Un grupo se coló en la piscina de una guardería y otro destrozó un autobús aparcado en Coia La policía tramita en Vigo casi veinte partes mensuales por daños en la vía pública
Vigo 17 Ene Llega el fin de semana y se reactiva el vandalismo. Aunque en esta ocasión, la policía ganó la partida. Los agentes locales atajaron los desmanes de dos grupos de gamberros, que cerraron la fiesta del fin de semana en el calabozo.
Los primeros en caer en manos de la policía fueron un joven de 21 años y dos de 16. Los chavales, dos vigueses y un colombiano, fueron denunciados a las 10.15 horas de la mañana del domingo por los vecinos de la zona, alertados por los golpes que los jóvenes propinaban a un autobús aparcado en la avenida de Castelao, cerca de la rotonda de los Volcanes.
Los tres chavales, acompañados por una chica, se afanaban en golpear con barras de hierro las lunas laterales y el parabrisas del vehículo cuando apareció la policía. Y la cosa no acabó ahí. Cuando los agentes trataron de detenerlos, los adolescentes reaccionaron y llegaron a agredir a uno de los policías.
Al calabozo
Según detallaron fuentes de la comisaría local, los policías acabaron controlando la situación y los detuvieron: el mayor de edad quedó arrestado en comisaría y los dos menores fueron retenidos en dependencias policiales hasta que fueron puestos a disposición del juzgado tutelar.
Tres horas más tarde, a las 13.00, los agentes intervenían en una escena parecida, aunque en este caso no se produjeron destrozos. Otros tres jóvenes, esta vez de 18 años, fueron cogidos in fraganti por la policía cuando, según explicaron ellos mismos, se relajaban en la piscina de la guardería O Xardín, en Gran Vía. Habían estado de fiesta por la zona (en Gran Vía hay varias discotecas que abren hasta después del mediodía) y antes de retirarse a casa decidieron saltar el muro de la guardería para darse un chapuzón. En este ocasión , el episodio de gamberrismo se cerró sin violencia: la policía se limitó a arrestarlos y abrirles diligencias.
Veinte casos al mes
En las últimas semanas se produjeron numerosos casos con un resultado similar: la detención de los vándalos. Es lo que ocurrió por ejemplo con los jóvenes que robaron un ciervo luminoso de la decoración navideña de Vigo. Así, lo acontecido este fin de semana es tristemente habitual, como muestran los propios datos de la policía local, que pasa cada mes casi veinte partes de daños al patrimonio. Así, durante el 2004 los agentes locales firmaron 59 multas a personas descubiertas en pleno acto vandálico, que debieron hacer frente a multas de entre 300 y 600 euros. lavozdegalicia.es
Vigo 17 Ene Llega el fin de semana y se reactiva el vandalismo. Aunque en esta ocasión, la policía ganó la partida. Los agentes locales atajaron los desmanes de dos grupos de gamberros, que cerraron la fiesta del fin de semana en el calabozo.
Los primeros en caer en manos de la policía fueron un joven de 21 años y dos de 16. Los chavales, dos vigueses y un colombiano, fueron denunciados a las 10.15 horas de la mañana del domingo por los vecinos de la zona, alertados por los golpes que los jóvenes propinaban a un autobús aparcado en la avenida de Castelao, cerca de la rotonda de los Volcanes.
Los tres chavales, acompañados por una chica, se afanaban en golpear con barras de hierro las lunas laterales y el parabrisas del vehículo cuando apareció la policía. Y la cosa no acabó ahí. Cuando los agentes trataron de detenerlos, los adolescentes reaccionaron y llegaron a agredir a uno de los policías.
Al calabozo
Según detallaron fuentes de la comisaría local, los policías acabaron controlando la situación y los detuvieron: el mayor de edad quedó arrestado en comisaría y los dos menores fueron retenidos en dependencias policiales hasta que fueron puestos a disposición del juzgado tutelar.
Tres horas más tarde, a las 13.00, los agentes intervenían en una escena parecida, aunque en este caso no se produjeron destrozos. Otros tres jóvenes, esta vez de 18 años, fueron cogidos in fraganti por la policía cuando, según explicaron ellos mismos, se relajaban en la piscina de la guardería O Xardín, en Gran Vía. Habían estado de fiesta por la zona (en Gran Vía hay varias discotecas que abren hasta después del mediodía) y antes de retirarse a casa decidieron saltar el muro de la guardería para darse un chapuzón. En este ocasión , el episodio de gamberrismo se cerró sin violencia: la policía se limitó a arrestarlos y abrirles diligencias.
Veinte casos al mes
En las últimas semanas se produjeron numerosos casos con un resultado similar: la detención de los vándalos. Es lo que ocurrió por ejemplo con los jóvenes que robaron un ciervo luminoso de la decoración navideña de Vigo. Así, lo acontecido este fin de semana es tristemente habitual, como muestran los propios datos de la policía local, que pasa cada mes casi veinte partes de daños al patrimonio. Así, durante el 2004 los agentes locales firmaron 59 multas a personas descubiertas en pleno acto vandálico, que debieron hacer frente a multas de entre 300 y 600 euros. lavozdegalicia.es







