CONVIVENCIA EN LAS AULAS * · Lamentan que los padres no les apoyen y defiendan siempre a sus hijos ante un conflicto
SONSOLES ECHAVARREN 3 Feb. PAMPLONA. Muchos maestros y profesores se sienten estresados y desmotivados porque les cuesta captar la atención de sus alumnos, estos no muestran interés por la asignatura que imparten y les faltan al respeto. Pero otros, la mayoría según los propios docentes, siguen optimistas buscando soluciones para mejorar la situación de las aulas. Los hechos se repite en los colegios e institutos públicos y en los centros concertados.
Un profesor, impartiendo clase en un aula
Así lo reconocen el presidente de la Asociación de Directores de Institutos de Navarra (ADI), Roberto Pérez Elorza, director del IES Askatasuna de Burlada; y el presidente de la Asociación Navarra Educación y Gestión (ANEG) de centros concertados, Felipe Alcalde García, director del colegio Salesianos. ADI integra a 52 de los 57 institutos de ESO, Bachillerato y FP de la Comunidad foral y ANEG a 41 colegios religiosos, la mayoría de los centros concertados.
Los dos directores coinciden en que las aulas han cambiado mucho en la última década. «Porque la sociedad ha evolucionado y es más permisiva», dice Alcalde, de 53 años, que ha sido profesor de Lengua y ahora imparte clase de Recursos Humanos a alumnos de FP. «Porque el sistema educativo también ha cambiado. Y ahora permanecen en el mismo aula todos los alumnos hasta los 16 años. Los que quieren y los que no quieren estudiar», matiza Pérez, de 39 años y profesor de inglés.
Los jóvenes, añaden, lo tienen casi todo y les cuesta hacer esfuerzos para conseguir las cosas. «En el colegio deben esforzarse. Adquirir conocimientos, razonar y concentrarse les cuesta trabajo. Y aquí es donde flaquean», explica Alcalde. Para Pérez, sin embargo, los alumnos desmotivados o con menos interés no son algo novedoso. «Esto ha ocurrido desde siempre. Lo que sucede es que hace unos años, estos alumnos estudiaban en los centros de FP y los profesores que impartían BUP y COU no tenían contacto con ellos».
Pérdida de autoridad
Toda esta situación, insisten, se une a la pérdida de autoridad por parte del profesor. «El docente gasta más tiempo en hacer callar a los alumnos para que le atiendan, en crear un ambiente de trabajo, que en dar su propia clase. Por eso, hay algunos que piensan en tirar la toalla», lamenta Alcalde. Más optimista se muestra el presidente de ADI. «Es cierto que en algunos momentos los profesores se desaniman por la dificultad de su cometido. Pero los alumnos con interés son la mayoría y los profesores intentan buscar soluciones».
Pérez opina además que la pérdida de autoridad del profesor se debe a que este concepto ha desaparecido en la sociedad. «Hace unos años, el mayor siempre tenía autoridad sobre el pequeño. Ahora los alumnos no responden a un esquema de obediencia porque sí. Sólo a la autoridad negociada, explicada».
Esta evolución social también ha hecho, en opinión de los docentes consultados, que cambie la relación entre el profesor y el padre. Antes, recuerdan, las familias apoyaban más a los docentes pero hoy sobre protegen a sus hijos y siempre les dan la razón. «Los padres no nos apoyan mucho. Siempre se ponen de parte de sus hijos. Pero también tienen que entender nuestra postura», considera Alcalde. También en este punto, Pérez se muestra más optimista. «Cuando se dan estos casos, hay una división entre el centro y la familia. La mayoría de los padres suelen colaborar en los centros, más en Primaria que en Secundaria».
Ambos docentes también mantienen opiniones algo dispares acerca de la mayor o menor violencia en las aulas. El director de Askatasuna piensa que actualmente la sociedad es menos violenta que hace unos años. «Lo que ocurre es que antes no era noticia que unos escolares se pegaran a la salida de clase. Y hoy, como estamos más sensibilizados con el tema, nos preocupamos más». Alcalde cree que «algo más de violencia» está surgiendo actualmente. Y da su explicación. «Antes las familias eran numerosas, había más confrontación y cada hijo sabía cuál era su lugar. Hoy, hay alumnos que no tienen hermanos, o sólo uno. Por eso, la confrontación surge en el aula, que es donde se «enfrentan» a sus compañeros». www.diariodenavarra.es/
* REPORTAJE de 4 entregas que está publicando DDN Mañana tercera entrega: La serie Convivencia en las Aulas publica mañana un cara a cara entre un profesor y un padre
>> 1ª entrega
Administración y Consejo Escolar piden a los padres que se impliquen más en la educación

SONSOLES ECHAVARREN 3 Feb. PAMPLONA. Muchos maestros y profesores se sienten estresados y desmotivados porque les cuesta captar la atención de sus alumnos, estos no muestran interés por la asignatura que imparten y les faltan al respeto. Pero otros, la mayoría según los propios docentes, siguen optimistas buscando soluciones para mejorar la situación de las aulas. Los hechos se repite en los colegios e institutos públicos y en los centros concertados.
Un profesor, impartiendo clase en un aula
Así lo reconocen el presidente de la Asociación de Directores de Institutos de Navarra (ADI), Roberto Pérez Elorza, director del IES Askatasuna de Burlada; y el presidente de la Asociación Navarra Educación y Gestión (ANEG) de centros concertados, Felipe Alcalde García, director del colegio Salesianos. ADI integra a 52 de los 57 institutos de ESO, Bachillerato y FP de la Comunidad foral y ANEG a 41 colegios religiosos, la mayoría de los centros concertados.
Los dos directores coinciden en que las aulas han cambiado mucho en la última década. «Porque la sociedad ha evolucionado y es más permisiva», dice Alcalde, de 53 años, que ha sido profesor de Lengua y ahora imparte clase de Recursos Humanos a alumnos de FP. «Porque el sistema educativo también ha cambiado. Y ahora permanecen en el mismo aula todos los alumnos hasta los 16 años. Los que quieren y los que no quieren estudiar», matiza Pérez, de 39 años y profesor de inglés.
Los jóvenes, añaden, lo tienen casi todo y les cuesta hacer esfuerzos para conseguir las cosas. «En el colegio deben esforzarse. Adquirir conocimientos, razonar y concentrarse les cuesta trabajo. Y aquí es donde flaquean», explica Alcalde. Para Pérez, sin embargo, los alumnos desmotivados o con menos interés no son algo novedoso. «Esto ha ocurrido desde siempre. Lo que sucede es que hace unos años, estos alumnos estudiaban en los centros de FP y los profesores que impartían BUP y COU no tenían contacto con ellos».
Pérdida de autoridad
Toda esta situación, insisten, se une a la pérdida de autoridad por parte del profesor. «El docente gasta más tiempo en hacer callar a los alumnos para que le atiendan, en crear un ambiente de trabajo, que en dar su propia clase. Por eso, hay algunos que piensan en tirar la toalla», lamenta Alcalde. Más optimista se muestra el presidente de ADI. «Es cierto que en algunos momentos los profesores se desaniman por la dificultad de su cometido. Pero los alumnos con interés son la mayoría y los profesores intentan buscar soluciones».
Pérez opina además que la pérdida de autoridad del profesor se debe a que este concepto ha desaparecido en la sociedad. «Hace unos años, el mayor siempre tenía autoridad sobre el pequeño. Ahora los alumnos no responden a un esquema de obediencia porque sí. Sólo a la autoridad negociada, explicada».
Esta evolución social también ha hecho, en opinión de los docentes consultados, que cambie la relación entre el profesor y el padre. Antes, recuerdan, las familias apoyaban más a los docentes pero hoy sobre protegen a sus hijos y siempre les dan la razón. «Los padres no nos apoyan mucho. Siempre se ponen de parte de sus hijos. Pero también tienen que entender nuestra postura», considera Alcalde. También en este punto, Pérez se muestra más optimista. «Cuando se dan estos casos, hay una división entre el centro y la familia. La mayoría de los padres suelen colaborar en los centros, más en Primaria que en Secundaria».
Ambos docentes también mantienen opiniones algo dispares acerca de la mayor o menor violencia en las aulas. El director de Askatasuna piensa que actualmente la sociedad es menos violenta que hace unos años. «Lo que ocurre es que antes no era noticia que unos escolares se pegaran a la salida de clase. Y hoy, como estamos más sensibilizados con el tema, nos preocupamos más». Alcalde cree que «algo más de violencia» está surgiendo actualmente. Y da su explicación. «Antes las familias eran numerosas, había más confrontación y cada hijo sabía cuál era su lugar. Hoy, hay alumnos que no tienen hermanos, o sólo uno. Por eso, la confrontación surge en el aula, que es donde se «enfrentan» a sus compañeros». www.diariodenavarra.es/
* REPORTAJE de 4 entregas que está publicando DDN Mañana tercera entrega: La serie Convivencia en las Aulas publica mañana un cara a cara entre un profesor y un padre
>> 1ª entrega
Administración y Consejo Escolar piden a los padres que se impliquen más en la educación








