisión del Ministerio del Interior de 'exportar' al resto de España el sistema de vigilancia que aplica la Policía Municipal de Vitoria desde 2003 para tratar de evitar el tráfico y consumo de drogas en el entorno de los colegios ha convertido a la capital alavesa en un punto de referencia. Un equipo de reporteros que trabaja para Canal Sur y la televisión autonómica de Castilla-La Mancha se desplazó ayer a Vitoria para ver en acción a los agentes que llevan a cabo esa tarea.
La Guardia Urbana permitió que esas dos cadenas y EL CORREO acompañaran a los efectivos policiales que vigilaban el recreo de los alumnos mayores de 14 años del instituto Ekialde I, situado entre las calles Juan XXIII, Florida, Los Herrán y Canciller Ayala.
De entrada, los agentes ya advirtieron a los periodistas de que ese control no iba a dar fruto. «Éste no es un centro conflictivo. Aquí, los chavales no pueden salir del patio y están vigilados por profesores de guardia. Además, habiendo cámaras, seguro que no habrá incidencias», explicó uno de los guardias de paisano que controlan el perímetro del instituto, apoyados a cierta distancia, de compañeros uniformados.
Hachís y marihuana
Todos ellos aseguran que los principales problemas se dan en colegios y centros que permiten salir a los adolescentes entre las clases. «En los alrededores suele haber bares donde ves a muchos chicos y chicas con el bocadillo, la 'coca-cola' y el 'porro' en la boca'», aseguran.
A los menores sorprendidos consumiendo droga -«sobre todo, hachís y marihuana, aunque en los fines de semana también ingieran pastillas u otras sustancias», se les impone una multa de hasta 300 euros y se avisa a sus padres. Y a los dueños de los locales que se lo permiten, «se les puede llegar a cerrar el bar».
El dispositivo sirve también para detectar absentismo escolar, y para decomisar navajas u otras armas en poder de los chavales.
A la profesora Begoña Uribe, la campaña le parece «positiva» porque la presencia policial tiene «efecto disuasorio». «Hay que aunar esfuerzos entre el profesorado, las familias y la acción preventiva de la Policía», apunta.
En el patio, uno de los chicos se interesa, a través de la verja, por las cámaras. «¿Sois de Antena 3 o de Tele 5?», mientras una de sus compañeras comenta, burlona: «aquí no hacemos nada malo, ¿eh?; somos buenos». elcorreodigital.com
CONTROL. Un agente vigila el patio del instituto en el momento del recreo.
VITORIA 29 oCT Le decisión del Ministerio del Interior de 'exportar' al resto de España el sistema de vigilancia que aplica la Policía Municipal de Vitoria desde 2003 para tratar de evitar el tráfico y consumo de drogas en el entorno de los colegios ha convertido a la capital alavesa en un punto de referencia. Un equipo de reporteros que trabaja para Canal Sur y la televisión autonómica de Castilla-La Mancha se desplazó ayer a Vitoria para ver en acción a los agentes que llevan a cabo esa tarea.
La Guardia Urbana permitió que esas dos cadenas y EL CORREO acompañaran a los efectivos policiales que vigilaban el recreo de los alumnos mayores de 14 años del instituto Ekialde I, situado entre las calles Juan XXIII, Florida, Los Herrán y Canciller Ayala.
De entrada, los agentes ya advirtieron a los periodistas de que ese control no iba a dar fruto. «Éste no es un centro conflictivo. Aquí, los chavales no pueden salir del patio y están vigilados por profesores de guardia. Además, habiendo cámaras, seguro que no habrá incidencias», explicó uno de los guardias de paisano que controlan el perímetro del instituto, apoyados a cierta distancia, de compañeros uniformados.
Hachís y marihuana
Todos ellos aseguran que los principales problemas se dan en colegios y centros que permiten salir a los adolescentes entre las clases. «En los alrededores suele haber bares donde ves a muchos chicos y chicas con el bocadillo, la 'coca-cola' y el 'porro' en la boca'», aseguran.
A los menores sorprendidos consumiendo droga -«sobre todo, hachís y marihuana, aunque en los fines de semana también ingieran pastillas u otras sustancias», se les impone una multa de hasta 300 euros y se avisa a sus padres. Y a los dueños de los locales que se lo permiten, «se les puede llegar a cerrar el bar».
El dispositivo sirve también para detectar absentismo escolar, y para decomisar navajas u otras armas en poder de los chavales.
A la profesora Begoña Uribe, la campaña le parece «positiva» porque la presencia policial tiene «efecto disuasorio». «Hay que aunar esfuerzos entre el profesorado, las familias y la acción preventiva de la Policía», apunta.
En el patio, uno de los chicos se interesa, a través de la verja, por las cámaras. «¿Sois de Antena 3 o de Tele 5?», mientras una de sus compañeras comenta, burlona: «aquí no hacemos nada malo, ¿eh?; somos buenos». elcorreodigital.com
CONTROL. Un agente vigila el patio del instituto en el momento del recreo. 





