CONSULTORIO ATÍPICO Maestra frente a doble amenaza
La dirección de mi escuela me aconseja no denunciar a un alumno que me amenazó con su navaja. ¿Es un aviso aceptable? CARMEN M. R. · Barcelona
NORBERT BILBENY - 27/02/2006 LVD
Es un aviso inaceptable. Usted está doblemente amenazada: por una intimidación grave que pudo o puede poner en riesgo su vida, y por un chantaje, después, el de su silencio a cambio de su puesto de trabajo. No le sirva de consuelo, pero parece haber casos similares al suyo. La escuela o centro de secundaria opta sólo por reñir al alumno que amenaza al profesor con un arma blanca y pide a éste que no formule ninguna denuncia, para evitar un desprestigio del centro o una pérdida de alumnos. A lo sumo, advierte a los padres.
Pero lo obligado, ante la amenaza con arma a los profesores, es siempre informar a la dirección, quien debe transmitirlo no sólo a los padres, sino al consejo escolar del centro y a la inspección de enseñanza, por la gravedad de la falta. Callando, no se protege al colegio. Al contrario: además de desobedecer la preceptiva legal, se expone a la repetición del caso, y a que la noticia llegue a todos los padres, con la consiguiente queja de éstos. Si hubo testimonios de la amenaza, se acabará sabiendo todo. No hay, pues, argumento posible para el chantaje que se le propone. Además, y antes que nada: es preferible la vida, y el respeto que se debe a su profesión, al puesto de trabajo. Si aun así teme, contacte con un abogado. lavanguardiadigital.es
La dirección de mi escuela me aconseja no denunciar a un alumno que me amenazó con su navaja. ¿Es un aviso aceptable? CARMEN M. R. · Barcelona
NORBERT BILBENY - 27/02/2006 LVD
Es un aviso inaceptable. Usted está doblemente amenazada: por una intimidación grave que pudo o puede poner en riesgo su vida, y por un chantaje, después, el de su silencio a cambio de su puesto de trabajo. No le sirva de consuelo, pero parece haber casos similares al suyo. La escuela o centro de secundaria opta sólo por reñir al alumno que amenaza al profesor con un arma blanca y pide a éste que no formule ninguna denuncia, para evitar un desprestigio del centro o una pérdida de alumnos. A lo sumo, advierte a los padres.
Pero lo obligado, ante la amenaza con arma a los profesores, es siempre informar a la dirección, quien debe transmitirlo no sólo a los padres, sino al consejo escolar del centro y a la inspección de enseñanza, por la gravedad de la falta. Callando, no se protege al colegio. Al contrario: además de desobedecer la preceptiva legal, se expone a la repetición del caso, y a que la noticia llegue a todos los padres, con la consiguiente queja de éstos. Si hubo testimonios de la amenaza, se acabará sabiendo todo. No hay, pues, argumento posible para el chantaje que se le propone. Además, y antes que nada: es preferible la vida, y el respeto que se debe a su profesión, al puesto de trabajo. Si aun así teme, contacte con un abogado. lavanguardiadigital.es







