ARGENTINA ·ESTUDIO Innovador ·Resultados de relevamiento del IAES Los resultados de un estudio realizado por el IAES reflejaron que los adolescentes carecen de valores y critican la forma en que éstos les son enseñados en la escuela, básicamente porque no encuentran una correspondencia entre lo que se dice y lo que se hace. Este instituto llevará adelante este año un proyecto educativo que busca remediar esta realidad.
Profesora Dominga Rombolá de Ortiz, directora del IAES.
La institución educativa IAES realizó un relevamiento sobre la relación de los adolescentes con los valores, la escuela, los docentes y sus familias. El trabajo buscó conocer la relación entre el rendimiento académico de los alumnos y la educación en valores; saber si éstos les son enseñados o no, y cómo; si los valores tienen importancia en sus vidas y por qué, entre otros ítems. El relevamiento tuvo como fin contar con información que pinte un panorama actual y posibilite definir un proyecto educativo a llevar adelante en el presente ciclo lectivo, con las modificaciones que sean necesarias realizar.
Entre las principales conclusiones a las que se arribó, se destacan las que describen tres aspectos sobresalientes de los adolescentes de hoy: su vulnerabilidad, la falta de límites y la conciencia de impunidad que predomina entre ellos, explicó a EL INDEPENDIENTE, la profesora Dominga Rombolá de Ortiz, directora del IAES.
Detalló la especialista en temas educativos, que el 70 por ciento de los adolescentes mostró un alto grado de vulnerabilidad en todos los órdenes de su vida por carencia de condiciones provenientes de su propia formación o del ambiente, que le permitan luchar y protegerse contra las situaciones adversas, obstáculos y problemas.
Además, un 80 por ciento de los alumnos reflejó no tener la mínima conciencia de límites. Para ellos, los límites representan “algo que se negocia, que cambia según los humores o el tiempo de los adultos”, acotó Rombolá de Ortiz.
Esta situación empeora al comprobarse que el 85 por ciento de los adolescentes tiene una fuerte conciencia de impunidad, por ello se muestran reiterativos en sus transgresiones.
“Valores, ¿para qué?”
Del relevamiento también surgió que un 70 por ciento de los alumnos carece de valores fundamentales, como el respeto, la tolerancia, la empatía y la solidaridad, que regularizan su conducta y pondrían límites a sus acciones. Esto influye no sólo en la convivencia, sino en el rendimiento escolar, teniendo en cuenta que un juicio moral y ético favorece la autoestima y promueve relaciones productivas en el aprendizaje.
Sirve otro dato: un 70 por ciento de los alumnos con bajo rendimiento escolar, tiene además, problemas de conducta o disciplina.
Los alumnos afirman que los valores son importantes, sin embargo, un 85 por ciento sostiene opiniones como: “Mis padres me enseñaron valores, pero creo que no los voy a imitar, ¿para qué? ¿para vivir en la miseria como ellos?. Otros dicen: “No nos van a entrar, estamos muy podridos” o “Todos hablan, pero ninguno cumple, ni a los profesores, ni a los padres les creemos, son unos mentirosos. A los políticos ni los nombren”.
Al respecto, un 30 por ciento de los consultados reconoció que le causa problemas la ausencia de valores, pero un alarmante 70 por ciento descree que éstos puedan ayudarles a vivir mejor.
Enseñanza de los valores
El 35 por ciento opinó que nunca les enseñan cosas que tengan que ver con los valores, ni las emociones, y en el caso de los que respondieron que sí recibieron este tipo de educación, agregaron que tal información no es internalizada por ello, ya que “todo es bla... bla”. Ningún alumno dijo que hay una enseñanza continua e intencional en valores y una educación de las emociones.
El 85 por ciento criticó la forma en que enseñan estos temas, porque los ejemplos que dan los docentes, lo hacen desde sus propias experiencias, sin darles la oportunidad de opinar. Además, marcan las contradicciones entre lo que se dice y lo que se hace.
Consultados sobre la causa de la falta de valores y de autodominio, un 85 por ciento de los estudiantes lo atribuyó a la forma de enseñar de la escuela y sólo un 25 por ciento a la familia.
En contraposición, los adolescentes muestran una gran capacidad para manejar la nueva tecnología, y para realizar grandes sacrificios cuando se comprometen con una tarea o proyecto que les interesa. Y también se muestran más leales y comprometidos que los adultos en relaciones afectivas auténticas.
La escuela frente a la problemática
Respecto a la convivencia en la escuela, se observó que en un 60 por ciento de los casos, los alumnos “desgranan en clase y en los recreos un muestrario interminable de conductas violentas, irrespetuosas, intolerantes, provocativas, destructivas, irresponsables, además de un lenguaje vulgar, que expresan con total libertad e impunidad”, indicó Rombolá de Ortiz.
En este sentido, remarcó que no existen, en un 90 por ciento de las escuelas, espacios donde se reflexione sobre las faltas de los alumnos, se analicen las causas y consecuencias.
Un 80 por ciento de los alumnos y un 70 por ciento de los docentes manifestaron incompetencias para mediar con ellos, reconociendo un 30 por ciento que se sienten sobrepasados por los alumnos.
Por ello, la mayoría termina por transferir o expulsar a los alumnos que no pueden controlar, traspasándole el problema a otras escuelas y dejando los conflictos sin resolver.
Además, en un 40 por ciento “las sanciones van acompañadas por discursos descalificantes, que terminan por convencer a los alumnos que son lo que se dice de ellos: vagos, atorrantes, burros, delincuentes. Cuando éstas no se cargan de amenazas: `ni crean que los voy a aprobar en diciembre o marzo`”, agregó la directora.
En estos casos, la mediación, la negociación de los conflictos no es usada en un 70 por ciento de las escuelas. Son recursos de una cultura institucional que respeta la libertad, la autonomía y la diversidad de los alumnos, que recurre a la reflexión crítica, a la sensibilización de sentimientos, a las actitudes y valores para cambiar comportamientos, contraventores e inadaptados.
El rol de los padres
Un alto porcentaje de los padres reconoció que sus hijos siguen los modelos que imponen los medios de comunicación. Algunos explicaron que éstos son más atractivos que los que se les enseñan la escuela. La falta de influencia del hogar en la educación de sus hijos se explicaría por la falta de tiempo, ya que tienen otras preocupaciones mayores, no tienen suficiente amor, se sienten mal por su situación económica y no les queda tiempo ni ganas para enseñarles valores.
Sobre las estrategias que usan para intervenir y resolver los conflictos o problemas de sus hijos, un 15 por ciento de los padres reconoció no saber qué hacer; un 15 por ciento utiliza el diálogo; el 10 por ciento hace acuerdos con los hijos; 10 por ciento dice que lee y se informa mucho, otro 10 por ciento dice que ya “tiró la toalla” y otro 10 por ciento dice que se desespera y pierde el control. www.elindependiente.com.ar
II Parte >> ... + ARGENTINA Innovador proyecto educativo que busca mejorar la relación alumno - escuela
Con un fuerte trabajo para rescatar valores Los resultados de un estudio realizado por el IAES reflejaron que los adolescentes carecen de valores y no toman a los adultos como modelos porque no encuentran una correspondencia entre lo que dicen y lo que hacen. Teniendo como base estos datos, la institución diseñó un programa con innovadoras propuestas educativas, a aplicarse durante este año.
“No hay alumno incapaz, indiferente, incorregible, insensible, cuando hay una organización escolar y un profesional docente que sabe y se compromete a despertar el juego del aprendizaje
Profesora Dominga Rombolá de Ortiz, directora del IAES.
La institución educativa IAES realizó un relevamiento sobre la relación de los adolescentes con los valores, la escuela, los docentes y sus familias. El trabajo buscó conocer la relación entre el rendimiento académico de los alumnos y la educación en valores; saber si éstos les son enseñados o no, y cómo; si los valores tienen importancia en sus vidas y por qué, entre otros ítems. El relevamiento tuvo como fin contar con información que pinte un panorama actual y posibilite definir un proyecto educativo a llevar adelante en el presente ciclo lectivo, con las modificaciones que sean necesarias realizar.
Entre las principales conclusiones a las que se arribó, se destacan las que describen tres aspectos sobresalientes de los adolescentes de hoy: su vulnerabilidad, la falta de límites y la conciencia de impunidad que predomina entre ellos, explicó a EL INDEPENDIENTE, la profesora Dominga Rombolá de Ortiz, directora del IAES.
Detalló la especialista en temas educativos, que el 70 por ciento de los adolescentes mostró un alto grado de vulnerabilidad en todos los órdenes de su vida por carencia de condiciones provenientes de su propia formación o del ambiente, que le permitan luchar y protegerse contra las situaciones adversas, obstáculos y problemas.
Además, un 80 por ciento de los alumnos reflejó no tener la mínima conciencia de límites. Para ellos, los límites representan “algo que se negocia, que cambia según los humores o el tiempo de los adultos”, acotó Rombolá de Ortiz.
Esta situación empeora al comprobarse que el 85 por ciento de los adolescentes tiene una fuerte conciencia de impunidad, por ello se muestran reiterativos en sus transgresiones.
“Valores, ¿para qué?”
Del relevamiento también surgió que un 70 por ciento de los alumnos carece de valores fundamentales, como el respeto, la tolerancia, la empatía y la solidaridad, que regularizan su conducta y pondrían límites a sus acciones. Esto influye no sólo en la convivencia, sino en el rendimiento escolar, teniendo en cuenta que un juicio moral y ético favorece la autoestima y promueve relaciones productivas en el aprendizaje.
Sirve otro dato: un 70 por ciento de los alumnos con bajo rendimiento escolar, tiene además, problemas de conducta o disciplina.
Los alumnos afirman que los valores son importantes, sin embargo, un 85 por ciento sostiene opiniones como: “Mis padres me enseñaron valores, pero creo que no los voy a imitar, ¿para qué? ¿para vivir en la miseria como ellos?. Otros dicen: “No nos van a entrar, estamos muy podridos” o “Todos hablan, pero ninguno cumple, ni a los profesores, ni a los padres les creemos, son unos mentirosos. A los políticos ni los nombren”.
Al respecto, un 30 por ciento de los consultados reconoció que le causa problemas la ausencia de valores, pero un alarmante 70 por ciento descree que éstos puedan ayudarles a vivir mejor.
Enseñanza de los valores
El 35 por ciento opinó que nunca les enseñan cosas que tengan que ver con los valores, ni las emociones, y en el caso de los que respondieron que sí recibieron este tipo de educación, agregaron que tal información no es internalizada por ello, ya que “todo es bla... bla”. Ningún alumno dijo que hay una enseñanza continua e intencional en valores y una educación de las emociones.
El 85 por ciento criticó la forma en que enseñan estos temas, porque los ejemplos que dan los docentes, lo hacen desde sus propias experiencias, sin darles la oportunidad de opinar. Además, marcan las contradicciones entre lo que se dice y lo que se hace.
Consultados sobre la causa de la falta de valores y de autodominio, un 85 por ciento de los estudiantes lo atribuyó a la forma de enseñar de la escuela y sólo un 25 por ciento a la familia.
En contraposición, los adolescentes muestran una gran capacidad para manejar la nueva tecnología, y para realizar grandes sacrificios cuando se comprometen con una tarea o proyecto que les interesa. Y también se muestran más leales y comprometidos que los adultos en relaciones afectivas auténticas.
La escuela frente a la problemática
Respecto a la convivencia en la escuela, se observó que en un 60 por ciento de los casos, los alumnos “desgranan en clase y en los recreos un muestrario interminable de conductas violentas, irrespetuosas, intolerantes, provocativas, destructivas, irresponsables, además de un lenguaje vulgar, que expresan con total libertad e impunidad”, indicó Rombolá de Ortiz.
En este sentido, remarcó que no existen, en un 90 por ciento de las escuelas, espacios donde se reflexione sobre las faltas de los alumnos, se analicen las causas y consecuencias.
Un 80 por ciento de los alumnos y un 70 por ciento de los docentes manifestaron incompetencias para mediar con ellos, reconociendo un 30 por ciento que se sienten sobrepasados por los alumnos.
Por ello, la mayoría termina por transferir o expulsar a los alumnos que no pueden controlar, traspasándole el problema a otras escuelas y dejando los conflictos sin resolver.
Además, en un 40 por ciento “las sanciones van acompañadas por discursos descalificantes, que terminan por convencer a los alumnos que son lo que se dice de ellos: vagos, atorrantes, burros, delincuentes. Cuando éstas no se cargan de amenazas: `ni crean que los voy a aprobar en diciembre o marzo`”, agregó la directora.
En estos casos, la mediación, la negociación de los conflictos no es usada en un 70 por ciento de las escuelas. Son recursos de una cultura institucional que respeta la libertad, la autonomía y la diversidad de los alumnos, que recurre a la reflexión crítica, a la sensibilización de sentimientos, a las actitudes y valores para cambiar comportamientos, contraventores e inadaptados.
El rol de los padres
Un alto porcentaje de los padres reconoció que sus hijos siguen los modelos que imponen los medios de comunicación. Algunos explicaron que éstos son más atractivos que los que se les enseñan la escuela. La falta de influencia del hogar en la educación de sus hijos se explicaría por la falta de tiempo, ya que tienen otras preocupaciones mayores, no tienen suficiente amor, se sienten mal por su situación económica y no les queda tiempo ni ganas para enseñarles valores.
Sobre las estrategias que usan para intervenir y resolver los conflictos o problemas de sus hijos, un 15 por ciento de los padres reconoció no saber qué hacer; un 15 por ciento utiliza el diálogo; el 10 por ciento hace acuerdos con los hijos; 10 por ciento dice que lee y se informa mucho, otro 10 por ciento dice que ya “tiró la toalla” y otro 10 por ciento dice que se desespera y pierde el control. www.elindependiente.com.ar
II Parte >> ... + ARGENTINA Innovador proyecto educativo que busca mejorar la relación alumno - escuela
Con un fuerte trabajo para rescatar valores Los resultados de un estudio realizado por el IAES reflejaron que los adolescentes carecen de valores y no toman a los adultos como modelos porque no encuentran una correspondencia entre lo que dicen y lo que hacen. Teniendo como base estos datos, la institución diseñó un programa con innovadoras propuestas educativas, a aplicarse durante este año.
“No hay alumno incapaz, indiferente, incorregible, insensible, cuando hay una organización escolar y un profesional docente que sabe y se compromete a despertar el juego del aprendizaje







