Si la piedra hubiera impactado unos centímetros a derecha o izquierda, delante o detrás, hoy estaría en el hospital… sentada junto a la cama de uno de mis alumnos.
Todo esto ocurrió en la bajada hacia el Colegio desde el Fuerte.
¿Por qué nos apedrearon? ¿Quién incita al apedreamiento cada año que hacemos "la ruta"? ¿Es un problema de educación, convivencia, respeto o de una ley extremadamente permisiva con las barbaridades de cualquier menor?
MELILLA 4 Nov Ayer nos apedrearon... Bueno, en realidad, no fue ayer exactamente… pero que importa.
El viernes 28 de octubre, todo mi Colegio fue a los pinos, al Fuerte. El día resultó maravilloso. Todos lo pasamos muy bien.
En estas jornadas de convivencia, lo fundamental es educar y compartir. Educar en el respeto a la naturaleza, en el respeto al compañero… y compartir ilusiones, aficiones, nuestras diferencias. Todos los valores que diariamente intentamos transmitir a nuestros alumnos se plasman en estos días de convivencia, de entrega y entusiasmo.
La convivencia no sólo queremos trasladarla a los compañeros, sino a la familia, a la ciudad… Y para ello tratamos de inculcar a los niños para que respeten a su vecino, al que no cree como él, no piensa como él, no reza en su iglesia, su mezquita, su sinagoga o su templo hindú, o, sin más, no reza, pero sí quiere que respeten sus ideas.
En Melilla vivimos todos y todos, sin excepción, estamos obligados a respetarnos. Pero los colegios no son suficientes, no basta. Los partidos políticos hablan de respeto y de derechos humanos… en Irak, Afganistán, Israel, Palestina, Camerún, Sahara… De convivencia en Israel, Palestina, Pakistán, India… Todo ello está bien, pero ¿vas a respetar a un camerunés cuando no respetas a tu vecino? Y de eso se trata.
Mi preocupación cuando sentí la pedrada fue… la siguiente piedra. A mi alrededor había más de veinte niños de doce años. Si la piedra hubiera impactado unos centímetros más arriba, hoy contaría esta historia desde el hospital. Pero si la piedra hubiera impactado unos centímetros a derecha o izquierda, delante o detrás, hoy estaría en el hospital… sentada junto a la cama de uno de mis alumnos.
Todo esto ocurrió en la bajada hacia el Colegio desde el Fuerte.
¿Por qué nos apedrearon? ¿Quién incita al apedreamiento cada año que hacemos "la ruta"? ¿Es un problema de educación, convivencia, respeto o de una ley extremadamente permisiva con las barbaridades de cualquier menor?
La Policía Municipal estaba con nosotros, pero ¿no podemos pasear por nuestra ciudad tranquilamente sin que la Policía tenga que custodiar a unos profesores con sus alumnos? ¿Quién incita al odio? No sé si todo esto nace en casa, en la calle o en una ley, pero si no hay respeto en la convivencia diaria de Melilla ¿cómo vamos a respetar a los inmigrantes que llegan de otros lugares?
A la Policía debemos facilitarle el trabajo para que sea más eficaz contra los delitos; la convivencia y el respeto entre los melillenses deben nacer en casa, en el colegio, en los lugares de culto… no se debe imponer con la fuerza de la ley.
UNA PROFESORA MNGG melillahoy.com
Todo esto ocurrió en la bajada hacia el Colegio desde el Fuerte.
¿Por qué nos apedrearon? ¿Quién incita al apedreamiento cada año que hacemos "la ruta"? ¿Es un problema de educación, convivencia, respeto o de una ley extremadamente permisiva con las barbaridades de cualquier menor?
MELILLA 4 Nov Ayer nos apedrearon... Bueno, en realidad, no fue ayer exactamente… pero que importa.
El viernes 28 de octubre, todo mi Colegio fue a los pinos, al Fuerte. El día resultó maravilloso. Todos lo pasamos muy bien.
En estas jornadas de convivencia, lo fundamental es educar y compartir. Educar en el respeto a la naturaleza, en el respeto al compañero… y compartir ilusiones, aficiones, nuestras diferencias. Todos los valores que diariamente intentamos transmitir a nuestros alumnos se plasman en estos días de convivencia, de entrega y entusiasmo.
La convivencia no sólo queremos trasladarla a los compañeros, sino a la familia, a la ciudad… Y para ello tratamos de inculcar a los niños para que respeten a su vecino, al que no cree como él, no piensa como él, no reza en su iglesia, su mezquita, su sinagoga o su templo hindú, o, sin más, no reza, pero sí quiere que respeten sus ideas.
En Melilla vivimos todos y todos, sin excepción, estamos obligados a respetarnos. Pero los colegios no son suficientes, no basta. Los partidos políticos hablan de respeto y de derechos humanos… en Irak, Afganistán, Israel, Palestina, Camerún, Sahara… De convivencia en Israel, Palestina, Pakistán, India… Todo ello está bien, pero ¿vas a respetar a un camerunés cuando no respetas a tu vecino? Y de eso se trata.
Mi preocupación cuando sentí la pedrada fue… la siguiente piedra. A mi alrededor había más de veinte niños de doce años. Si la piedra hubiera impactado unos centímetros más arriba, hoy contaría esta historia desde el hospital. Pero si la piedra hubiera impactado unos centímetros a derecha o izquierda, delante o detrás, hoy estaría en el hospital… sentada junto a la cama de uno de mis alumnos.
Todo esto ocurrió en la bajada hacia el Colegio desde el Fuerte.
¿Por qué nos apedrearon? ¿Quién incita al apedreamiento cada año que hacemos "la ruta"? ¿Es un problema de educación, convivencia, respeto o de una ley extremadamente permisiva con las barbaridades de cualquier menor?
La Policía Municipal estaba con nosotros, pero ¿no podemos pasear por nuestra ciudad tranquilamente sin que la Policía tenga que custodiar a unos profesores con sus alumnos? ¿Quién incita al odio? No sé si todo esto nace en casa, en la calle o en una ley, pero si no hay respeto en la convivencia diaria de Melilla ¿cómo vamos a respetar a los inmigrantes que llegan de otros lugares?
A la Policía debemos facilitarle el trabajo para que sea más eficaz contra los delitos; la convivencia y el respeto entre los melillenses deben nacer en casa, en el colegio, en los lugares de culto… no se debe imponer con la fuerza de la ley.
UNA PROFESORA MNGG melillahoy.com






