No expulsará a los acusados de empujar a un compañero cuando esperaban el autobús · El director anuncia cursos de educación vial y asevera que hablar de 'bullying' se encuentra "muy lejos de la realidad"
Vitoria 16 Nov La Comisión de Convivencia del centro educativo Diocesanas de Arriaga descartó la expulsión de dos de sus alumnos que fueron acusados por la familia de un compañero, mediante una denuncia en la Policía Municipal, de empujarle y ser atropellado por un autobús. Según la dirección de este instituto vitoriano, el accidente que tuvo lugar el pasado 7 de noviembre a la salida de la jornada matinal se trató de un incidente "fortuito e infantil", sin base real para "imputarse la intencionalidad de causar daños de esos alumnos". Los informes recogidos por los responsables del centro aseguran que el atropello del menor por un autocar se trató "de un accidente, fruto de los forcejeos que se producen entre varios alumnos que, invadiendo incluso la calzada, quieren ser los primeros en acceder a un autobús escolar que no ha finalizado aún su maniobra de aparcamiento".
Con todo, los responsables ya han puesto en marcha los diferentes mecanismos educativos para que este tipo de situaciones no se repitan en el futuro. "Los padres pidieron que tomáramos medidas disciplinarias y que expulsáramos a esos escolares. Sin embargo, hemos determinado que no hay pruebas culpatorias de tal calibre contra nadie. Hemos tomado medidas preventivas y de reflexión, se han reforzado las tutorías y se han dado informaciones sobre seguridad vial y sobre el comportamiento colectivo en esas situaciones", enumeró el director del centro, Paco Martínez de Contrasta.
De forma tajante, el máximo responsable del centro descartó la posibilidad de un caso de bullying . "No hay nada más lejos de la realidad", recalcó al mismo tiempo que señaló la perfecta integración en el centro del alumno lesionado, que se incorporó a las clases el pasado mes de septiembre.
La Comisión de Convivencia, reunida durante toda la jornada de ayer, subrayó que la propia Policía Municipal, que se personó en el luegar de los hechos, tampoco llegó a la conclusión de que el incidente hubiera sido intencionado. El profesorado se centra ahora en facilitar al alumno accidentado actividades específicas e, incluso, un profesor de apoyo para que no pierda ritmo escolar.
El instituto vitoriano, que cuenta con alrededor de 2.200 alumnos en sus diferentes cursos reglados, aseguró que seguirán trabajando "en la educación de valores, como lo viene haciendo desde siempre" y con todos sus escolares. noticiasdealava.com
Fachada del colegio de Diocesanas Arriaga en el que se ha suscitado la polémica
Vitoria 16 Nov La Comisión de Convivencia del centro educativo Diocesanas de Arriaga descartó la expulsión de dos de sus alumnos que fueron acusados por la familia de un compañero, mediante una denuncia en la Policía Municipal, de empujarle y ser atropellado por un autobús. Según la dirección de este instituto vitoriano, el accidente que tuvo lugar el pasado 7 de noviembre a la salida de la jornada matinal se trató de un incidente "fortuito e infantil", sin base real para "imputarse la intencionalidad de causar daños de esos alumnos". Los informes recogidos por los responsables del centro aseguran que el atropello del menor por un autocar se trató "de un accidente, fruto de los forcejeos que se producen entre varios alumnos que, invadiendo incluso la calzada, quieren ser los primeros en acceder a un autobús escolar que no ha finalizado aún su maniobra de aparcamiento".
Con todo, los responsables ya han puesto en marcha los diferentes mecanismos educativos para que este tipo de situaciones no se repitan en el futuro. "Los padres pidieron que tomáramos medidas disciplinarias y que expulsáramos a esos escolares. Sin embargo, hemos determinado que no hay pruebas culpatorias de tal calibre contra nadie. Hemos tomado medidas preventivas y de reflexión, se han reforzado las tutorías y se han dado informaciones sobre seguridad vial y sobre el comportamiento colectivo en esas situaciones", enumeró el director del centro, Paco Martínez de Contrasta.
De forma tajante, el máximo responsable del centro descartó la posibilidad de un caso de bullying . "No hay nada más lejos de la realidad", recalcó al mismo tiempo que señaló la perfecta integración en el centro del alumno lesionado, que se incorporó a las clases el pasado mes de septiembre.
La Comisión de Convivencia, reunida durante toda la jornada de ayer, subrayó que la propia Policía Municipal, que se personó en el luegar de los hechos, tampoco llegó a la conclusión de que el incidente hubiera sido intencionado. El profesorado se centra ahora en facilitar al alumno accidentado actividades específicas e, incluso, un profesor de apoyo para que no pierda ritmo escolar.
El instituto vitoriano, que cuenta con alrededor de 2.200 alumnos en sus diferentes cursos reglados, aseguró que seguirán trabajando "en la educación de valores, como lo viene haciendo desde siempre" y con todos sus escolares. noticiasdealava.com
Fachada del colegio de Diocesanas Arriaga en el que se ha suscitado la polémica






