Valoran la labor de las residencias, pero denuncian que se encuentran "saturadas" · Vaticinan un mayor hacinamiento por la oleada de inmigrantes y apuestan por el acogimiento familiar Jornadas sobre acogimiento familiar en Vitoria-Gasteiz
Vitoria 16 Nov Serán hoy y mañana organizadas por Besarka, asociación pro acogida de menores constituida en Álava en 1997. Los fines son la defensa de los derechos del menor acogido y adoptado, el apoyo a sus familias y personas de acogida y el fomento de la figura legal de la acogida familiar.
La acogida familiar puede ser simple, con carácter transitorio, o permanente, cuando la edad u otras circunstancias así lo aconsejen. El año 2004 el número de menores acogidos en Álava fue 86 con 14 nuevos y 18 que cesaron por mayoría de edad u otros motivos.
Las causas de la acogida de menores son abandono material o emocional; incapacidad temporal de los padres de ejercer el cuidado de los hijos; toxicomanías; inestabilidad psicológica e incapacidad educativa. En las jornadas van a participar familias, jóvenes, psicólogos y otros profesionales. eitb24.com
Vitoria 16 Nov La desestructuración familiar afecta a un número creciente de niños en Álava. Y los hogares tutelados se han convertido en el refugio de la mayoría de desprotegidos. Este procedimiento institucional conlleva "centros saturados que en absoluto proporcionan los beneficios de una familia", según denunció ayer la Asociación pro acogimiento de menores del territorio, Besarka.
Durante el pasado año, el 41,2% de los chavales recibidos en centros de acogida urgente pasó a residencias, mientras que un exiguo 3,9% se integró en el seno de una familia. Begoña García, presidenta de Besarka, reconoció "la labor que realizan estos lugares", pero insistió en que "hay demasiados" y padecen hacinamiento. Del mismo modo se pronunció José Luis Alonso, miembro de la entidad, quien solicitó a la Administración y a los ciudadanos que redoblen sus esfuerzos para "instalar una cultura de acogimiento familiar".
La necesidad de potenciar esta forma de solidaridad es, en los últimos años, acuciante. Mientras el número de menores alaveses desprotegidos "se mantiene estable", la oleada de inmigrantes "ha agrandado el problema, porque muchos niños llegan solos" o de la mano de familiares que no pueden hacerse cargo de ellos. Este factor, sumado a la precariedad de las infraestructuras tuteladas, obligaría a disponer de "al menos cien familias", según resaltó la presidenta de Besarka.
Sin embargo, sólo 86 niños vivieron en domicilios particulares el pasado año en la provincia. García aseveró que las instituciones "siempre han reconocido que nuestra labor es mejor que la que desempeñan los centros", pero los mismos que alaban su trabajo determinan el traslado de casi todos los menores a residencias.
Esta decisión, a juicio de la presidenta, no se asienta en la escasez de familias que puedan ofrecer las características adecuadas para los chavales desprotegidos. "Pongo en duda que no existan personas adecuadas para evitar que haya tantos niños en centros institucionales", apuntó esta mujer, por lo que resaltó la importancia de "llegar a más familias para coincidir con el perfil de cada menor".
Para potenciar esta figura, la asociación apela a la colaboración de las instituciones alavesas. Alonso señaló que, en la actualidad, "el proceso de selección es muy rígido", lo que impide consolidar una forma de acogimiento que "debería ser mucho más dinámica". De ahí que el objetivo de crear "una bolsa de familias" suene todavía lejano.
nanclares de la oca La polémica sobre la implantación de un centro de menores en Nanclares de la Oca no pasa inadvertida para este colectivo. García tendió la mano al ayuntamiento de la localidad al opinar que "al pueblo se le está pidiendo un sobreesfuerzo", ya que "Álava es lo suficientemente extensa" como para evitar la coexistencia del penal y el proyecto de la Diputación. No obstante, en el afán por no desacreditar el valor de este tipo de centros, Alonso se mostró en desacuerdo "con la imagen que se ha vendido hasta ahora de menores conflictivos".
El miembro de Besarka recordó que "en Vitoria existen pisos donde habitan niños con una realidad que marca una diferencia respecto a otros, pero con el equipo profesional que vela por ellos no tiene por qué haber conflictos". También García respaldó la tesis de Alonso, al tiempo que advirtió falta de voluntad por parte de los alaveses. "Todos queremos vivir en la Ciudad Jardín y eso no puede ser. ¿Dónde queda nuestra categoría de pueblo euskaldun solidario de la que tanto alardeamos?", se preguntó. noticiasdealava.com
Vitoria 16 Nov Serán hoy y mañana organizadas por Besarka, asociación pro acogida de menores constituida en Álava en 1997. Los fines son la defensa de los derechos del menor acogido y adoptado, el apoyo a sus familias y personas de acogida y el fomento de la figura legal de la acogida familiar.
La acogida familiar puede ser simple, con carácter transitorio, o permanente, cuando la edad u otras circunstancias así lo aconsejen. El año 2004 el número de menores acogidos en Álava fue 86 con 14 nuevos y 18 que cesaron por mayoría de edad u otros motivos.
Las causas de la acogida de menores son abandono material o emocional; incapacidad temporal de los padres de ejercer el cuidado de los hijos; toxicomanías; inestabilidad psicológica e incapacidad educativa. En las jornadas van a participar familias, jóvenes, psicólogos y otros profesionales. eitb24.com
Vitoria 16 Nov La desestructuración familiar afecta a un número creciente de niños en Álava. Y los hogares tutelados se han convertido en el refugio de la mayoría de desprotegidos. Este procedimiento institucional conlleva "centros saturados que en absoluto proporcionan los beneficios de una familia", según denunció ayer la Asociación pro acogimiento de menores del territorio, Besarka.
Durante el pasado año, el 41,2% de los chavales recibidos en centros de acogida urgente pasó a residencias, mientras que un exiguo 3,9% se integró en el seno de una familia. Begoña García, presidenta de Besarka, reconoció "la labor que realizan estos lugares", pero insistió en que "hay demasiados" y padecen hacinamiento. Del mismo modo se pronunció José Luis Alonso, miembro de la entidad, quien solicitó a la Administración y a los ciudadanos que redoblen sus esfuerzos para "instalar una cultura de acogimiento familiar".
La necesidad de potenciar esta forma de solidaridad es, en los últimos años, acuciante. Mientras el número de menores alaveses desprotegidos "se mantiene estable", la oleada de inmigrantes "ha agrandado el problema, porque muchos niños llegan solos" o de la mano de familiares que no pueden hacerse cargo de ellos. Este factor, sumado a la precariedad de las infraestructuras tuteladas, obligaría a disponer de "al menos cien familias", según resaltó la presidenta de Besarka.
Sin embargo, sólo 86 niños vivieron en domicilios particulares el pasado año en la provincia. García aseveró que las instituciones "siempre han reconocido que nuestra labor es mejor que la que desempeñan los centros", pero los mismos que alaban su trabajo determinan el traslado de casi todos los menores a residencias.
Esta decisión, a juicio de la presidenta, no se asienta en la escasez de familias que puedan ofrecer las características adecuadas para los chavales desprotegidos. "Pongo en duda que no existan personas adecuadas para evitar que haya tantos niños en centros institucionales", apuntó esta mujer, por lo que resaltó la importancia de "llegar a más familias para coincidir con el perfil de cada menor".
Para potenciar esta figura, la asociación apela a la colaboración de las instituciones alavesas. Alonso señaló que, en la actualidad, "el proceso de selección es muy rígido", lo que impide consolidar una forma de acogimiento que "debería ser mucho más dinámica". De ahí que el objetivo de crear "una bolsa de familias" suene todavía lejano.
nanclares de la oca La polémica sobre la implantación de un centro de menores en Nanclares de la Oca no pasa inadvertida para este colectivo. García tendió la mano al ayuntamiento de la localidad al opinar que "al pueblo se le está pidiendo un sobreesfuerzo", ya que "Álava es lo suficientemente extensa" como para evitar la coexistencia del penal y el proyecto de la Diputación. No obstante, en el afán por no desacreditar el valor de este tipo de centros, Alonso se mostró en desacuerdo "con la imagen que se ha vendido hasta ahora de menores conflictivos".
El miembro de Besarka recordó que "en Vitoria existen pisos donde habitan niños con una realidad que marca una diferencia respecto a otros, pero con el equipo profesional que vela por ellos no tiene por qué haber conflictos". También García respaldó la tesis de Alonso, al tiempo que advirtió falta de voluntad por parte de los alaveses. "Todos queremos vivir en la Ciudad Jardín y eso no puede ser. ¿Dónde queda nuestra categoría de pueblo euskaldun solidario de la que tanto alardeamos?", se preguntó. noticiasdealava.com






