Una escuela de Berlín en un barrio de numerosa población de inmigrantes se ha visto obligada hoy a poner policías en la entrada para evitar que los alumnos lleven armas a su interior y creen incidentes.
Berlín 31-03-2006· Los profesores de la 'Hauptschule' (escuela de enseñanza secundaria obligatoria de alumnos relegados) Rütli, situada en una tranquila calle peatonal del barrio berlinés de Neukoelln, han sido los que han dado la señal de alarma.
Los docentes, mediante una carta abierta publicada en los medios de comunicación, piden ayuda a las autoridades de Berlín para acabar con la violencia en las clases.
'No sabemos qué hacer', aseguran los profesores de este colegio del problemático barrio obrero de Neukoelln, donde el 83,2 por ciento de los alumnos son de origen extranjero, principalmente árabes y turcos, frente al resto de origen alemán.
La situación en esta escuela de Neukoelln, con 224 alumnos, es insostenible, según los profesores, que consideran que se ha llegado a 'un callejón sin salida y no hay posibilidad de dar marcha atrás'.
Los profesores denuncian 'la agresividad, falta de respeto y la ignorancia hacia los mayores' por parte de los alumnos.
Algunos de los docentes 'sólo van a determinadas clases con el teléfono móvil para poder pedir ayuda' en caso de que sea necesario por el miedo que tienen a ser agredidos por los alumnos, denuncia la misiva de los profesores.
Tras la dramática petición de ayuda de los profesores de la escuela, el gobierno de la ciudad-estado de Berlín ha destacado a partir de hoy un coche patrulla de la policía ante la escuela para evitar que los alumnos entren con armas en los recintos.
'La policía me ha registrado la cartera pero no ha encontrado nada', aseguraba un alumno, que no quiso dar su nombre, ante la puerta del colegio.
La noticia ha acaparado hoy las portadas de los principales diarios y cadenas de televisión locales y nacionales.
El diario sensacionalista 'Bild' muestra en su edición de hoy la foto de un grupo de niños de origen inmigrantes del colegio tirando piedras a los periodistas bajo el titular 'Demasiada violencia, ya sólo hay caos'.
La violencia en esta escuela de Berlín ha abierto, además, un debate nacional sobre la necesidad de integrar mejor a los inmigrantes y sobre las deficiencias del sistema educativo alemán, que 'condena' desde pequeños a muchos alumnos al fracaso educativo y profesional al dividirlos según su nivel de enseñanza.
La 'Hauptschule' es, por ejemplo, donde van a parar los menos dotados intelectualmente o los que no hablan bien alemán, y así se convierte esta escuela en refugio de los inmigrantes y de niños problemáticos.
'Los que causan problemas son una minoría', trataba de minimizar la situación hoy un responsable de educación de Berlín.
La presencia de la prensa y de los políticos de Berlín a la puerta del colegio alteró hoy la vida de los alumnos. Muchos no fueron a clase y se tomaron la presencia de las cámaras de televisión y de los fotógrafos como un juego, posando orgullosos junto a los políticos que hacían declaraciones a la prensa.
Tres alumnos de la escuela -Bilal, de 16 años, Flamur, un kosovar de 16 años, y Ebru, una joven de origen turco de 13 años-
coincidieron en señalar hoy a EFE que la escuela Rütli hay peleas como en todos los colegios, pero no la violencia extrema que describe la prensa alemana. 'Son 'exageraciones', dicen los tres.
'No somos terroristas. Somos escolares', aseguró Ebru, quien apuntó que si fuera cierto que los alumnos van al colegio con armas y amenazan a los profesores, como dice la prensa, ella tendría miedo de ir a clase.
Tras el escándalo provocado en la prensa, las autoridades de Berlín han encontrado rápidamente un substituto de la directora del colegio, de baja por enfermedad desde enero.
El responsable de Educación de Berlín, el socialdemócrata Klaus Boeger, precisó que dos trabajadores sociales, uno que hable árabe y otro turco, y dos psicólogos serán destinados a esta escuela para ayudar a mejorar las relaciones entre profesores y alumnos.Terra Actualidad - EFE
Berlín 31-03-2006· Los profesores de la 'Hauptschule' (escuela de enseñanza secundaria obligatoria de alumnos relegados) Rütli, situada en una tranquila calle peatonal del barrio berlinés de Neukoelln, han sido los que han dado la señal de alarma.
Los docentes, mediante una carta abierta publicada en los medios de comunicación, piden ayuda a las autoridades de Berlín para acabar con la violencia en las clases.
'No sabemos qué hacer', aseguran los profesores de este colegio del problemático barrio obrero de Neukoelln, donde el 83,2 por ciento de los alumnos son de origen extranjero, principalmente árabes y turcos, frente al resto de origen alemán.
La situación en esta escuela de Neukoelln, con 224 alumnos, es insostenible, según los profesores, que consideran que se ha llegado a 'un callejón sin salida y no hay posibilidad de dar marcha atrás'.
Los profesores denuncian 'la agresividad, falta de respeto y la ignorancia hacia los mayores' por parte de los alumnos.
Algunos de los docentes 'sólo van a determinadas clases con el teléfono móvil para poder pedir ayuda' en caso de que sea necesario por el miedo que tienen a ser agredidos por los alumnos, denuncia la misiva de los profesores.
Tras la dramática petición de ayuda de los profesores de la escuela, el gobierno de la ciudad-estado de Berlín ha destacado a partir de hoy un coche patrulla de la policía ante la escuela para evitar que los alumnos entren con armas en los recintos.
'La policía me ha registrado la cartera pero no ha encontrado nada', aseguraba un alumno, que no quiso dar su nombre, ante la puerta del colegio.
La noticia ha acaparado hoy las portadas de los principales diarios y cadenas de televisión locales y nacionales.
El diario sensacionalista 'Bild' muestra en su edición de hoy la foto de un grupo de niños de origen inmigrantes del colegio tirando piedras a los periodistas bajo el titular 'Demasiada violencia, ya sólo hay caos'.
La violencia en esta escuela de Berlín ha abierto, además, un debate nacional sobre la necesidad de integrar mejor a los inmigrantes y sobre las deficiencias del sistema educativo alemán, que 'condena' desde pequeños a muchos alumnos al fracaso educativo y profesional al dividirlos según su nivel de enseñanza.
La 'Hauptschule' es, por ejemplo, donde van a parar los menos dotados intelectualmente o los que no hablan bien alemán, y así se convierte esta escuela en refugio de los inmigrantes y de niños problemáticos.
'Los que causan problemas son una minoría', trataba de minimizar la situación hoy un responsable de educación de Berlín.
La presencia de la prensa y de los políticos de Berlín a la puerta del colegio alteró hoy la vida de los alumnos. Muchos no fueron a clase y se tomaron la presencia de las cámaras de televisión y de los fotógrafos como un juego, posando orgullosos junto a los políticos que hacían declaraciones a la prensa.
Tres alumnos de la escuela -Bilal, de 16 años, Flamur, un kosovar de 16 años, y Ebru, una joven de origen turco de 13 años-
coincidieron en señalar hoy a EFE que la escuela Rütli hay peleas como en todos los colegios, pero no la violencia extrema que describe la prensa alemana. 'Son 'exageraciones', dicen los tres.
'No somos terroristas. Somos escolares', aseguró Ebru, quien apuntó que si fuera cierto que los alumnos van al colegio con armas y amenazan a los profesores, como dice la prensa, ella tendría miedo de ir a clase.
Tras el escándalo provocado en la prensa, las autoridades de Berlín han encontrado rápidamente un substituto de la directora del colegio, de baja por enfermedad desde enero.
El responsable de Educación de Berlín, el socialdemócrata Klaus Boeger, precisó que dos trabajadores sociales, uno que hable árabe y otro turco, y dos psicólogos serán destinados a esta escuela para ayudar a mejorar las relaciones entre profesores y alumnos.Terra Actualidad - EFE






