CONGRESO 'La disrupción en las aulas: problemas y soluciones' · Un informe sentencia que cada alumno que estudia en Secundaria recibe más de dos avisos disciplinarios durante el curso. Las chicas apenas representan la cuarta parte de los castigos por indisciplina
MADRID 28 MarzoLa violencia escolar tiene expresiones que por sí solas hablan de ese grave problema que asalta las aulas en los últimos tiempos con mayor virulencia. Sin embargo, hay otros casos que no salen a la luz pero, como una gota permanente sobre la piedra, van minando psicológicamente al profesorado. La gravedad de esta nueva problemática que asalta los centros sólo puede entenderse a través del análisis de los partes de expulsión de clase y de las sanciones.
La relación de estas actas con la violencia en las aulas ha intentado trazarla Pedro Uruñuela, subdirector general de Alta Inspección, quien ha elaborado un informe donde sentencia que cada alumno que estudia en Secundaria recibe más de dos avisos disciplinarios durante el curso. Durante el desarrollo del congreso 'La disrupción en las aulas', explicó que este nuevo concepto, que aún no recoge el Diccionario de la Real Academia, significa conflictividad e incluso violencia.
Uruñuela expone diferentes tipos de conductas que perturban la convivencia en las aulas: faltas de rendimiento, molestar en clase, absentismo, falta de respeto, conflicto de poder y violencia. A estas conclusiones ha llegado el investigador tras realizar un estudio sobre problemas de convivencia mediante el análisis de diez centros de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) de la zona sur de Madrid.
Falta de rendimiento
El número total de alumnos cursando la ESO en esos diez centros era de 6.681, y el de partes de 13.226 en un solo curso académico. Es decir que, en teoría, a cada alumno analizado le corresponden más de dos avisos disciplinarios. «Se trata de una situación totalmente inasumible y que tiene que hacernos pensar acerca de lo que está pasando en las clases». En cuanto a los motivos, en cabeza aparece el «molestar en clase», con un total de 6.243, seguido de conflicto de rendimiento y falta de respeto.
Sin embargo la distribución de esas llamadas de atención son diferentes según el curso de que se trate. En segundo curso, el índice global es de 2,68 avisos por alumno, seguido de 2,31 en tercero. El porcentaje baja hasta el 1,61 en primero, y a 1,06 en cuarto. Esta desigual distribución es interpretada por los expertos en que las comunicaciones a las instancias competentes se acumulan cuando los alumnos están más acomodados.
La distribución entre alumnos y alumnas guarda también una diferencia significativa. Por ejemlo, en segundo se reflejan 3.609 partes de alumnos por 1.395 de alumnas. En conclusión, de cada cuatro partes, tres son de alumnos y uno de alumnas
PDF >> CONGRESO “LA DISRUPCIÓN EN LAS AULAS:PROBLEMAS Y SOLUCIONES” 24, 25 y 26 de marzo de 2006
Otros datos del informe sobre la falta de disciplina.diariosur.es
AULAS. Las llamadas de atención se producen sobre todo por molestar en clase.
Educación recurre a los padres para frenar la violencia en los centros
EFE Madrid. El Ministerio de Educación y Ciencia (MEC) se ha propuesto que se refuerce la relación y comunicación entre los centros de enseñanza y las familias para cumplir y mejorar los fines educativos, prevenir la conflictividad escolar y atajar los problemas de convivencia y de otro tipo en las aulas.
La ministra de Educación y Ciencia, María Jesús San Segundo, que ayer inauguró el congreso La disrupción en las aulas: problemas y soluciones, mencionó la propuesta de informar a los padres con mensajes de móvil de las faltas de asistencia a clase de los alumnos o de otras cuestiones urgentes por mensajes de móvil como método "rápido y efectivo" para transmitir datos. Educación planteará convenios a las comunidades autónomas para una campaña de control del absentismo y de información a las familias en cien centros.
El programa del congreso, organizado por el MEC, hace hincapié en que el alumnado actual es cada vez más diverso, tanto en lo que atañe a su aptitudes intelectuales como a sus orígenes sociales y culturales.
"Esta diversidad -explica-, si bien tiene efectos beneficiosos en la comunidad educativa al propiciar un clima de aula estimulante y variado, se ve expuesta, en ocasiones, a diferentes influencias que la desnaturalizan y que pueden conducir a situaciones de conflicto".
Las causas de la conflictividad son múltiples y complejas, explicó la ministra, sociales (exclusión, marginación), de personalidad (frustraciones) o académicas (aprendizaje y motivación), así que las respuestas no son mágicas, sino que tienen que ser variadas, entre ellas las de apoyo a las víctimas y la formación del docente en aspectos de convivencia.
La celebración de un congreso anual de este tipo es la primera de las medidas previstas en el Plan de Convivencia citado, en el que intervendrán entre hoy y el domingo expertos y responsables educativos de varias comunidades, con asistencia de cuatrocientas personas.
MADRID 28 MarzoLa violencia escolar tiene expresiones que por sí solas hablan de ese grave problema que asalta las aulas en los últimos tiempos con mayor virulencia. Sin embargo, hay otros casos que no salen a la luz pero, como una gota permanente sobre la piedra, van minando psicológicamente al profesorado. La gravedad de esta nueva problemática que asalta los centros sólo puede entenderse a través del análisis de los partes de expulsión de clase y de las sanciones.
La relación de estas actas con la violencia en las aulas ha intentado trazarla Pedro Uruñuela, subdirector general de Alta Inspección, quien ha elaborado un informe donde sentencia que cada alumno que estudia en Secundaria recibe más de dos avisos disciplinarios durante el curso. Durante el desarrollo del congreso 'La disrupción en las aulas', explicó que este nuevo concepto, que aún no recoge el Diccionario de la Real Academia, significa conflictividad e incluso violencia.
Uruñuela expone diferentes tipos de conductas que perturban la convivencia en las aulas: faltas de rendimiento, molestar en clase, absentismo, falta de respeto, conflicto de poder y violencia. A estas conclusiones ha llegado el investigador tras realizar un estudio sobre problemas de convivencia mediante el análisis de diez centros de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) de la zona sur de Madrid.
Falta de rendimiento
El número total de alumnos cursando la ESO en esos diez centros era de 6.681, y el de partes de 13.226 en un solo curso académico. Es decir que, en teoría, a cada alumno analizado le corresponden más de dos avisos disciplinarios. «Se trata de una situación totalmente inasumible y que tiene que hacernos pensar acerca de lo que está pasando en las clases». En cuanto a los motivos, en cabeza aparece el «molestar en clase», con un total de 6.243, seguido de conflicto de rendimiento y falta de respeto.
Sin embargo la distribución de esas llamadas de atención son diferentes según el curso de que se trate. En segundo curso, el índice global es de 2,68 avisos por alumno, seguido de 2,31 en tercero. El porcentaje baja hasta el 1,61 en primero, y a 1,06 en cuarto. Esta desigual distribución es interpretada por los expertos en que las comunicaciones a las instancias competentes se acumulan cuando los alumnos están más acomodados.
La distribución entre alumnos y alumnas guarda también una diferencia significativa. Por ejemlo, en segundo se reflejan 3.609 partes de alumnos por 1.395 de alumnas. En conclusión, de cada cuatro partes, tres son de alumnos y uno de alumnas
PDF >> CONGRESO “LA DISRUPCIÓN EN LAS AULAS:PROBLEMAS Y SOLUCIONES” 24, 25 y 26 de marzo de 2006
Otros datos del informe sobre la falta de disciplina.diariosur.es
- Distribución: 2.361 alumnos acumulan 4.874 partes mientras 740 acumulan 8.299 partes, lo que supone que el 24%de los alumnos acumula el 63 % de los partes. Este 24% en gran parte es repetidor y desencantado de su centro.
Autores de los partes: Los profesores pusieron 1.176 partes a los alumnos, mientras que las profesoras firmaron 1.764.
AULAS. Las llamadas de atención se producen sobre todo por molestar en clase.
Educación recurre a los padres para frenar la violencia en los centros
EFE Madrid. El Ministerio de Educación y Ciencia (MEC) se ha propuesto que se refuerce la relación y comunicación entre los centros de enseñanza y las familias para cumplir y mejorar los fines educativos, prevenir la conflictividad escolar y atajar los problemas de convivencia y de otro tipo en las aulas.
La ministra de Educación y Ciencia, María Jesús San Segundo, que ayer inauguró el congreso La disrupción en las aulas: problemas y soluciones, mencionó la propuesta de informar a los padres con mensajes de móvil de las faltas de asistencia a clase de los alumnos o de otras cuestiones urgentes por mensajes de móvil como método "rápido y efectivo" para transmitir datos. Educación planteará convenios a las comunidades autónomas para una campaña de control del absentismo y de información a las familias en cien centros.
El programa del congreso, organizado por el MEC, hace hincapié en que el alumnado actual es cada vez más diverso, tanto en lo que atañe a su aptitudes intelectuales como a sus orígenes sociales y culturales.
"Esta diversidad -explica-, si bien tiene efectos beneficiosos en la comunidad educativa al propiciar un clima de aula estimulante y variado, se ve expuesta, en ocasiones, a diferentes influencias que la desnaturalizan y que pueden conducir a situaciones de conflicto".
Las causas de la conflictividad son múltiples y complejas, explicó la ministra, sociales (exclusión, marginación), de personalidad (frustraciones) o académicas (aprendizaje y motivación), así que las respuestas no son mágicas, sino que tienen que ser variadas, entre ellas las de apoyo a las víctimas y la formación del docente en aspectos de convivencia.
La celebración de un congreso anual de este tipo es la primera de las medidas previstas en el Plan de Convivencia citado, en el que intervendrán entre hoy y el domingo expertos y responsables educativos de varias comunidades, con asistencia de cuatrocientas personas.







