El servicio ayuda a niños y adultos en situaciones de riesgo
Cádiz ocupa la parte alta de la tabla en las incidencias de 'bullying' y supera a las provincias de Granada y Sevilla
CÁDIZ 31 Dic El 'caso Jokin' despertó la alarma. El acoso escolar es más violento cada día. Nada tiene que ver con lo que conocieron anteriores generaciones en su etapa estudiantil. Los matones, hoy en día, no tienen conciencia de sus hechos. Mientras los agredidos piensan más de una vez en el suicidio. Tal vez este pensamiento pasase por los doce menores que han sufrido 'bullying' o violencia escolar en Cádiz hasta septiembre de 2005.
SOLEDAD. Dos niños solitarios miran desde una escalera cómo juegan sus compañeros del colegio a través de una verja.
Una cifra que aislada no dice nada, pero que comparada con Sevilla, nueve casos, y Granada, once, dice mucho. La provincia ocupa, por tanto, la parte alta de la tabla en los casos de bullying en la región. Algo por lo que uno no se puede sentir muy orgulloso cuando en 2004, el acoso escolar registró tres casos.
La caja de Pandora, en cuanto al maltrato escolar, se ha destapado aunque los expertos opinan que «acoso escolar ha existido siempre», pero que hoy «necesita del compromiso de toda la sociedad de contar lo que ocurre para que este problema aflore y la sociedad tome conciencia poniendo las medidas oportunas», manifestó la directora de la Fundación Anar (Ayudas a Niños y Adolescentes en Riesgo), Ana Belén Hernández.
Un acoso que conlleva en los sufridores síntomas como la indefensión, la ansiedad, la depresión, el miedo y las fobias. «El abuso ha existido siempre pero el nivel de violencia de cómo lo percibe el agredido se ha modificado. Antes se interiorizaba pero hoy plantea amagos de suicidios y depresiones», asegura el doctor en Derecho de la Universidad de Cádiz Luis Ruiz Rodríguez.
Así, quien dice que los pequeños y los adolescentes no tienen problemas debe rectificar, ya que el Teléfono del Menor de la Fundación Anar, desde sus inicios en 1994, ha recibido de Cádiz más de 1.900 llamadas de orientación especial. Si los datos se extrapolan a nivel de la región la cifra se eleva a más de 10.000 llamadas tanto en su línea de Menor como en la de Adulto.
Situación de riesgo
Todas esas llamadas buscaban ayudar a los menores en situaciones de riesgo ajenas a su voluntad y procedentes de su entorno más cercano a través de dos líneas: la del Menor (900 20 20 10), de carácter gratuito; y la de Adulto (600 50 51 52). De ahí que desde el inicio de funcionamiento del Teléfono del Menor Anar en el año 1994, Andalucía ocupa el segundo lugar, con un 14,18%, en volumen de llamadas por maltrato físico, psicológico, abandono y abuso sexual. La región también ocupa el segundo lugar en número de intervenciones realizadas por el Teléfono del Menor con organismos oficiales, 15,41%.
En Cádiz, las llamadas de orientación especial, que se han realizado en la línea del Menor, fueron de 1.560 cuando en toda Andalucía se registraron 7.536, lo que representa un 20,70% en el conjunto de la Comunidad Autónoma.
Consejos
En cuanto a la línea del Adulto, de las 2.473 llamadas de orientación especial en Andalucía fueron 394, lo que representa un 15,93%. Si uno hace la suma resulta que el total de llamadas de orientación especial en la Línea del Menor y la de Adulto fue de 10.009 llamadas en Andalucía frente a las 1.954 de Cádiz. Desde enero del 2004 a septiembre de 2005 el Teléfono del Menor de Anar ha recibido por ambas líneas 242 llamadas (138 en el 2004 y 104 hasta septiembre de 2005). Las llamadas de orientación especial requirieron una valoración, derivación o intervención específica por parte del equipo multidisciplinar del Teléfono Anar a través del departamento social y jurídico.
Un órgano encargado, en caso de gravedad, de contactar con los servicios públicos de la región para dar cuenta del hecho y colaborar mano a mano en el seguimiento del expediente.
Por eso, intervienen muy a menudo con los programas de familia de los servicios municipales, los de protección de menores, los de mediación familiar y los de acogimiento residencial para menores.
En ocasiones, el motivo de la pregunta en la línea del Menor se debe a que los menores no confían en los adultos de su entorno para paliar una consulta puntual, ya sea de sexo o drogas, y prefieren ponerse, por tanto, en contacto con un desconocido.
«Aunque en las de orientación especial y de atención, muchas veces, es necesario que los menores y los adultos vuelvan a llamar en más ocasiones», matizó Ana Belén Hernández, quien señaló que la fundación busca con la línea de los Adultos involucrarlos en los problemas de los niños o de los adolescentes; por esa razón, se les orienta y se les aportan alternativas a las peticiones de ayuda e información de los adultos, con independencia de su relación.
Con ellos, el objetivo del orientador es conocer todos los detalles de la situación real sobre la que el adulto demanda orientación o ayuda.
Cuando los hechos implican una situación de riesgo para el menor, el orientador intenta involucrar al de la llamada con el fin de lograr la intervención legal de los organismos competentes.
En el caso de una negativa, la fundación en cuestión deriva el caso a los servicios de la zona de donde es el menor. Así se realizaron en Andalucía 329 intervenciones directas. diariosur.es
>> +ANAR y Teléfono del Menor
Cádiz ocupa la parte alta de la tabla en las incidencias de 'bullying' y supera a las provincias de Granada y Sevilla
CÁDIZ 31 Dic El 'caso Jokin' despertó la alarma. El acoso escolar es más violento cada día. Nada tiene que ver con lo que conocieron anteriores generaciones en su etapa estudiantil. Los matones, hoy en día, no tienen conciencia de sus hechos. Mientras los agredidos piensan más de una vez en el suicidio. Tal vez este pensamiento pasase por los doce menores que han sufrido 'bullying' o violencia escolar en Cádiz hasta septiembre de 2005.
SOLEDAD. Dos niños solitarios miran desde una escalera cómo juegan sus compañeros del colegio a través de una verja.
Una cifra que aislada no dice nada, pero que comparada con Sevilla, nueve casos, y Granada, once, dice mucho. La provincia ocupa, por tanto, la parte alta de la tabla en los casos de bullying en la región. Algo por lo que uno no se puede sentir muy orgulloso cuando en 2004, el acoso escolar registró tres casos.
La caja de Pandora, en cuanto al maltrato escolar, se ha destapado aunque los expertos opinan que «acoso escolar ha existido siempre», pero que hoy «necesita del compromiso de toda la sociedad de contar lo que ocurre para que este problema aflore y la sociedad tome conciencia poniendo las medidas oportunas», manifestó la directora de la Fundación Anar (Ayudas a Niños y Adolescentes en Riesgo), Ana Belén Hernández.
Un acoso que conlleva en los sufridores síntomas como la indefensión, la ansiedad, la depresión, el miedo y las fobias. «El abuso ha existido siempre pero el nivel de violencia de cómo lo percibe el agredido se ha modificado. Antes se interiorizaba pero hoy plantea amagos de suicidios y depresiones», asegura el doctor en Derecho de la Universidad de Cádiz Luis Ruiz Rodríguez.
Así, quien dice que los pequeños y los adolescentes no tienen problemas debe rectificar, ya que el Teléfono del Menor de la Fundación Anar, desde sus inicios en 1994, ha recibido de Cádiz más de 1.900 llamadas de orientación especial. Si los datos se extrapolan a nivel de la región la cifra se eleva a más de 10.000 llamadas tanto en su línea de Menor como en la de Adulto.
Situación de riesgo
Todas esas llamadas buscaban ayudar a los menores en situaciones de riesgo ajenas a su voluntad y procedentes de su entorno más cercano a través de dos líneas: la del Menor (900 20 20 10), de carácter gratuito; y la de Adulto (600 50 51 52). De ahí que desde el inicio de funcionamiento del Teléfono del Menor Anar en el año 1994, Andalucía ocupa el segundo lugar, con un 14,18%, en volumen de llamadas por maltrato físico, psicológico, abandono y abuso sexual. La región también ocupa el segundo lugar en número de intervenciones realizadas por el Teléfono del Menor con organismos oficiales, 15,41%.
En Cádiz, las llamadas de orientación especial, que se han realizado en la línea del Menor, fueron de 1.560 cuando en toda Andalucía se registraron 7.536, lo que representa un 20,70% en el conjunto de la Comunidad Autónoma.
Consejos
En cuanto a la línea del Adulto, de las 2.473 llamadas de orientación especial en Andalucía fueron 394, lo que representa un 15,93%. Si uno hace la suma resulta que el total de llamadas de orientación especial en la Línea del Menor y la de Adulto fue de 10.009 llamadas en Andalucía frente a las 1.954 de Cádiz. Desde enero del 2004 a septiembre de 2005 el Teléfono del Menor de Anar ha recibido por ambas líneas 242 llamadas (138 en el 2004 y 104 hasta septiembre de 2005). Las llamadas de orientación especial requirieron una valoración, derivación o intervención específica por parte del equipo multidisciplinar del Teléfono Anar a través del departamento social y jurídico.
Un órgano encargado, en caso de gravedad, de contactar con los servicios públicos de la región para dar cuenta del hecho y colaborar mano a mano en el seguimiento del expediente.
Por eso, intervienen muy a menudo con los programas de familia de los servicios municipales, los de protección de menores, los de mediación familiar y los de acogimiento residencial para menores.
En ocasiones, el motivo de la pregunta en la línea del Menor se debe a que los menores no confían en los adultos de su entorno para paliar una consulta puntual, ya sea de sexo o drogas, y prefieren ponerse, por tanto, en contacto con un desconocido.
«Aunque en las de orientación especial y de atención, muchas veces, es necesario que los menores y los adultos vuelvan a llamar en más ocasiones», matizó Ana Belén Hernández, quien señaló que la fundación busca con la línea de los Adultos involucrarlos en los problemas de los niños o de los adolescentes; por esa razón, se les orienta y se les aportan alternativas a las peticiones de ayuda e información de los adultos, con independencia de su relación.
Con ellos, el objetivo del orientador es conocer todos los detalles de la situación real sobre la que el adulto demanda orientación o ayuda.
Cuando los hechos implican una situación de riesgo para el menor, el orientador intenta involucrar al de la llamada con el fin de lograr la intervención legal de los organismos competentes.
En el caso de una negativa, la fundación en cuestión deriva el caso a los servicios de la zona de donde es el menor. Así se realizaron en Andalucía 329 intervenciones directas. diariosur.es
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