«Incidencias propias de la convivencia entre iguales». Así valoró ayer la Junta de Andalucía los incidentes que se han producido en los centros escolares Miguel Hernández, en San Pedro Alcántara, y Simón Fernández, en Estepona, y que motivaron que dos familias sacaran a sus hijos, de seis y siete años, de los colegios por lo que consideraban supuestas agresiones por parte de sus compañeros. La Delegación Provincial de Educación aseguró en un comunicado que no ha encontrado en sus investigaciones indicios de acoso escolar en ninguno de los casos.
Los hechos trascendieron el pasado miércoles tras la denuncia pública hecha por la Asociación Pro Derechos del Niño (Prodeni), que apuntó que ambos menores se encontraban bajo tratamiento psicológico tras haber sufrido supuestos insultos y amenazas. La Junta ordenó de inmediato una inspección. Según los informes finales, que han sido remitidos a la Fiscalía de Menores, no han existido situaciones tipificadas como acoso escolar, «sino incidencias propias de las convivencias entre iguales, a las que permanentemente han estado atentos los docentes de ambos centros».
Para llegar a esta conclusión los técnicos han mantenido reuniones con el profesorado, los equipos directivos y las familias afectadas y han recabado información no sólo de las propia denuncia sino de los antecedentes «y de otras circunstancias que pudieran influir en el comportamiento de los alumnos».
La Consejería de Educación recordó que la escolaridad obligatoria «no es una cuestión discutible» e implica el deber de que los niños asistan a un centro escolar «lo que no puede ni deber ser utilizado como fórmula de presión».
Apuntó además que si las familias no se identifican con las medidas adoptadas ni con las recomendaciones recibidas para corregir las incidencias que se hayan podido producir, la Delegación Provincial de Educación «estará disponible para facilitar la integración escolar normalizada de ambos menores». Terra Actualidad - Vocento
Málaga. La Junta de Andalucía no ha encontrado en sus investigaciones indicios de acoso escolar en los casos de San Pedro Alcántara, en Marbella, y Estepona, donde dos niños de entre 6 y 8 años dejaron de asistir a clase por decisión de sus progenitores ante presuntas agresiones de sus compañeros.
La inspección ordenada por el Gobierno autonómico, que ha remitido los informes pertinentes a la Fiscalía de Menores, concluye que no han existido situaciones tipificadas como acoso escolar, "sino incidencias propias de las convivencias entre iguales, a las que permanentemente han estado atentos los docentes de los centros".
Educación recordó que la escolaridad obligatoria "no es una cuestión discutible" e implica el deber de que los niños vayan al colegio.diariomalagahoy.com
Los hechos trascendieron el pasado miércoles tras la denuncia pública hecha por la Asociación Pro Derechos del Niño (Prodeni), que apuntó que ambos menores se encontraban bajo tratamiento psicológico tras haber sufrido supuestos insultos y amenazas. La Junta ordenó de inmediato una inspección. Según los informes finales, que han sido remitidos a la Fiscalía de Menores, no han existido situaciones tipificadas como acoso escolar, «sino incidencias propias de las convivencias entre iguales, a las que permanentemente han estado atentos los docentes de ambos centros».
Para llegar a esta conclusión los técnicos han mantenido reuniones con el profesorado, los equipos directivos y las familias afectadas y han recabado información no sólo de las propia denuncia sino de los antecedentes «y de otras circunstancias que pudieran influir en el comportamiento de los alumnos».
La Consejería de Educación recordó que la escolaridad obligatoria «no es una cuestión discutible» e implica el deber de que los niños asistan a un centro escolar «lo que no puede ni deber ser utilizado como fórmula de presión».
Apuntó además que si las familias no se identifican con las medidas adoptadas ni con las recomendaciones recibidas para corregir las incidencias que se hayan podido producir, la Delegación Provincial de Educación «estará disponible para facilitar la integración escolar normalizada de ambos menores». Terra Actualidad - Vocento
Málaga. La Junta de Andalucía no ha encontrado en sus investigaciones indicios de acoso escolar en los casos de San Pedro Alcántara, en Marbella, y Estepona, donde dos niños de entre 6 y 8 años dejaron de asistir a clase por decisión de sus progenitores ante presuntas agresiones de sus compañeros.
La inspección ordenada por el Gobierno autonómico, que ha remitido los informes pertinentes a la Fiscalía de Menores, concluye que no han existido situaciones tipificadas como acoso escolar, "sino incidencias propias de las convivencias entre iguales, a las que permanentemente han estado atentos los docentes de los centros".
Educación recordó que la escolaridad obligatoria "no es una cuestión discutible" e implica el deber de que los niños vayan al colegio.diariomalagahoy.com







