El objetivo es llegar hasta donde padres y escuela no pueden acceder Se lleva a cabo por dos monitores de la asociación Kalexka de Donostia
BERGARA Guipuzcoa 16 Nov El servicio de Bienestar Social del Ayuntamiento ha puesto en marcha el programa de educadores de calle para los adolescentes de entre 11 y 17 años. Un proyecto pionero en el Alto Deba pero de importante implantación en la provincia porque son 15 los municipios que lo desarrollan.
La gestión del programa estará en manos de dos educadores de la asociación Kalexka de Donostia que se encargarán de llevar a cabo las propuestas. Gorka Manjón y Nerea Orena son los responsables de la labor. Son educadores sociales y trabajarán con este colectivo de jóvenes entre semana, y también algunos fines de semana. De momento este programa se realizará en los siguientes tres años.
Un programa de intervención socioeducativa con la juventud persigue llegar hasta donde la escuela o la familia no puede llegar.
Quieren convertir la calle en un lugar donde se eduque escuchando a los jóvenes. Trabajarán como mediadores para solucionar problemas. Es decir, los educadores de la calle harán de puente entre el Ayuntamiento y los adolescentes.
Kalexka desde su fundación hace cuatro años en Donostia se ha centrado en el desarrollo comunitario y la intervención en medio abierto como la calle.
Su labor partirá de estudiar y analizar de la realidad social de la zona, sobre todo en lo relativo a infancia, adolescencia, juventud y minorías étnicas.
En este diagnóstico detectarán las personas y grupos que hacen de la calle su medio habitual. Además conocerán los sitios de reunión y actuación de estas personas y grupos.
Entre sus actuaciones dedicarán especial atención a la detección y seguimiento de inadaptaciones escolares, fracaso y abandono temprano del colegio. Valoración, en colaboración con Servicios Sociales las características de los grupos.
Los monitores en contacto con la calle harán de puente entre estos grupos y Ayuntamiento, centro escolar o cualquier otro organismo. Actuarán a un nivel educativo mediante relación personal con cada uno de los menores.
En los casos que se necesario ayudarán a los jóvenes a tomar conciencia y valorar las consecuencias que derivan de su implicación en ambientes marginales y espacios físicos perjudiciales. Intervendrán en la resolución de conflictos y dificultades específicas, y potenciarán el conocimiento de elementos básicos para orientarse profesionalmente, de acuerdo con sus intereses. DV
Los monitores de Kalexka han empezado a entrar en contacto con los jóvenes bergareses
BERGARA Guipuzcoa 16 Nov El servicio de Bienestar Social del Ayuntamiento ha puesto en marcha el programa de educadores de calle para los adolescentes de entre 11 y 17 años. Un proyecto pionero en el Alto Deba pero de importante implantación en la provincia porque son 15 los municipios que lo desarrollan.
La gestión del programa estará en manos de dos educadores de la asociación Kalexka de Donostia que se encargarán de llevar a cabo las propuestas. Gorka Manjón y Nerea Orena son los responsables de la labor. Son educadores sociales y trabajarán con este colectivo de jóvenes entre semana, y también algunos fines de semana. De momento este programa se realizará en los siguientes tres años.
Un programa de intervención socioeducativa con la juventud persigue llegar hasta donde la escuela o la familia no puede llegar.
Quieren convertir la calle en un lugar donde se eduque escuchando a los jóvenes. Trabajarán como mediadores para solucionar problemas. Es decir, los educadores de la calle harán de puente entre el Ayuntamiento y los adolescentes.
Kalexka desde su fundación hace cuatro años en Donostia se ha centrado en el desarrollo comunitario y la intervención en medio abierto como la calle.
Su labor partirá de estudiar y analizar de la realidad social de la zona, sobre todo en lo relativo a infancia, adolescencia, juventud y minorías étnicas.
En este diagnóstico detectarán las personas y grupos que hacen de la calle su medio habitual. Además conocerán los sitios de reunión y actuación de estas personas y grupos.
Entre sus actuaciones dedicarán especial atención a la detección y seguimiento de inadaptaciones escolares, fracaso y abandono temprano del colegio. Valoración, en colaboración con Servicios Sociales las características de los grupos.
Los monitores en contacto con la calle harán de puente entre estos grupos y Ayuntamiento, centro escolar o cualquier otro organismo. Actuarán a un nivel educativo mediante relación personal con cada uno de los menores.
En los casos que se necesario ayudarán a los jóvenes a tomar conciencia y valorar las consecuencias que derivan de su implicación en ambientes marginales y espacios físicos perjudiciales. Intervendrán en la resolución de conflictos y dificultades específicas, y potenciarán el conocimiento de elementos básicos para orientarse profesionalmente, de acuerdo con sus intereses. DV
Los monitores de Kalexka han empezado a entrar en contacto con los jóvenes bergareses






