La Delegación Provincial de Educación y la Fiscalía de Menores llevan meses trabajando en un protocolo de actuación para supuestos casos de acoso escolar que tendrá vigencia en toda la provincia de Albacete y que se presentará hoy en las Segundas Jornadas Provinciales de Educación para la Convivencia. Aunque no existen casos probados de este tipo de violencia, ambas instituciones consideran que deben estar preparadas para este supuesto y emplearse a fondo también en la prevención.
Además, el Servicio de Inspección ha hecho una clara apuesta este año por el Plan de Convivencia y Mediación, que pretende formar a toda la comunidad educativa, sobre todo a padres, profesores y alumnos, con el fin de evitar que la atmósfera de conflictividad común a la sociedad actual se traslade a los institutos de la provincia.
Los profesores y la Delegación Provincial de Educación saben que la violencia es un problema que se extiende entre los alumnos de Educación Secundaria, solo que ésta aún no ha entrado en las aulas, de ahí que la mayoría de los recursos vayan ahora orientados a acabar con esta circunstancia externa a los centros y, sobre todo, a evitar que avance y llegue a unas aulas ya de por sí difíciles.
Y es que, en la última década, el panorama educativo de la provincia ha cambiado notablemente. La ampliación de la escolaridad obligatoria de los 14 a los 16 años y la llegada de la inmigración, con más de 2.000 alumnos extranjeros de 59 nacionalidades diferentes, obliga, según la Delegación, a formar a los estudiantes en mediación, con el fin de que asimilen las ventajas de la interculturalidad, acepten la diferencia y, sobre todo, aprendan a resolver los conflictos sin violencia.
La asesora del Centro de Profesores, Carmen Heras, y el asesor provincial de Formación, José María Navarro, explicaron a este diario que, si bien Albacete no es una provincia conflictiva, sí que hay un clima de agresividad, común a toda la sociedad, contra el que hay que luchar. Terra Actualidad – Vocento
Además, el Servicio de Inspección ha hecho una clara apuesta este año por el Plan de Convivencia y Mediación, que pretende formar a toda la comunidad educativa, sobre todo a padres, profesores y alumnos, con el fin de evitar que la atmósfera de conflictividad común a la sociedad actual se traslade a los institutos de la provincia.
Los profesores y la Delegación Provincial de Educación saben que la violencia es un problema que se extiende entre los alumnos de Educación Secundaria, solo que ésta aún no ha entrado en las aulas, de ahí que la mayoría de los recursos vayan ahora orientados a acabar con esta circunstancia externa a los centros y, sobre todo, a evitar que avance y llegue a unas aulas ya de por sí difíciles.
Y es que, en la última década, el panorama educativo de la provincia ha cambiado notablemente. La ampliación de la escolaridad obligatoria de los 14 a los 16 años y la llegada de la inmigración, con más de 2.000 alumnos extranjeros de 59 nacionalidades diferentes, obliga, según la Delegación, a formar a los estudiantes en mediación, con el fin de que asimilen las ventajas de la interculturalidad, acepten la diferencia y, sobre todo, aprendan a resolver los conflictos sin violencia.
La asesora del Centro de Profesores, Carmen Heras, y el asesor provincial de Formación, José María Navarro, explicaron a este diario que, si bien Albacete no es una provincia conflictiva, sí que hay un clima de agresividad, común a toda la sociedad, contra el que hay que luchar. Terra Actualidad – Vocento






