"No di un cabezazo a nadie, pero sí que nos lincharon a mí y a mi hija" El padre de la alumna acusado de pegar a un profesor dice que no hubo agresión. Ha denunciado que se cebaron con la menor en el centro y ha pedido su cambio
Málaga 24 Feb El padre de la alumna que supuestamente agredió a un profesor del Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) Puerto de la Torre desmiente las acusaciones vertidas por el docente y dice que en el centro "lincharon" a su hija y a él mismo un día después de que estos hechos salieran a la luz pública.
J. A., cuyo nombre no quiere revelar por temor a que el caso se desmadre, relata para La Opinión de Málaga el "calvario" que está atravesando su familia y el mal estado en el que se encuentra la menor, para la que ha solicitado el cambio de centro ante la Delegación Provincial de Educación.
"El día de los hechos mi hija estaba intercambiando una nota con una compañera, es cierto, pero, cuando el profesor la vio y le pidió que le entregara la nota, ella no la tiró al suelo, sino que al dársela cayó", cuenta J. A. Según el padre de la menor, varios compañeros pueden atestiguarlo e incluso uno de ellos intentó coger la nota, a lo que el profesor dijo "tú no, que la coja ella y la deje en la mesa como debe ser". El padre sostiene que, según su hija, el docente estaba muy alterado y que ella pasó unos momentos "muy difíciles", ya que este ´tira y afloja´ duró casi un cuarto de hora.
"No quiero volver más". Al salir de clase, cuando J.A. fue a recoger a su hija, ésta le contó lo ocurrido "diciéndome que no quería volver nunca más al instituto", lo que le llevó a intentar hablar con el docente para esclarecer lo ocurrido. Eso pasó al día siguiente, cuando, como cada mañana, fue a llevar a su hija al centro. En la puerta encontró al profesor y le dijo que tenían que hablar de lo ocurrido, a lo que éste le replicó "su hija me ha faltado al respeto y no hay más que hablar". Entonces J.A. reconoce que el docente intentó apartarle, creyendo que como él era mayor en envergadura iba a agredirle. No fue así, pero sí que lo agarró para que no se fuera sin terminar la conversación, entonces el profesor intentó zafarse y en el forcejeo "los dos caímos al suelo". Fue visto y no visto, relata J.A., ya que, después de eso, el docente corrió a refugiarse en el centro. "No hubo cabezazo. Si lo hubo, ¿dónde está su marca, dónde está la mía?", añade, "ningún padre va a pegarle a nadie por un papel o un malentendido".
Y lo peor, a su juicio, estaba por llegar. Ese mismo día los profesores ya cortaron las clases y difundieron lo ocurrido. "Al día siguiente, cuando mi hija volvió al instituto, los tres profesores que tuvo comenzaron la clase diciéndole: a ver, levántante, ¿tú que opinas de la violencia? Y delante de todos sus compañeros, que sabían lo ocurrido por la versión del centro". J.A. cree que eso fue humillante, y más cuando su hija lo llamó desde el móvil "escondida en un rincón del centro" para pedir que viniera a recogerlo.
El día después. Cuando llegó, J.A. dice que se quedó anonadado de ver una cantidad de periodistas a las puertas del centro, conocedores de que su hija estaba dentro y de que él iría a buscarla. Al entrar "había niños que me tiraban cosas desde la ventana que da a la entrada, tizas y todo lo que pillaban", señala. Con la tensión acumulada, dice que al ver a su hija se fundieron en un abrazo emocionado. Sólo una profesora, que no estaba de acuerdo con el circo montado en el centro, le ayudó, sostiene, mientras que el resto de los docentes ni siquiera se dirigieron a él.
"Incluso intentamos salir por la parte de atrás para que a mi hija no la sacaran las cámaras y no pudimos, el profesorado se nos echó encima y nos dijo que, si queríamos salir, lo hiciéramos por la puerta principal". Así lo hicieron, y por eso "me veo en la tele corriendo, como si fuera un delincuente". Pero un día después llevaron todo esto a los tribunales. lopiniodemalaga.com
Málaga 24 Feb El padre de la alumna que supuestamente agredió a un profesor del Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) Puerto de la Torre desmiente las acusaciones vertidas por el docente y dice que en el centro "lincharon" a su hija y a él mismo un día después de que estos hechos salieran a la luz pública.
J. A., cuyo nombre no quiere revelar por temor a que el caso se desmadre, relata para La Opinión de Málaga el "calvario" que está atravesando su familia y el mal estado en el que se encuentra la menor, para la que ha solicitado el cambio de centro ante la Delegación Provincial de Educación.
"El día de los hechos mi hija estaba intercambiando una nota con una compañera, es cierto, pero, cuando el profesor la vio y le pidió que le entregara la nota, ella no la tiró al suelo, sino que al dársela cayó", cuenta J. A. Según el padre de la menor, varios compañeros pueden atestiguarlo e incluso uno de ellos intentó coger la nota, a lo que el profesor dijo "tú no, que la coja ella y la deje en la mesa como debe ser". El padre sostiene que, según su hija, el docente estaba muy alterado y que ella pasó unos momentos "muy difíciles", ya que este ´tira y afloja´ duró casi un cuarto de hora.
"No quiero volver más". Al salir de clase, cuando J.A. fue a recoger a su hija, ésta le contó lo ocurrido "diciéndome que no quería volver nunca más al instituto", lo que le llevó a intentar hablar con el docente para esclarecer lo ocurrido. Eso pasó al día siguiente, cuando, como cada mañana, fue a llevar a su hija al centro. En la puerta encontró al profesor y le dijo que tenían que hablar de lo ocurrido, a lo que éste le replicó "su hija me ha faltado al respeto y no hay más que hablar". Entonces J.A. reconoce que el docente intentó apartarle, creyendo que como él era mayor en envergadura iba a agredirle. No fue así, pero sí que lo agarró para que no se fuera sin terminar la conversación, entonces el profesor intentó zafarse y en el forcejeo "los dos caímos al suelo". Fue visto y no visto, relata J.A., ya que, después de eso, el docente corrió a refugiarse en el centro. "No hubo cabezazo. Si lo hubo, ¿dónde está su marca, dónde está la mía?", añade, "ningún padre va a pegarle a nadie por un papel o un malentendido".
Y lo peor, a su juicio, estaba por llegar. Ese mismo día los profesores ya cortaron las clases y difundieron lo ocurrido. "Al día siguiente, cuando mi hija volvió al instituto, los tres profesores que tuvo comenzaron la clase diciéndole: a ver, levántante, ¿tú que opinas de la violencia? Y delante de todos sus compañeros, que sabían lo ocurrido por la versión del centro". J.A. cree que eso fue humillante, y más cuando su hija lo llamó desde el móvil "escondida en un rincón del centro" para pedir que viniera a recogerlo.
El día después. Cuando llegó, J.A. dice que se quedó anonadado de ver una cantidad de periodistas a las puertas del centro, conocedores de que su hija estaba dentro y de que él iría a buscarla. Al entrar "había niños que me tiraban cosas desde la ventana que da a la entrada, tizas y todo lo que pillaban", señala. Con la tensión acumulada, dice que al ver a su hija se fundieron en un abrazo emocionado. Sólo una profesora, que no estaba de acuerdo con el circo montado en el centro, le ayudó, sostiene, mientras que el resto de los docentes ni siquiera se dirigieron a él.
"Incluso intentamos salir por la parte de atrás para que a mi hija no la sacaran las cámaras y no pudimos, el profesorado se nos echó encima y nos dijo que, si queríamos salir, lo hiciéramos por la puerta principal". Así lo hicieron, y por eso "me veo en la tele corriendo, como si fuera un delincuente". Pero un día después llevaron todo esto a los tribunales. lopiniodemalaga.com







