La Fiscalía investiga la participación de otros dos adolescentes - Los dos ocupantes sufren quemaduras e intoxicación por humo · El fuego prendió en un sofá cuando los chavales entraron alumbrando con mecheros
SEGOVIA 2 Abril Unn hombre de 44 años, Rodrigo Posada, natural de Salamanca, y una mujer de 42, Agustina Rojo, de Madrid, permanecen ingresados en dos centros sanitarios madrileños en estado grave. La pareja ocupaba una casa abandonada del paseo de Santo Domingo, en frente de 'la curva' donde los jóvenes se reúnen para el 'botellón'.
El incendio que se desató el viernes por la noche, hacia las 22.50 horas les causó una intoxicación y quemaduras calificadas como graves. Tras sucesivas pesquisas y declaraciones, la Policía científica detuvo ayer y puso a disposición de la Fiscalía de Menores a dos jóvenes, J.R.M., de 17 años, y J. A. M., de 15, como presuntos autores del incendio
Las informaciones fueron en principio contradictorias. Según el subdelegado del Gobierno en Segovia, Juan Luis Gordo, las primeras investigaciones apuntaban a un incendio fortuito. A lo largo del día la policía tomó declaración en varias ocasiones a los menores. Al final, los cuatro implicados -hay otros dos de 15 y 16 años que han declarado como testigos- reconocieron que entraron en la casa y que causaron el fuego, «posiblemente sin voluntad de causar daño y más como un juego», precisó el subdelegado, quien añadió que «la consecuencia fue un presunto delito de lesiones».
La brigada de Policía Científica y la unidad especial de Incendios de la Policía de Valladolid han establecido las causas concretas del fuego tras explorar a los menores; dos de ellos declararon en presencia de sus padres, a quienes fueron entregados después por la policía, y uno de los implicados lo hizo asistido por un abogado.
De la investigación se desprende que los menores entraron en la casa donde dormían los vagabundos. Dos se quedaron en una primera estancia, donde había un tresillo, y los otros dos pasaron a la habitación contigua donde estaban los dos indigentes. Los primeros encendieron un mechero para alumbrarse. El mechero, según el subdelegado, prendió fuego en el mobiliario y se extendió por la gran cantidad de basura acumulada. El vagabundo salió de la habitación e intentó apagar las llamas con su chaqueta sin lograrlo. La mujer no reaccionó. Los jóvenes llamaron al 112, entrando y saliendo varias veces de la casa, pero sin que pudieran atajar el fuego. En una primera versión, los menores aseguraron que «estaban tratando de prestar el primer auxilio». La afirmación se contradecía con la denuncia y el relato de los hechos que dos personas hicieron en la Comisaría hacia una hora después del suceso. Por esto los cuatro menores fueron llamados a declarar más veces.
Intervención y rescate
El relato oficial marca el inicio del suceso a las 22.50 horas del viernes, cuando una llamada de los jóvenes implicados al servicio de Emergencias 112 alertó del fuego. Llegó primero la policía, pero los agentes no pudieron entrar y fueron los bomberos quienes sofocaron las llamas y rescataron a las víctimas.
Rodrigo Posada sufre quemaduras que afectan al 31% de su cuerpo, combinadas con la intoxicación. Los médicos decidieron su traslado la Unidad de Quemados del Hospital de Getafe. Agustina Rojo, con quemaduras en el 25% del cuerpo, fue evacuada a La Paz, en Madrid.
El subdelegado compareció para explicar las diligencias del suceso junto al comisario accidental, Julio Borreguero. Juan Luis Gordo concluyó que se deduce que «en ningún momento hubo actitud racista de los jóvenes», que pudieron causar el fuego «de manera fortuita y por una chiquillada», aunque con un «absoluto desprecio a la dignidad de las personas». www.nortecastilla.es

Entrada de la casa abandonada en la que pasaban la noche los dos mendigos heridos por el incendio.
INSPECCIÓN OCULAR. Los equipos de la Comisaría de Policía de Segovia investigaban ayer en el interior y el entorno de la casa las causas del fuego, recogiendo pruebas para su análisis, a la espera de que una brigada especial de incendios de la Policía Nacional de Valladolid elabore un informe más concluyente. En la imagen, fachada de la casa del paseo de Santo Domingo de Guzmán.
Segovia 2 AbrilDos mendigos, heridos graves en un incendio causado por dos jóvenes
La policía detiene a los menores en un área de 'botellón'
Dos jóvenes, J. R. M., de 17 años, y J. A. M., de 15 años, fueron puestos ayer a disposición de la Fiscalía de Menores después de provocar presuntamente un incendio en la madrugada del sábado en un edificio abandonado en Segovia, donde residían dos vagabundos, un hombre y una mujer, que resultaron heridos de extrema gravedad debido a las quemaduras. La policía considera que no se trata de una acción racista o xenófoba y se inclinan a pensar en una gamberrada de consecuencias imprevistas.
Según el subdelegado del Gobierno, Juan Luis Gordo, ayer se tomó declaración a otros dos chicos, de 15 y 16 años, que de momento han sido entregados a sus padres. Los cuatro menores habían permanecido la noche del viernes, antes de los hechos, en la zona de botellón, conocida como la curva, a escasos 500 metros del acueducto. Enfrente, en un área donde han sido derribados varios edificios, con el fin de dejar vistos algunos paños de la muralla medieval, se sitúa el inmueble abandonado donde se registró el suceso, de una sola planta, habitado normalmente por vagabundos y toxicómanos.
Juan Luis Gordo, junto con el comisario Julio Borreguero, explicó anoche que dos de los chicos entraron en la habitación donde se hallaban los vagabundos -R. P., de 44 años, natural de Salamanca, y la mujer A. R., de 42 años, de Madrid-, mientras que los otros dos se sentaron en un tresillo que había en otra dependencia, y lo quemaron con un mechero, que estaban usando para alumbrarse.
El fuego se propagó con ayuda de la basura acumulada, sin que los vagabundos pudieran reaccionar, ya que estaban en unas condiciones físicas muy disminuidas, según Gordo, aunque el hombre intentó apagar el fuego con su chaqueta.
Después de afirmar que, posiblemente, los chavales no tuvieran una clara voluntad de causar daño a los vagabundos y de descartar cualquier actitud de tipo racista, Gordo dijo que se trata de "una chiquillada hecha por divertimento, aunque con el correspondiente desprecio absoluto a la dignidad de la persona". Los agentes interrogaban a los jóvenes que varios testigos habían visto en las inmediaciones de la casa poco después de que se declarase el fuego.
El hombre sufre quemaduras muy graves en un 31% de su cuerpo y fue trasladado a un centro hospitalario especializado de Getafe, mientras que la mujer, que presenta quemaduras en un 25%, quedó ingresada en la unidad de quemados de La Paz, en Madrid. Los investigadores esperan a que la mujer pueda recuperar la consciencia, ya que es la que más posibilidad tiene de superar las heridas, con el fin de que pueda declarar.
Miembros del Grupo de Incendios de la Brigada de Policía Científica de Valladolid han determinado que no se emplearon sustancias acelerantes, como gasolina u otros productos, pero un mechero fue suficiente como para provocar la catástrofe, que había comenzado como un juego. elpais.es
SEGOVIA 2 Abril Unn hombre de 44 años, Rodrigo Posada, natural de Salamanca, y una mujer de 42, Agustina Rojo, de Madrid, permanecen ingresados en dos centros sanitarios madrileños en estado grave. La pareja ocupaba una casa abandonada del paseo de Santo Domingo, en frente de 'la curva' donde los jóvenes se reúnen para el 'botellón'.
El incendio que se desató el viernes por la noche, hacia las 22.50 horas les causó una intoxicación y quemaduras calificadas como graves. Tras sucesivas pesquisas y declaraciones, la Policía científica detuvo ayer y puso a disposición de la Fiscalía de Menores a dos jóvenes, J.R.M., de 17 años, y J. A. M., de 15, como presuntos autores del incendio
Las informaciones fueron en principio contradictorias. Según el subdelegado del Gobierno en Segovia, Juan Luis Gordo, las primeras investigaciones apuntaban a un incendio fortuito. A lo largo del día la policía tomó declaración en varias ocasiones a los menores. Al final, los cuatro implicados -hay otros dos de 15 y 16 años que han declarado como testigos- reconocieron que entraron en la casa y que causaron el fuego, «posiblemente sin voluntad de causar daño y más como un juego», precisó el subdelegado, quien añadió que «la consecuencia fue un presunto delito de lesiones».
La brigada de Policía Científica y la unidad especial de Incendios de la Policía de Valladolid han establecido las causas concretas del fuego tras explorar a los menores; dos de ellos declararon en presencia de sus padres, a quienes fueron entregados después por la policía, y uno de los implicados lo hizo asistido por un abogado.
De la investigación se desprende que los menores entraron en la casa donde dormían los vagabundos. Dos se quedaron en una primera estancia, donde había un tresillo, y los otros dos pasaron a la habitación contigua donde estaban los dos indigentes. Los primeros encendieron un mechero para alumbrarse. El mechero, según el subdelegado, prendió fuego en el mobiliario y se extendió por la gran cantidad de basura acumulada. El vagabundo salió de la habitación e intentó apagar las llamas con su chaqueta sin lograrlo. La mujer no reaccionó. Los jóvenes llamaron al 112, entrando y saliendo varias veces de la casa, pero sin que pudieran atajar el fuego. En una primera versión, los menores aseguraron que «estaban tratando de prestar el primer auxilio». La afirmación se contradecía con la denuncia y el relato de los hechos que dos personas hicieron en la Comisaría hacia una hora después del suceso. Por esto los cuatro menores fueron llamados a declarar más veces.
Intervención y rescate
El relato oficial marca el inicio del suceso a las 22.50 horas del viernes, cuando una llamada de los jóvenes implicados al servicio de Emergencias 112 alertó del fuego. Llegó primero la policía, pero los agentes no pudieron entrar y fueron los bomberos quienes sofocaron las llamas y rescataron a las víctimas.
Rodrigo Posada sufre quemaduras que afectan al 31% de su cuerpo, combinadas con la intoxicación. Los médicos decidieron su traslado la Unidad de Quemados del Hospital de Getafe. Agustina Rojo, con quemaduras en el 25% del cuerpo, fue evacuada a La Paz, en Madrid.
El subdelegado compareció para explicar las diligencias del suceso junto al comisario accidental, Julio Borreguero. Juan Luis Gordo concluyó que se deduce que «en ningún momento hubo actitud racista de los jóvenes», que pudieron causar el fuego «de manera fortuita y por una chiquillada», aunque con un «absoluto desprecio a la dignidad de las personas». www.nortecastilla.es
Entrada de la casa abandonada en la que pasaban la noche los dos mendigos heridos por el incendio.
INSPECCIÓN OCULAR. Los equipos de la Comisaría de Policía de Segovia investigaban ayer en el interior y el entorno de la casa las causas del fuego, recogiendo pruebas para su análisis, a la espera de que una brigada especial de incendios de la Policía Nacional de Valladolid elabore un informe más concluyente. En la imagen, fachada de la casa del paseo de Santo Domingo de Guzmán.
Segovia 2 AbrilDos mendigos, heridos graves en un incendio causado por dos jóvenes
La policía detiene a los menores en un área de 'botellón'
Dos jóvenes, J. R. M., de 17 años, y J. A. M., de 15 años, fueron puestos ayer a disposición de la Fiscalía de Menores después de provocar presuntamente un incendio en la madrugada del sábado en un edificio abandonado en Segovia, donde residían dos vagabundos, un hombre y una mujer, que resultaron heridos de extrema gravedad debido a las quemaduras. La policía considera que no se trata de una acción racista o xenófoba y se inclinan a pensar en una gamberrada de consecuencias imprevistas.
Según el subdelegado del Gobierno, Juan Luis Gordo, ayer se tomó declaración a otros dos chicos, de 15 y 16 años, que de momento han sido entregados a sus padres. Los cuatro menores habían permanecido la noche del viernes, antes de los hechos, en la zona de botellón, conocida como la curva, a escasos 500 metros del acueducto. Enfrente, en un área donde han sido derribados varios edificios, con el fin de dejar vistos algunos paños de la muralla medieval, se sitúa el inmueble abandonado donde se registró el suceso, de una sola planta, habitado normalmente por vagabundos y toxicómanos.
Juan Luis Gordo, junto con el comisario Julio Borreguero, explicó anoche que dos de los chicos entraron en la habitación donde se hallaban los vagabundos -R. P., de 44 años, natural de Salamanca, y la mujer A. R., de 42 años, de Madrid-, mientras que los otros dos se sentaron en un tresillo que había en otra dependencia, y lo quemaron con un mechero, que estaban usando para alumbrarse.
El fuego se propagó con ayuda de la basura acumulada, sin que los vagabundos pudieran reaccionar, ya que estaban en unas condiciones físicas muy disminuidas, según Gordo, aunque el hombre intentó apagar el fuego con su chaqueta.
Después de afirmar que, posiblemente, los chavales no tuvieran una clara voluntad de causar daño a los vagabundos y de descartar cualquier actitud de tipo racista, Gordo dijo que se trata de "una chiquillada hecha por divertimento, aunque con el correspondiente desprecio absoluto a la dignidad de la persona". Los agentes interrogaban a los jóvenes que varios testigos habían visto en las inmediaciones de la casa poco después de que se declarase el fuego.
El hombre sufre quemaduras muy graves en un 31% de su cuerpo y fue trasladado a un centro hospitalario especializado de Getafe, mientras que la mujer, que presenta quemaduras en un 25%, quedó ingresada en la unidad de quemados de La Paz, en Madrid. Los investigadores esperan a que la mujer pueda recuperar la consciencia, ya que es la que más posibilidad tiene de superar las heridas, con el fin de que pueda declarar.
Miembros del Grupo de Incendios de la Brigada de Policía Científica de Valladolid han determinado que no se emplearon sustancias acelerantes, como gasolina u otros productos, pero un mechero fue suficiente como para provocar la catástrofe, que había comenzado como un juego. elpais.es






