CARTAS EPDA·M. del Mar Ripol Gómez 10 Ene, Zaragoza
DROGA-COLEGIOS Vigilancia
El plan contra la droga en los colegios que se está elaborando precisa, entre otras cosas, de una presencia policial que disuada a los traficantes, pero se cuestiona la viabilidad de este plan por los sindicatos de policía, ya que consideran que no hay agentes suficientes para cubrir esta nueva función. Antes de ampliar plantillas y considerando que no tienen por qué existir problemas de competencia entre los diversos cuerpos de policia para realizar este trabajo, considero que habría que estudiar otras soluciones.
Por ejemplo, hace unos meses la Policía Municipal protestó enérgicamente y se manifestó para impedir la retirada de su convenio de la denominada segunda actividad, a la que pueden acceder los policías a partir de los 55 años. Ésta consiste, en casi todos los casos, en una prejubilación que algunos compaginan con trabajos de vigilancia en el sector privado.
¿Por qué no designar como segunda actividad obligatoria a quien se quiera acoger a ella, la labor preventiva patrullando en colegios y áreas adyacentes?
La ciudadanía conseguiría varios objetivos: reducir el consumo y tráfico de drogas entre niños y adolescentes, se mejoraría en la seguridad general de los barrios (últimamente si se quiere ver a la Policía de Barrio hay que ir a las comisarías) y no se incrementaría el gasto público. elperiodicodearagon.com
DROGA-COLEGIOS Vigilancia
El plan contra la droga en los colegios que se está elaborando precisa, entre otras cosas, de una presencia policial que disuada a los traficantes, pero se cuestiona la viabilidad de este plan por los sindicatos de policía, ya que consideran que no hay agentes suficientes para cubrir esta nueva función. Antes de ampliar plantillas y considerando que no tienen por qué existir problemas de competencia entre los diversos cuerpos de policia para realizar este trabajo, considero que habría que estudiar otras soluciones.
Por ejemplo, hace unos meses la Policía Municipal protestó enérgicamente y se manifestó para impedir la retirada de su convenio de la denominada segunda actividad, a la que pueden acceder los policías a partir de los 55 años. Ésta consiste, en casi todos los casos, en una prejubilación que algunos compaginan con trabajos de vigilancia en el sector privado.
¿Por qué no designar como segunda actividad obligatoria a quien se quiera acoger a ella, la labor preventiva patrullando en colegios y áreas adyacentes?
La ciudadanía conseguiría varios objetivos: reducir el consumo y tráfico de drogas entre niños y adolescentes, se mejoraría en la seguridad general de los barrios (últimamente si se quiere ver a la Policía de Barrio hay que ir a las comisarías) y no se incrementaría el gasto público. elperiodicodearagon.com







