Desamparados, COSTA RICA 8 Mayo El Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, que está en Costa Rica para asistir a la investidura de Oscar Arias, visitó hoy el municipio de Desamparados, una comunidad símbolo de la lucha contra el trabajo infantil en este país centroamericano.

En Desamparados, una comunidad al sur de San José de unos 200.000 habitantes y con altos niveles de pobreza, Felipe de Borbón, recibió una cálida bienvenida de decenas de niños y niñas que participan en el Programa para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Este programa que la OIT desarrolla en varios países de América Latina con el objetivo de eliminar la explotación laboral de los menores, cuenta con financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI).
Antes de iniciar un recorrido por la sede de la municipalidad, acompañado por el alcalde de Desamparados, Carlos Padilla, y los ministros costarricenses de Trabajo, Fernando Trejos, y de la Niñez, Rosalía Gil, el heredero de la Corona española, que llegó ayer a Costa Rica, recibió de manos de dos niñas ataviadas con el traje típico costarricense las llaves del municipio de Desamparados.
En el interior del Palacio Municipal de Desamparados, el Príncipe de Asturias conversó con varios grupos de niños y niñas y presenció los bailes de grupos folclóricos de varias escuelas, así como el de un grupo de jóvenes discapacitados.
Tras entregar certificados a las escuelas de Desamparados que participan en el programa IPEC, Don Felipe expresó su orgullo por la participación de España en el programa de la OIT para erradicar el trabajo infantil.
El Príncipe de Asturias afirmó que seguirá apoyando iniciativas de lucha contra el trabajo infantil 'como heredero de la Corona española, pero también como padre'.
En representación de los niños y niñas de Desamparados, Andrea Navarro, estudiante de Liceo San Miguel, pronunció un emotivo discurso en el que recordó que 'a pesar de que está prohibido, hay miles de niños trabajando en condiciones de peligro y riesgo para su integridad física, sexual y emocional'.
'Por favor, adultos no nos pongan a trabajar', pidió Andrea Navarro.
Guillermo Dema, coordinador subregional del Programa IPEC, destacó que el municipio de Desamparados se ha convertido en un símbolo de la lucha contra el trabajo infantil por la campaña que las autoridades locales y la sociedad civil 'protagonizan desde hace tres años para restituir el derecho a la educación de los niños y las niñas'.
En Desamparados había miles de niños y niñas realizando tareas domésticas y trabajando en la venta ambulante y 'hoy por hoy miles de estos niños están en el sistema educativo', subrayó Dema.
Aunque Dema manifestó que la situación ha mejorado en los últimos años, todavía en Latinoamérica trabajan 18,5 millones de niños, lo que representa el 16 por ciento de los 246 millones de menores de entre 5 y 17 años que se ven obligados a realizar actividades laborales en el mundo, según datos de la OIT. Terra Actualidad - EFE

En Desamparados, una comunidad al sur de San José de unos 200.000 habitantes y con altos niveles de pobreza, Felipe de Borbón, recibió una cálida bienvenida de decenas de niños y niñas que participan en el Programa para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Este programa que la OIT desarrolla en varios países de América Latina con el objetivo de eliminar la explotación laboral de los menores, cuenta con financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI).
Antes de iniciar un recorrido por la sede de la municipalidad, acompañado por el alcalde de Desamparados, Carlos Padilla, y los ministros costarricenses de Trabajo, Fernando Trejos, y de la Niñez, Rosalía Gil, el heredero de la Corona española, que llegó ayer a Costa Rica, recibió de manos de dos niñas ataviadas con el traje típico costarricense las llaves del municipio de Desamparados.
En el interior del Palacio Municipal de Desamparados, el Príncipe de Asturias conversó con varios grupos de niños y niñas y presenció los bailes de grupos folclóricos de varias escuelas, así como el de un grupo de jóvenes discapacitados.
Tras entregar certificados a las escuelas de Desamparados que participan en el programa IPEC, Don Felipe expresó su orgullo por la participación de España en el programa de la OIT para erradicar el trabajo infantil.
El Príncipe de Asturias afirmó que seguirá apoyando iniciativas de lucha contra el trabajo infantil 'como heredero de la Corona española, pero también como padre'.
En representación de los niños y niñas de Desamparados, Andrea Navarro, estudiante de Liceo San Miguel, pronunció un emotivo discurso en el que recordó que 'a pesar de que está prohibido, hay miles de niños trabajando en condiciones de peligro y riesgo para su integridad física, sexual y emocional'.
'Por favor, adultos no nos pongan a trabajar', pidió Andrea Navarro.
Guillermo Dema, coordinador subregional del Programa IPEC, destacó que el municipio de Desamparados se ha convertido en un símbolo de la lucha contra el trabajo infantil por la campaña que las autoridades locales y la sociedad civil 'protagonizan desde hace tres años para restituir el derecho a la educación de los niños y las niñas'.
En Desamparados había miles de niños y niñas realizando tareas domésticas y trabajando en la venta ambulante y 'hoy por hoy miles de estos niños están en el sistema educativo', subrayó Dema.
Aunque Dema manifestó que la situación ha mejorado en los últimos años, todavía en Latinoamérica trabajan 18,5 millones de niños, lo que representa el 16 por ciento de los 246 millones de menores de entre 5 y 17 años que se ven obligados a realizar actividades laborales en el mundo, según datos de la OIT. Terra Actualidad - EFE







