"NO A LA VIOLENCIA" VIDEO >> LV 1:07 Los niños muestran su rechazo con pancartas, globos y manifiestos a los actos de gamberrismo, tras el incendio intencionado de un aula
PANCARTAS Y GLOBOS. La directora del colegio leyó un manifiesto contra la violencia durante el recreo.
· Por el pueblo: Padres, alumnos y asociaciones de El Esparragal se concentraron ayer por la tarde en el parque para unirse a la protesta en contra de la delincuencia y a favor de la educación, como reza la pancarta.
MURCIA 30 Nov Profesores, padres y alumnos hicieron ayer un frente común para expresar su rechazo a la inseguridad y a los actos de vandalismo que se cebaron la semana pasada con el colegio Nuestra Señora de los Ángeles, donde la acción intencionada de uno o varios desaprensivos provocó el incendio de un aula de cuarto curso de Primaria. Gracias a que vecinos de la zona avistaron el fuego y llamaron a los bomberos, el incendio no se propagó al resto del centro escolar, pero la intensa humareda dejó inutilizado el centro durante una jornada escolar. Además, los alumnos de cuarto siguen sin aula y no es probable que cuenten con una clase en condiciones hasta el próximo mes de enero.
Ayer por la mañana alumnos, profesores y madres realizaron una concentración en el patio del colegio a la hora del recreo. Durante la última semana, los escolares han trabajado en clase con dibujos y redacciones en torno a los derechos del niño y el rechazo a los actos vandálicos. Ayer, representantes de distintos cursos de Primaria leyeron sus redacciones ante una sentada con el resto de sus compañeros, un total de 183 chavales que, esgrimiendo palomas de la paz hechas en papel y globos de colores, manifestaron su repulsa a los actos de violencia y gamberrismo.
A la entrada del colegio, los profesores, padres y alumnos habían colgado una pancarta donde podía leerse: «Los niños de este colegio queremos vivir en un mundo donde no haya peleas, violencia, destrucción ni envidia. Es la mayor herencia que nos pueden dejar».
Los escolares adelantaron el recreo para tomar el bocadillo y, a las 11.30, numerosas madres, algunas con sus hijos más pequeños en carrito, se sumaron en el patio escolar a la concentración en donde se leyeron varios manifiestos contra la violencia.
La directora del colegio, Mariola Sanz, abrió el acto para poner de manifiesto «nuestra tristeza por los acontecimientos del día 21 por personas que han demostrado no tener ninguna consideración no sólo ante lo que significa el colegio, como centro de la vida cultural y de la transmisión de valores, sino también hacia nuestro pueblo».
El fuego
La directora del colegio, Mariola Sanz, quiere pensar que el autor «o los autores porque ésa acción no es de una sola persona, no tenían intención de provocar tanto daño. Fue una gamberrada y se les fue de las manos». Lo cierto y verdad es que tras echar unos papeles ardiendo a través de una ventana, estos prendieron en los libros y el material escolar y el fuego se propagó por toda la clase de 4º.
La directora admite que pudo ser peor: «si los vecinos no avisan, se habría propagado a la caldera y habría ardido todo el colegio».
Las clases del aula afectada se imparten en el gimnasio
De momento, los alumnos de cuarto están sin clase y han sido reubicados temporalmente en el gimnasio. www.laverdad.es
PANCARTAS Y GLOBOS. La directora del colegio leyó un manifiesto contra la violencia durante el recreo.
· Por el pueblo: Padres, alumnos y asociaciones de El Esparragal se concentraron ayer por la tarde en el parque para unirse a la protesta en contra de la delincuencia y a favor de la educación, como reza la pancarta.
MURCIA 30 Nov Profesores, padres y alumnos hicieron ayer un frente común para expresar su rechazo a la inseguridad y a los actos de vandalismo que se cebaron la semana pasada con el colegio Nuestra Señora de los Ángeles, donde la acción intencionada de uno o varios desaprensivos provocó el incendio de un aula de cuarto curso de Primaria. Gracias a que vecinos de la zona avistaron el fuego y llamaron a los bomberos, el incendio no se propagó al resto del centro escolar, pero la intensa humareda dejó inutilizado el centro durante una jornada escolar. Además, los alumnos de cuarto siguen sin aula y no es probable que cuenten con una clase en condiciones hasta el próximo mes de enero.
Ayer por la mañana alumnos, profesores y madres realizaron una concentración en el patio del colegio a la hora del recreo. Durante la última semana, los escolares han trabajado en clase con dibujos y redacciones en torno a los derechos del niño y el rechazo a los actos vandálicos. Ayer, representantes de distintos cursos de Primaria leyeron sus redacciones ante una sentada con el resto de sus compañeros, un total de 183 chavales que, esgrimiendo palomas de la paz hechas en papel y globos de colores, manifestaron su repulsa a los actos de violencia y gamberrismo.
A la entrada del colegio, los profesores, padres y alumnos habían colgado una pancarta donde podía leerse: «Los niños de este colegio queremos vivir en un mundo donde no haya peleas, violencia, destrucción ni envidia. Es la mayor herencia que nos pueden dejar».
Los escolares adelantaron el recreo para tomar el bocadillo y, a las 11.30, numerosas madres, algunas con sus hijos más pequeños en carrito, se sumaron en el patio escolar a la concentración en donde se leyeron varios manifiestos contra la violencia.
La directora del colegio, Mariola Sanz, abrió el acto para poner de manifiesto «nuestra tristeza por los acontecimientos del día 21 por personas que han demostrado no tener ninguna consideración no sólo ante lo que significa el colegio, como centro de la vida cultural y de la transmisión de valores, sino también hacia nuestro pueblo».
El fuego
La directora del colegio, Mariola Sanz, quiere pensar que el autor «o los autores porque ésa acción no es de una sola persona, no tenían intención de provocar tanto daño. Fue una gamberrada y se les fue de las manos». Lo cierto y verdad es que tras echar unos papeles ardiendo a través de una ventana, estos prendieron en los libros y el material escolar y el fuego se propagó por toda la clase de 4º.
La directora admite que pudo ser peor: «si los vecinos no avisan, se habría propagado a la caldera y habría ardido todo el colegio».
Las clases del aula afectada se imparten en el gimnasio
De momento, los alumnos de cuarto están sin clase y han sido reubicados temporalmente en el gimnasio. www.laverdad.es






