MÁLAGA 28 Nov La Fiscalía de Protección de Menores de Málaga ha incoado en lo que va de año unas 35 diligencias por la fuga de jóvenes de sus hogares. Aunque este tipo de actividad no es nueva entre los menores, sí ha llamado la atención al Ministerio Público la frecuencia con la que ha estado produciéndose este fenómeno en la provincia durante los meses de verano (unos veinte casos en apenas tres meses: agosto, septiembre y octubre), un hecho que incluso ha sido reflejado en el boletín ‘Infofiscalía’ de la Fiscalía General del Estado.
“Es un fenómeno novedoso y muy curioso que antes ocurría, pero con menor frecuencia”, señala en él el fiscal de Protección de Menores de Málaga, Javier García Rull. En declaraciones a este periódico señaló que aunque en los últimos meses se han visto muchos casos, éstos han decaído a partir de noviembre. De cada cuatro asuntos de este tipo, tres están protagonizados por chicas de entre 14 y 17 años que pasan varios días fuera de casa después de dejar una nota de despedida a sus familiares. La mayoría de ellas vuelven por propia voluntad tras pasar el fin de semana fuera o tras pasar una temporada con algún chico, en ocasiones mayor de edad. En este aspecto manifestó García Rull que “hay más chicas de edades más elevadas, de 16 ó 17 años, que suelen irse con chicos, con sus novios, que están varios días fuera en domicilios de terceras personas”. Hay otros casos con más jóvenes que se fugan por menos tiempo, que “son un poco rabietas o por otras razones que no conocemos, pero lo cierto es que suelen dejar una nota en su casa, mal escrita, con faltas de ortografía, donde vienen a decir a sus padres que los quieren mucho, que se van y que no les busquen”, apuntó el fiscal ,quien señaló que es algo que pasa mucho durante los fines de semana.
Ninguna familia ni nivel social están exentos de sufrir estas fugas ya que esa búsqueda de libertad anticipada se da en toda la sociedad aunque sí se detecta un aumento en familias desestructuradas, donde ha habido alguna crisis como una separación o un divorcio.
Las fugas no suelen tener un componente de maltrato o desamparo sino que “buscan sólo más libertad, irse con su amigos”, según el fiscal. Aunque no existen estadísticas oficiales, parece que las fugas son más frecuentes en la zona de la Costa del Sol Occidental como Benalmádena o Fuengirola. El fiscal de Protección de Menores reseñó que las chicas suelen irse con jóvenes algo mayores, de 18 ó 19 años, que alquilan apartamentos pequeños en Torremolinos o viven en pisos compartidos. “En estos casos se hace un seguimiento del ambiente en el que puede estar esta persona porque puede ser de consumo de droga o donde no trabaja nadie y no existe ninguna garantía”. En los casos en los que el menor es localizado y se niega a volver a su casa es necesaria la intervención de los servicios sociales municipales. Cabe la posibilidad de que rechacen volver al hogar, por lo que sería posible que la Administración asumiera la custodia del menor aunque, como señaló el fiscal, “la Junta de Andalucía es reacia a asumir la guardia porque son muy mayores y conflictivos en un centro; pero sí lo hemos pedido en varias ocasiones y se ha concedido”. “Hay que hacerles ver que un menor no puede decidir con quién vive, es duro, pero es así”, argumentó García Rull quien recalcó la posibilidad de que se pueden emancipar a los 16 años pero siempre con consentimiento paterno.
Desamparo
Aproximadamente el 80 por ciento de las diligencias incoadas por la Fiscalía de Protección de Menores de Málaga se refiere a aspectos como la situación de riesgo de los jóvenes de entre 12 y 13 años por el absentismo escolar. Javier García Rull reseñó a este periódico que éstos son los casos más frecuentes y que el resto se conforma por los asuntos más graves como malos tratos o por fugas. En la actualidad la Fiscalía de Protección de Menores de Málaga (con un solo fiscal en esta sección frente a los cinco de Reforma que actúan ante menores infractores) lleva incoadas algo más de las 1.100 diligencias, “más que el año pasado por estas fechas”, según el titular de este área. nuevo.diariomalaga.com
“Es un fenómeno novedoso y muy curioso que antes ocurría, pero con menor frecuencia”, señala en él el fiscal de Protección de Menores de Málaga, Javier García Rull. En declaraciones a este periódico señaló que aunque en los últimos meses se han visto muchos casos, éstos han decaído a partir de noviembre. De cada cuatro asuntos de este tipo, tres están protagonizados por chicas de entre 14 y 17 años que pasan varios días fuera de casa después de dejar una nota de despedida a sus familiares. La mayoría de ellas vuelven por propia voluntad tras pasar el fin de semana fuera o tras pasar una temporada con algún chico, en ocasiones mayor de edad. En este aspecto manifestó García Rull que “hay más chicas de edades más elevadas, de 16 ó 17 años, que suelen irse con chicos, con sus novios, que están varios días fuera en domicilios de terceras personas”. Hay otros casos con más jóvenes que se fugan por menos tiempo, que “son un poco rabietas o por otras razones que no conocemos, pero lo cierto es que suelen dejar una nota en su casa, mal escrita, con faltas de ortografía, donde vienen a decir a sus padres que los quieren mucho, que se van y que no les busquen”, apuntó el fiscal ,quien señaló que es algo que pasa mucho durante los fines de semana.
Ninguna familia ni nivel social están exentos de sufrir estas fugas ya que esa búsqueda de libertad anticipada se da en toda la sociedad aunque sí se detecta un aumento en familias desestructuradas, donde ha habido alguna crisis como una separación o un divorcio.
Las fugas no suelen tener un componente de maltrato o desamparo sino que “buscan sólo más libertad, irse con su amigos”, según el fiscal. Aunque no existen estadísticas oficiales, parece que las fugas son más frecuentes en la zona de la Costa del Sol Occidental como Benalmádena o Fuengirola. El fiscal de Protección de Menores reseñó que las chicas suelen irse con jóvenes algo mayores, de 18 ó 19 años, que alquilan apartamentos pequeños en Torremolinos o viven en pisos compartidos. “En estos casos se hace un seguimiento del ambiente en el que puede estar esta persona porque puede ser de consumo de droga o donde no trabaja nadie y no existe ninguna garantía”. En los casos en los que el menor es localizado y se niega a volver a su casa es necesaria la intervención de los servicios sociales municipales. Cabe la posibilidad de que rechacen volver al hogar, por lo que sería posible que la Administración asumiera la custodia del menor aunque, como señaló el fiscal, “la Junta de Andalucía es reacia a asumir la guardia porque son muy mayores y conflictivos en un centro; pero sí lo hemos pedido en varias ocasiones y se ha concedido”. “Hay que hacerles ver que un menor no puede decidir con quién vive, es duro, pero es así”, argumentó García Rull quien recalcó la posibilidad de que se pueden emancipar a los 16 años pero siempre con consentimiento paterno.
Desamparo
Aproximadamente el 80 por ciento de las diligencias incoadas por la Fiscalía de Protección de Menores de Málaga se refiere a aspectos como la situación de riesgo de los jóvenes de entre 12 y 13 años por el absentismo escolar. Javier García Rull reseñó a este periódico que éstos son los casos más frecuentes y que el resto se conforma por los asuntos más graves como malos tratos o por fugas. En la actualidad la Fiscalía de Protección de Menores de Málaga (con un solo fiscal en esta sección frente a los cinco de Reforma que actúan ante menores infractores) lleva incoadas algo más de las 1.100 diligencias, “más que el año pasado por estas fechas”, según el titular de este área. nuevo.diariomalaga.com






