Chicos en situación "de calle" · Según fuentes oficiales, los chicos no son siempre los mismos. En el receso escolar el número se incrementa y pasan muchas horas en la calle.
En diálogo con este medio, la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia describió los programas que se están aplicando para intentar transformar esta realidad.
EL EPICENTRO: la zona turística es el lugar donde se encuentra la mayor cantidad de chicos en situación de calle.
Liján 14 Ene Muchas veces la sociedad tiende a acostumbrar su mirada. Las situaciones de pobreza o de inseguridad, entre otras, pasan de ser alarmantes a transformarse en un elemento más de la vida cotidiana. Ese es el momento donde comienzan a ser "parte del escenario". Los chicos en situación de calle pueden integrar este escenario. En las esquinas, casa por casa y en las plazas de la ciudad.
Según fuentes oficiales, no hay un dato exacto con relación a la cantidad de niños que viven esta situación, pero sí tienen características que se transforman en constantes: no son siempre son los mismos, hay etapas del año en las cuales siempre hay más cantidad, como por ejemplo en el receso escolar del verano y pasan muchas horas de estadía en la calle. El promedio entrega la fría cifra que entre 20 y 30 chicos desarrollan la mendicidad en la zona turística. (plaza Belgrano, rivera y terminal). También aseguraron que en la zona céntrica puede haber 5 o 6 chicos, pero que, generalmente, no son los mismos. "Hay algunos que tienen cierta permanencia y otros van rotando", afirmó Adriana Itturrat, coordinadora de la parte social de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia de la Municipalidad.
La franja de edad que prima es la que va desde los 8 a los 13 años y si son más chicos suelen estar con las madres. "La mayoría de los chicos está escolarizados, el porcentaje es alto, hay un sector más pequeño, entre los 13 y 15 años, que generalmente son desertores de la escuela", comentó Itturrat.
"Fundamentalmente vemos problemas en la primera etapa de la niñez y en el tema de crianza, por eso se apunta mucho a lo que es el jardín maternal para acompañar el crecimiento del chico en una etapa fundamental", agregó.
La negligencia por parte de los padres, la mala alimentación, la falta de estimulación, suelen ser factores que lleven a los chicos a vivir una situación de riesgo que puede estar dado por no tener en cuenta las necesidades del menor.
Los barrios de Luján con más vulnerabilidad en este aspecto son San Fermín y San Jorge -de ahí provienen el 70 por ciento de los chicos detectados en esta situación- Santa Marta, Santa María y Ameghino. "También, a veces, hay algunos de afuera, hemos tomado contacto con familias de Rodríguez y José C. Paz", dijo Claudia Garavano, responsable de la Dirección.
Por otro lado, Itturrat describió las características de los chicos que se encuentran ejerciendo la mendicidad, especialmente en la zona turística: "Hay una gran diferencia, por un lado está el niño que ejerce la mendicidad y no le pesa ir y aquel que sufre ejercerla. Ahí (en el último caso) se percibe, seguramente, una presión por parte de su familia. Para los primeros es natural, su ambiente es la plaza, no advierten los peligros. Tratamos de que no estén tantas horas en la plaza, porque nos preguntamos ¿qué comen?, ¿en qué momento?, ¿cuándo juegan?".
Además dijo que "muchas veces hay bebés, que están con las mamás, pero ese no es el ambiente".
INTENTOS DE TRANSFORMACIÓN
Desde la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia, gestada hace un año y medio, compartieron los programas y proyectos que están aplicando en la actualidad. "Trabajamos de acuerdo a las problemáticas que vamos viendo", comentó Garavano, y agregó que "estamos tratando de articular todo lo que sea problemática y promoción de los chicos. Se cambió la visión que se tenía como una concepción tutelar del chico que incluía la internación y la causa judicial por ser víctima. Desde una nueva visión que viene de la Convención sobre los Derechos del Niño, empezamos a trabajar distinto en Luján. Intentamos promocionar y atender problemáticas puntuales. Estamos desarrollando trabajos y programas con instituciones especiales".
A modo de ejemplo, expresó que "la idea del maternal es que la familia se integre y sea un lugar de la referencia y no que sólo traigan al chico y lo dejen".
Según la directora, se apunta a estar presentes en los barrios y no hacer que los chicos egresen de una institución para pasar a otra: "El tema de la descentralización es uno de los ejes de esta Dirección y, de esa forma, el chico, en su propio barrio y comunidad, puede crecer y no ponerlo en un ámbito que no es el suyo y sin inserción. Uno de los instrumentos de la descentralización son los Centros de Atención Integral y tenemos intenciones de hacer lo mismo con la Casa del Niño".
Con relación a esto adelantó que "en el 2007 tendríamos un edificio en el bloque de barrios más vulnerables".
"Tratamos de no echar a los chicos (refiriéndose al lugar donde mendigan), tenemos operadores de calle, que son estudiantes de trabajo social que se acercan a los chicos, toman contacto, están permanentemente en la zona y son los que van tratando de detectar las situaciones de riesgo", manifestó la directora.
Adriana Itturrat agregó que "hay generaciones que han pasado en este tipo de situación, hemos encontrado mamás que sus abuelas habían estado pidiendo en la plaza. Intentamos aportar otras posibilidades para que ellas puedan optar y dejar esa situación. Esto nos llevó muchos años para que padres que se integraron a un taller de artesanías dejaran la mendicidad y por ende la abandonaran también sus hijos".
También desde la Dirección aseguraron que se está aplicando un programa para adolescentes cuyo objetivo es fortalecer la identidad, su sexualidad, el conocimiento de los derechos y la capacitación laboral, herrería, cerámica y cestería, para que en un futuro ese grupo capacitado pueda producir. A partir de dos leyes que prevén los servicios de protección de derechos para que los municipios se hagan cargo de lo que tiene que ver con lo asistencial, en Luján ya se instrumentó un abogado, un trabajador social y un psicólogo. Ahí se reciben denuncias y se ofrece asesoramiento sobre todo lo referido a problemáticas de niñez y adolescencia.
"Necesitamos seguir trabajando frente a otros tipos de mendicidad que surgen en la Estación de trenes, en Lorenzo Casey y la Ruta 5 y los que pasan casa por casa", concluyó Garavano. www.elcivismo.com.ar
En diálogo con este medio, la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia describió los programas que se están aplicando para intentar transformar esta realidad.
EL EPICENTRO: la zona turística es el lugar donde se encuentra la mayor cantidad de chicos en situación de calle.
Liján 14 Ene Muchas veces la sociedad tiende a acostumbrar su mirada. Las situaciones de pobreza o de inseguridad, entre otras, pasan de ser alarmantes a transformarse en un elemento más de la vida cotidiana. Ese es el momento donde comienzan a ser "parte del escenario". Los chicos en situación de calle pueden integrar este escenario. En las esquinas, casa por casa y en las plazas de la ciudad.
Según fuentes oficiales, no hay un dato exacto con relación a la cantidad de niños que viven esta situación, pero sí tienen características que se transforman en constantes: no son siempre son los mismos, hay etapas del año en las cuales siempre hay más cantidad, como por ejemplo en el receso escolar del verano y pasan muchas horas de estadía en la calle. El promedio entrega la fría cifra que entre 20 y 30 chicos desarrollan la mendicidad en la zona turística. (plaza Belgrano, rivera y terminal). También aseguraron que en la zona céntrica puede haber 5 o 6 chicos, pero que, generalmente, no son los mismos. "Hay algunos que tienen cierta permanencia y otros van rotando", afirmó Adriana Itturrat, coordinadora de la parte social de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia de la Municipalidad.
La franja de edad que prima es la que va desde los 8 a los 13 años y si son más chicos suelen estar con las madres. "La mayoría de los chicos está escolarizados, el porcentaje es alto, hay un sector más pequeño, entre los 13 y 15 años, que generalmente son desertores de la escuela", comentó Itturrat.
"Fundamentalmente vemos problemas en la primera etapa de la niñez y en el tema de crianza, por eso se apunta mucho a lo que es el jardín maternal para acompañar el crecimiento del chico en una etapa fundamental", agregó.
La negligencia por parte de los padres, la mala alimentación, la falta de estimulación, suelen ser factores que lleven a los chicos a vivir una situación de riesgo que puede estar dado por no tener en cuenta las necesidades del menor.
Los barrios de Luján con más vulnerabilidad en este aspecto son San Fermín y San Jorge -de ahí provienen el 70 por ciento de los chicos detectados en esta situación- Santa Marta, Santa María y Ameghino. "También, a veces, hay algunos de afuera, hemos tomado contacto con familias de Rodríguez y José C. Paz", dijo Claudia Garavano, responsable de la Dirección.
Por otro lado, Itturrat describió las características de los chicos que se encuentran ejerciendo la mendicidad, especialmente en la zona turística: "Hay una gran diferencia, por un lado está el niño que ejerce la mendicidad y no le pesa ir y aquel que sufre ejercerla. Ahí (en el último caso) se percibe, seguramente, una presión por parte de su familia. Para los primeros es natural, su ambiente es la plaza, no advierten los peligros. Tratamos de que no estén tantas horas en la plaza, porque nos preguntamos ¿qué comen?, ¿en qué momento?, ¿cuándo juegan?".
Además dijo que "muchas veces hay bebés, que están con las mamás, pero ese no es el ambiente".
INTENTOS DE TRANSFORMACIÓN
Desde la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia, gestada hace un año y medio, compartieron los programas y proyectos que están aplicando en la actualidad. "Trabajamos de acuerdo a las problemáticas que vamos viendo", comentó Garavano, y agregó que "estamos tratando de articular todo lo que sea problemática y promoción de los chicos. Se cambió la visión que se tenía como una concepción tutelar del chico que incluía la internación y la causa judicial por ser víctima. Desde una nueva visión que viene de la Convención sobre los Derechos del Niño, empezamos a trabajar distinto en Luján. Intentamos promocionar y atender problemáticas puntuales. Estamos desarrollando trabajos y programas con instituciones especiales".
A modo de ejemplo, expresó que "la idea del maternal es que la familia se integre y sea un lugar de la referencia y no que sólo traigan al chico y lo dejen".
Según la directora, se apunta a estar presentes en los barrios y no hacer que los chicos egresen de una institución para pasar a otra: "El tema de la descentralización es uno de los ejes de esta Dirección y, de esa forma, el chico, en su propio barrio y comunidad, puede crecer y no ponerlo en un ámbito que no es el suyo y sin inserción. Uno de los instrumentos de la descentralización son los Centros de Atención Integral y tenemos intenciones de hacer lo mismo con la Casa del Niño".
Con relación a esto adelantó que "en el 2007 tendríamos un edificio en el bloque de barrios más vulnerables".
"Tratamos de no echar a los chicos (refiriéndose al lugar donde mendigan), tenemos operadores de calle, que son estudiantes de trabajo social que se acercan a los chicos, toman contacto, están permanentemente en la zona y son los que van tratando de detectar las situaciones de riesgo", manifestó la directora.
Adriana Itturrat agregó que "hay generaciones que han pasado en este tipo de situación, hemos encontrado mamás que sus abuelas habían estado pidiendo en la plaza. Intentamos aportar otras posibilidades para que ellas puedan optar y dejar esa situación. Esto nos llevó muchos años para que padres que se integraron a un taller de artesanías dejaran la mendicidad y por ende la abandonaran también sus hijos".
También desde la Dirección aseguraron que se está aplicando un programa para adolescentes cuyo objetivo es fortalecer la identidad, su sexualidad, el conocimiento de los derechos y la capacitación laboral, herrería, cerámica y cestería, para que en un futuro ese grupo capacitado pueda producir. A partir de dos leyes que prevén los servicios de protección de derechos para que los municipios se hagan cargo de lo que tiene que ver con lo asistencial, en Luján ya se instrumentó un abogado, un trabajador social y un psicólogo. Ahí se reciben denuncias y se ofrece asesoramiento sobre todo lo referido a problemáticas de niñez y adolescencia.
"Necesitamos seguir trabajando frente a otros tipos de mendicidad que surgen en la Estación de trenes, en Lorenzo Casey y la Ruta 5 y los que pasan casa por casa", concluyó Garavano. www.elcivismo.com.ar







