Policías pertenecientes a la Comisaría del Cuerpo Nacional de Distrito Sur de la capital tinerfeña detuvieron en el día de ayer a J.R.S., de 19 años de edad, acusado como presunto autor de un delito de lesiones a un grupo de catedráticos universitarios entre los que se encontraba Maximiano Trapero.
Las Palmas de Gran Canaria 1 Feb La agresión se produjo sobre las 01.00 horas del martes [31 Ene], en la calle Santa Rosalía, si bien la secuencia de los hechos comenzó en otra zona de la ciudad una media hora antes.
Todo empezó en la terraza de un céntrico bar situado en la Plaza Parque Bulevar, donde se encontraban sentados, por un lado, cuatro profesores universitarios (tres varones y una mujer), y junto a ellos, en una mesa próxima, dos jóvenes.
Según manifestaciones de los implicados, los primeros oyeron cómo los jóvenes hablaban de ellos haciendo comentarios despectivos e insultantes.
Al sentirse molestos por la actuación de los jóvenes, que llegaron incluso a amenazarles, uno de los profesores se lo comunicó a un camarero, quien, para evitar incidentes, optó por invitar a los jóvenes a que abandonaran la mesa que ocupaban, cosa que éstos últimos hicieron.
Al parecer, los jóvenes abandonaron la terraza pero permanecieron en sus inmediaciones, a la espera de que el grupo dejara el lugar y una vez los profesores, entre los que se encontraba el especialista en tradición oral canaria Maximiano Trapero, se marcharon de la terraza en dirección al hotel en que se encontraban hospedados, reaparecieron y comenzaron a increpar, insultar y golpear a los tres varones del grupo.
Los agredidos trataron de defenderse, resultando Maximiano Trapero con lesiones de mayor importancia ya que presentaba dos fracturas en la zona órbito malar, de las que precisará una próxima intervención quirúrgica. El resto de los intervinientes, resultaron con heridas de menor consideración, si bien todos ellos fueron atendidos en distintos centros sanitarios.
En el lugar se personó una dotación del Cuerpo Nacional de Policía que identificó a las personas del primer grupo, trasladándose la mujer a Comisaría donde fue oída en declaración sobre los hechos.
Posteriormente, los dos jóvenes fueron interceptados por otra dotación del mismo Cuerpo, trasladándolos a Comisaría a efectos de tramitar el correspondiente atestado.
Al apreciarse un presunto delito de lesiones, se procedió a la búsqueda, localización y detención de uno de los jóvenes, J.R.S. sobre las 17.30 horas del mismo día en la calle Suárez Guerra.
Se está tratando de localizar al segundo joven a fin de que preste declaración. canarias7.es
Maximiano Trapero, objeto de una agresión.

La comunidad universitaria detecta signos de intolerancia en la
agresión a Trapero
Las Palmas de Gran Canaria 1 Feb
La comunidad universitaria de Canarias condenó ayer de forma unánime el uso de la violencia por la agresión sufrida por uno de sus miembros, el catedrático de la ULPGC, Maximiano Trapero. Docentes universitarios tanto de la institución grancanaria como de La Laguna expresaron su repulsa por el uso de la violencia y las muestras de intolerancia y xenofobia contra personas residentes en las Islas por su acento o procedencia.
El catedrático de Filología de la ULPGC Maximiano Trapero confesó ayer que nunca quiso que los hechos de agresión a su persona realizados por dos jóvenes el pasado lunes salieran a la luz pública, pero agregó que entiende que el hecho tenga un carácter público porque transciende a una persona y puede ser síntoma de una situación social, de un caldo de cultivo donde jóvenes agreden a personas por hablar con acento peninsular.
Los hechos ocurrieron este lunes tras finalizar una comisión nacional de habilitación para la provisión de profesores, celebrada en la Universidad de La Laguna, donde participaba el docente de la ULPGC Maximiano Trapero. Cuatro profesores tomaban algo por la noche en un local, en Santa Cruz de Tenerife, cuando fueron increpados por dos jóvenes al escuchar su acento peninsular con el insulto de "godos hediondos", relató Trapero, quien apuntó que los alborotadores fueron expulsados del recinto tras sus protestas. Los chicos, menores de 20 años, esperaron fuera y propinaron una paliza a los docentes. Trapero resultó herido con una fractura en la órbita ocular izquierda. Los chicos fueron retenidos y puestos en libertad por la policía.
MEDIDAS. Este catedrático se preguntó cómo es posible que cuatro personas que hablen con acento peninsular provoquen una reacción tan brutal. "Es la sociedad canaria, sus políticos u otros quienes incitan a determinados jóvenes a reaccionar de esta manera", cuestionó Trapero, que reclamó medidas para cortar de raíz este fenómeno porque, si no, nos convertimos en una sociedad digna de crítica comparable a otras sociedades que es preferible no nombrar.
El rector de la ULPGC, Manuel Lobo, valoró la agresión de xenófoba, una cosa que está fuera de los límites normales. En todo caso, el rector tildó esta agresión al catedrático de aislada, aunque preocupante.
Humberto Hernández, decano de la Facultad de Ciencias de la Información de la ULL, calificó este incidente como un acto propio de gamberros, sin querer entrar en interpretaciones de xenofobia a peninsulares o a gente procedente de Las Palmas. "A un compañero docente le intentaron agredir la pasada semana y tuvo que salir corriendo, un hecho que de forma lamentable pasa a menudo", subrayó. El decano valoró como más noticiable que se produzca un hecho de inseguridad ciudadana y la necesidad de mayor presencia policial. Insistió en que este tipo sucesos deben servir de eje movilizador para pedir una actualización de las leyes para buscar una mayor disuasión social.
José Miguel Pérez, portavoz socialista en el Cabildo grancanario y profesor de Historia de la ULPGC, reprobó este incidente, del que dijo sólo puede venir de personas perturbadas. "Lamento que haya gente que de forma irresponsable trate de echar leña al fuego y fomente el odio irracional, simplemente, por tener acentos distintos, en este caso de manera paradójica con alguien que ha contribuido de forma inestimable con nuestra lengua y acervo cultural", precisó. Pérez llamó la atención a aquellos que con su irresponsable actitud, en ocasiones desde algún medio de comunicación, fomentan odios que llevan a violentas actitudes. A su juicio, estos hechos son aislados y piloto en Canarias, pero usuales en otros lugares, por eso se requieren medidas de contención para evitarlos en lugares de paz como las Islas.
El profesor de Antropología de la ULL Fernando Estévez consideró el suceso de "brutalidad tremenda", consecuencia de una potenciación de identidades salvajes. "Es un indicador preocupante, terrorífico y se deberían tomar medidas", indicó el profesor y ex director del Museo de Antropología de Tenerife. Teresa Noreña, del departamento de Historia de la ULL, calificó por su parte este acto de violencia como una forma de intolerancia inaceptable. "En el ámbito universitario esto no se produce", espetó esta profesora, quien agregó que otra cosa es que existan focos de violencia concretos en otros espacios o estratos sociales.
Por su parte, la docente de Arqueología de la ULL María Dolores Camalich Massieu repudió cualquier acto de violencia y con mayor fuerza aquellos motivados por fenómenos de xenofobia. "Yo no he percibido en ámbitos universitarios, ni en Tenerife, este tipo de movimiento, estoy asombrada por lo ocurrido", expresó Camalich.
Elisa Torres, catedrática de Historia Moderna de la ULPGC, manifestó ayer que nada justifica estos actos de violencia, independientemente de producirse por su acento peninsular o canarión. "En este Archipiélago estamos empezando a ver cosas hasta ahora desconocidas y debemos hacer un esfuerzo por reconducir el tema", afirmó Torres, quien puntualizó: "A proclamas de corte insularista acérrimo debemos responder con ideas de convivencia y sin exclusiones o sectarismos".
Fernando Bruquetas, profesor de Historia de la ULPGC, valoró esta agresión de "noticia pésima" y describió de "repugnante" los supuestos motivos del acto. Desvinculó la motivación de este hecho a xenofobia y lo acercó a una cuestión juvenil.
RECHAZO. Dimas Martín Soca, catedrático de Prehistoria en la ULL, rechazó la violencia como método y menos causada por un elemento xenofóbico. Este docente consideró el suceso aislado, aunque siempre existen, advirtió, actos vandálicos excusados en causas pueriles.
Luis Alberto Anaya, profesor de Historia de la ULPGC, calificó el hecho de "salvajada" y describió a Trapero como "un profesor de gran prestigio, que ha trabajado en temas canarios, al que las Islas le deben mucho por sus estudios de lingüística". Para Anaya este hecho es fruto de jóvenes con un perfil cercano a los conocidos chandaleros que se meten con una persona porque es peninsular como por llevar una camisa azul.
Antonio Tejera, catedrático de la ULL, subrayó el hecho como un síntoma muy peligroso en nuestra sociedad no conocido antes y alertó que cuando las cosas aisladas se repiten deben tenerse en consideración, más en niveles de enseñanzas medias. "Es triste e indignante". www.la-provincia.com
Las Palmas de Gran Canaria 1 Feb La agresión se produjo sobre las 01.00 horas del martes [31 Ene], en la calle Santa Rosalía, si bien la secuencia de los hechos comenzó en otra zona de la ciudad una media hora antes.
Todo empezó en la terraza de un céntrico bar situado en la Plaza Parque Bulevar, donde se encontraban sentados, por un lado, cuatro profesores universitarios (tres varones y una mujer), y junto a ellos, en una mesa próxima, dos jóvenes.
Según manifestaciones de los implicados, los primeros oyeron cómo los jóvenes hablaban de ellos haciendo comentarios despectivos e insultantes.
Al sentirse molestos por la actuación de los jóvenes, que llegaron incluso a amenazarles, uno de los profesores se lo comunicó a un camarero, quien, para evitar incidentes, optó por invitar a los jóvenes a que abandonaran la mesa que ocupaban, cosa que éstos últimos hicieron.
Al parecer, los jóvenes abandonaron la terraza pero permanecieron en sus inmediaciones, a la espera de que el grupo dejara el lugar y una vez los profesores, entre los que se encontraba el especialista en tradición oral canaria Maximiano Trapero, se marcharon de la terraza en dirección al hotel en que se encontraban hospedados, reaparecieron y comenzaron a increpar, insultar y golpear a los tres varones del grupo.
Los agredidos trataron de defenderse, resultando Maximiano Trapero con lesiones de mayor importancia ya que presentaba dos fracturas en la zona órbito malar, de las que precisará una próxima intervención quirúrgica. El resto de los intervinientes, resultaron con heridas de menor consideración, si bien todos ellos fueron atendidos en distintos centros sanitarios.
En el lugar se personó una dotación del Cuerpo Nacional de Policía que identificó a las personas del primer grupo, trasladándose la mujer a Comisaría donde fue oída en declaración sobre los hechos.
Posteriormente, los dos jóvenes fueron interceptados por otra dotación del mismo Cuerpo, trasladándolos a Comisaría a efectos de tramitar el correspondiente atestado.
Al apreciarse un presunto delito de lesiones, se procedió a la búsqueda, localización y detención de uno de los jóvenes, J.R.S. sobre las 17.30 horas del mismo día en la calle Suárez Guerra.
Se está tratando de localizar al segundo joven a fin de que preste declaración. canarias7.es
Maximiano Trapero, objeto de una agresión. 
La comunidad universitaria detecta signos de intolerancia en la
agresión a Trapero
Las Palmas de Gran Canaria 1 Feb
La comunidad universitaria de Canarias condenó ayer de forma unánime el uso de la violencia por la agresión sufrida por uno de sus miembros, el catedrático de la ULPGC, Maximiano Trapero. Docentes universitarios tanto de la institución grancanaria como de La Laguna expresaron su repulsa por el uso de la violencia y las muestras de intolerancia y xenofobia contra personas residentes en las Islas por su acento o procedencia.
El catedrático de Filología de la ULPGC Maximiano Trapero confesó ayer que nunca quiso que los hechos de agresión a su persona realizados por dos jóvenes el pasado lunes salieran a la luz pública, pero agregó que entiende que el hecho tenga un carácter público porque transciende a una persona y puede ser síntoma de una situación social, de un caldo de cultivo donde jóvenes agreden a personas por hablar con acento peninsular.
Los hechos ocurrieron este lunes tras finalizar una comisión nacional de habilitación para la provisión de profesores, celebrada en la Universidad de La Laguna, donde participaba el docente de la ULPGC Maximiano Trapero. Cuatro profesores tomaban algo por la noche en un local, en Santa Cruz de Tenerife, cuando fueron increpados por dos jóvenes al escuchar su acento peninsular con el insulto de "godos hediondos", relató Trapero, quien apuntó que los alborotadores fueron expulsados del recinto tras sus protestas. Los chicos, menores de 20 años, esperaron fuera y propinaron una paliza a los docentes. Trapero resultó herido con una fractura en la órbita ocular izquierda. Los chicos fueron retenidos y puestos en libertad por la policía.
MEDIDAS. Este catedrático se preguntó cómo es posible que cuatro personas que hablen con acento peninsular provoquen una reacción tan brutal. "Es la sociedad canaria, sus políticos u otros quienes incitan a determinados jóvenes a reaccionar de esta manera", cuestionó Trapero, que reclamó medidas para cortar de raíz este fenómeno porque, si no, nos convertimos en una sociedad digna de crítica comparable a otras sociedades que es preferible no nombrar.
El rector de la ULPGC, Manuel Lobo, valoró la agresión de xenófoba, una cosa que está fuera de los límites normales. En todo caso, el rector tildó esta agresión al catedrático de aislada, aunque preocupante.
Humberto Hernández, decano de la Facultad de Ciencias de la Información de la ULL, calificó este incidente como un acto propio de gamberros, sin querer entrar en interpretaciones de xenofobia a peninsulares o a gente procedente de Las Palmas. "A un compañero docente le intentaron agredir la pasada semana y tuvo que salir corriendo, un hecho que de forma lamentable pasa a menudo", subrayó. El decano valoró como más noticiable que se produzca un hecho de inseguridad ciudadana y la necesidad de mayor presencia policial. Insistió en que este tipo sucesos deben servir de eje movilizador para pedir una actualización de las leyes para buscar una mayor disuasión social.
José Miguel Pérez, portavoz socialista en el Cabildo grancanario y profesor de Historia de la ULPGC, reprobó este incidente, del que dijo sólo puede venir de personas perturbadas. "Lamento que haya gente que de forma irresponsable trate de echar leña al fuego y fomente el odio irracional, simplemente, por tener acentos distintos, en este caso de manera paradójica con alguien que ha contribuido de forma inestimable con nuestra lengua y acervo cultural", precisó. Pérez llamó la atención a aquellos que con su irresponsable actitud, en ocasiones desde algún medio de comunicación, fomentan odios que llevan a violentas actitudes. A su juicio, estos hechos son aislados y piloto en Canarias, pero usuales en otros lugares, por eso se requieren medidas de contención para evitarlos en lugares de paz como las Islas.
El profesor de Antropología de la ULL Fernando Estévez consideró el suceso de "brutalidad tremenda", consecuencia de una potenciación de identidades salvajes. "Es un indicador preocupante, terrorífico y se deberían tomar medidas", indicó el profesor y ex director del Museo de Antropología de Tenerife. Teresa Noreña, del departamento de Historia de la ULL, calificó por su parte este acto de violencia como una forma de intolerancia inaceptable. "En el ámbito universitario esto no se produce", espetó esta profesora, quien agregó que otra cosa es que existan focos de violencia concretos en otros espacios o estratos sociales.
Por su parte, la docente de Arqueología de la ULL María Dolores Camalich Massieu repudió cualquier acto de violencia y con mayor fuerza aquellos motivados por fenómenos de xenofobia. "Yo no he percibido en ámbitos universitarios, ni en Tenerife, este tipo de movimiento, estoy asombrada por lo ocurrido", expresó Camalich.
Elisa Torres, catedrática de Historia Moderna de la ULPGC, manifestó ayer que nada justifica estos actos de violencia, independientemente de producirse por su acento peninsular o canarión. "En este Archipiélago estamos empezando a ver cosas hasta ahora desconocidas y debemos hacer un esfuerzo por reconducir el tema", afirmó Torres, quien puntualizó: "A proclamas de corte insularista acérrimo debemos responder con ideas de convivencia y sin exclusiones o sectarismos".
Fernando Bruquetas, profesor de Historia de la ULPGC, valoró esta agresión de "noticia pésima" y describió de "repugnante" los supuestos motivos del acto. Desvinculó la motivación de este hecho a xenofobia y lo acercó a una cuestión juvenil.
RECHAZO. Dimas Martín Soca, catedrático de Prehistoria en la ULL, rechazó la violencia como método y menos causada por un elemento xenofóbico. Este docente consideró el suceso aislado, aunque siempre existen, advirtió, actos vandálicos excusados en causas pueriles.
Luis Alberto Anaya, profesor de Historia de la ULPGC, calificó el hecho de "salvajada" y describió a Trapero como "un profesor de gran prestigio, que ha trabajado en temas canarios, al que las Islas le deben mucho por sus estudios de lingüística". Para Anaya este hecho es fruto de jóvenes con un perfil cercano a los conocidos chandaleros que se meten con una persona porque es peninsular como por llevar una camisa azul.
Antonio Tejera, catedrático de la ULL, subrayó el hecho como un síntoma muy peligroso en nuestra sociedad no conocido antes y alertó que cuando las cosas aisladas se repiten deben tenerse en consideración, más en niveles de enseñanzas medias. "Es triste e indignante". www.la-provincia.com







