Reportaje | Excesos en la noche
Vigo 17 Ene. Noche de sábado en la plaza de la Estrella. Mientras los profesionales de la Asociación Alborada reparten folletos sobre el alcohol y las drogas, los jóvenes participantes del botellón se muestran perfectamente informados: saben cómo conseguir alcohol, cannabis y cocaína, saben cómo mezclarlo y saben cómo repartirlo. De hecho, lo hacen sin parar, antes de trasladar la juerga a otra parte.
La mayoría de ellos se llevan su media moña a otro lado sin hacer demasiado ruido. Buscan un bar al alcance de los veinte euros que se dejan de media en el botellón (según datos de As.Alborada),
Mientras tanto, una minoría en vez de mojar apuesta por quemar. Son ellos los que obligan a todos los vigueses a pagar los arreglos y sustituciones de los casi 500 contenedores que arden cada año en el fuego de los vándalos. O los que atemorizan a quienes dejan su coche aparcado en la calle, que temen ser propietarios de uno de los cien vehículos que arden cada años en la misma hoguera etílica, según datos de los mismos Bomberos que cada fin de semana repiten visita a las mismas calles para apagar las mismas puertas, las mismas papeleras y los mismos contenedores.
Todo por la acción de quien no sabe vivir la fiesta. Y muchas veces para su propia desgracia, como pueden atestiguar los 30 intoxicados por alcohol y drogas que dan con sus huesos en urgencias cada noche de fin de semana. lavozdegalicia.es
>> www.alborada.org
Vigo 17 Ene. Noche de sábado en la plaza de la Estrella. Mientras los profesionales de la Asociación Alborada reparten folletos sobre el alcohol y las drogas, los jóvenes participantes del botellón se muestran perfectamente informados: saben cómo conseguir alcohol, cannabis y cocaína, saben cómo mezclarlo y saben cómo repartirlo. De hecho, lo hacen sin parar, antes de trasladar la juerga a otra parte.
La mayoría de ellos se llevan su media moña a otro lado sin hacer demasiado ruido. Buscan un bar al alcance de los veinte euros que se dejan de media en el botellón (según datos de As.Alborada),
Mientras tanto, una minoría en vez de mojar apuesta por quemar. Son ellos los que obligan a todos los vigueses a pagar los arreglos y sustituciones de los casi 500 contenedores que arden cada año en el fuego de los vándalos. O los que atemorizan a quienes dejan su coche aparcado en la calle, que temen ser propietarios de uno de los cien vehículos que arden cada años en la misma hoguera etílica, según datos de los mismos Bomberos que cada fin de semana repiten visita a las mismas calles para apagar las mismas puertas, las mismas papeleras y los mismos contenedores.
Todo por la acción de quien no sabe vivir la fiesta. Y muchas veces para su propia desgracia, como pueden atestiguar los 30 intoxicados por alcohol y drogas que dan con sus huesos en urgencias cada noche de fin de semana. lavozdegalicia.es
>> www.alborada.org







