Los jóvenes, de 12 a 14 años, quedaron en el polideportivo para «saldar cuentas»
Estella 1 Marzo · Los hechos ocurrieron anteayer
al filo de las nueve de la noche cuando ambos grupos rivales se
dieron cita primero en el aparcamiento de la estación. Pero, quizá
porque habíamás gente de la pensada y el trasiego continuo
de coches, eligieron un emplazamientomás tranquilo: los aledaños
del polideportivomunicipal. La presencia de tan abultado grupo alertó a los vecinos de la zona, que avisaron a Policía Municipal. Los agentes locales acudieron junto a una patrulla de Guardia
Civil. «Fue sencillo convencerles para que depusieran su actitud.
Les indicamos que un hecho así, en apariencia para ellos tan trivial, les podía acarrear una apertura de diligencias ante la fiscalía de menores y lo entendieron perfectamente», indica el jefe de Policía Municipal, Josu Ganuza.
Estella 1 Marzo · Los hechos ocurrieron anteayer
al filo de las nueve de la noche cuando ambos grupos rivales se
dieron cita primero en el aparcamiento de la estación. Pero, quizá
porque habíamás gente de la pensada y el trasiego continuo
de coches, eligieron un emplazamientomás tranquilo: los aledaños
del polideportivomunicipal. La presencia de tan abultado grupo alertó a los vecinos de la zona, que avisaron a Policía Municipal. Los agentes locales acudieron junto a una patrulla de Guardia
Civil. «Fue sencillo convencerles para que depusieran su actitud.
Les indicamos que un hecho así, en apariencia para ellos tan trivial, les podía acarrear una apertura de diligencias ante la fiscalía de menores y lo entendieron perfectamente», indica el jefe de Policía Municipal, Josu Ganuza.
| Policía Municipal y Guardia Civil de Estella impidieron el lunes una pelea entre unos sesenta adolescentes que se habían dado cita enlas inmediaciones delpolideportivopara, según reconocieron ante los agentes locales,
«saldar una cuenta». Al parecer, el miembro de una cuadrilla había presentado una denuncia por agresión ante la Benemérita tras recibir un golpe en un ojo de otro grupo y estos últimos citaron a los primeros para a puñetazos recriminarles que hubieran dado cuenta del suceso. Según PolicíaMunicipal, la edad de los presentes oscilaba entre los 12 y los 14 años. La policía descarta que en la ciudad haya bandas juveniles deningúntipo organizadas. Ausencia de armas Los agentes procedieron a identificar a los adolescentes así como a cachearlos. «En ningún caso encontramos armas blancas. No hubieran pasado de los puños », vaticina Ganuza, que quiere tranquilizar al vecindario, aún asustado por la sospecha de que podía tratarse de un ajuste de cuentas entre bandas rivales. «En Estella no se puede hablar de bandas al estilo latinoamericano como están apareciendo en grandes ciudades, tipoMadrid o Barcelona. Aquí, a lo sumo, algunos adolescentes imitan la forma de vestir de estos grupos con los pantalones anchos y pañuelos en la cabeza pero ni muchomenos pasan de ahí», afirma Josu Ganuza. El jefe de los agentes locales incide en la ausencia de incidentes graves. «No se ha producido en la ciudad ninguna pelea con navajas ni otros sucesos reseñables causados por peleas entre cuadrillas de adolescentes porque, insisto, hablar de bandas es sensacionalista. | Lo de ayer (anteayer para el lector) fuemás llamativo por el número de participantes pero no causaron ningún desperfecto ni presentaron resistencia a disolverse cuando se lo ordenamos», reiteró Josu Ganuza. Esta ausencia de incidentes
hizo que no se levantara denuncia y se dejara el hecho en una amonestación verbal. Los directores de los tres centros de Secundaria dicen que no hay bandas Los directores de los tres centros de Secundaria de la ciudad -IES Tierra Estella, Lizarra ikastola y El Puy- afirman que dentro de sus recintos académicos no hay bandas pero sí creen que la crisis de valores que atraviesan los adolescentes pueden originar este fenómeno en la ciudad del Ega. «Cuando no hay valores superiores, la gente se agarraaloqueseayllegaahacer más caso al líder de su pandilla que a sus padres. Pienso que además deberíamos buscar un lugar donde los jóvenes puedan reunirse. Ahora su única alternativa es la calle y el botellón que, desde luego, no fomenta el resurgir de esos valores», apunta JoséAntonioOsés, directorde El Puy. Su homónimo en ikastola, Josu Repáraz, apunta a que en un reciente congreso sobre violencia ofrecido en Bilbao se indicó que las agresiones de los adolescentes habían aumentado un 500%. «Para mí la base está en la educación. Hay que educar con autoridad , no desde el autoritarismo, y con una mano tendida para dar cariño pero también para marcar bien los límites». Juan Andrés Platero, director del IES Tierra Estella, no cree en el fracaso escolar sino en el familiar. «Muchos padres transfieren la educación de sus hijos a profesores mientras ellos se muestran muy permisivos. Y de ahí surgen los graves problemas de disciplina que exceden a la comunidad educativa. Es un problema social». diariodenavarra.es |






