Memoria 2005 · Las diligencias contra jóvenes de entre 14 y 21 años aumentan un 21 por ciento respecto al año pasado, aunque los expedientes de reforma se estabilizan
Éste es uno de los aspectos sobre los que llama la atención la memoria de la Fiscalía de Menores del año pasado: el 20 por ciento de los jóvenes que cometieron infracciones penales aún no tenían la edad mínima para ir a juicio.
"El Ministerio Público insiste en que es necesario abordar actuaciones respecto a los menores de esta edad. Algunos niños empiezan a desarrollar comportamientos antisociales entre los 12 y los 13 años, y a los 15 es ya difícil enmendarlos", sostuvo el fiscal jefe de la Audiencia Provincial, José Antonio Martín-Caro. Lo único que puede hacerse en este tipo de casos es examinar si sería correcto aplicar alguna medida de protección, aunque esta decisión iría encaminada a salvaguardar la integridad del transgresor más que a reprenderlo, explicó.
Los cambios negativos experimentados en los últimos años en la educación o en el ocio están también cada vez más presentes en la Justicia, que en el último año incoó 2.798 diligencias preliminares contra menores infractores, un 21 por ciento más que en 2004. Y de los 2.594 menores con los que los fiscales trabajaron, el 20,70 por ciento –en total, 537– se encontraba en esta franja. "Aunque ha habido un descenso del registro de esta edad en relación al año pasado –explica el informe textualmente– consideramos elevada la cifra de jóvenes que se escapan a nuestra jurisdicción y que llevan en la mayoría de los supuestos a comunicarlo al Servicio de Infancia y Familia por si es preciso su intervención". En 2004, el 29,7 por ciento de las intervenciones del Ministerio Público se centró en los jóvenes de esta edad. El fiscal jefe propuso reducir los 14 años –actual límite de actuación– hasta los 12, al menos en lo que se refiere a infracciones graves.
Los adolescentes de entre 14 y 16 años fueron responsables del 34,65 por ciento de las intervenciones –899 en total–, y los que contaban entre 16 y 18, del 37,25 por ciento –1.110–. También se registraron diligencias respecto a los mayores de edad –entre 18 y 21 años–, los denominados "jóvenes". Martín-Caro recordó que el próximo 1 de enero entrará en vigor el artículo 4 de la Ley Orgánica Reguladora de la Responsabilidad Penal de los Menores (Lorpm). La consecuencia será que los infractores con esta edad pasarán a la jurisdicción de menores en lugar de a la ordinaria, como hasta ahora se procede. "La disposición debe derogarse", subrayó el fiscal jefe.
Las 2.798 diligencias previas concluyeron en 371 expedientes de reforma, una cantidad que indica que el número de delitos "está estabilizado", indicó. Aunque en 2004 se firmaron 319 expedientes de reforma –cifra sensiblemente inferior a la del último informe–, en 2003 se contabilizaron 369 y en 2002, 378.
En cuanto al perfil de los jóvenes, los varones son la gran mayoría. Los informes técnicos, además, llaman la atención sobre la extracción social: "Los jóvenes con los que trabajamos están cada vez más normalizados, es decir, proceden cada vez menos de ambientes marginales", dijo Martín-Caro. El fiscal jefe también llamó la atención sobre el "importante aumento" del consumo de alcohol y estupefacientes –sobre todo de hachís y marihuana– entre los adolescentes, una práctica que podría ir unida al botellón.
Los delitos más frecuentes fueron contra las personas –1.070 diligencias previas y 241 expedientes de reforma–, referidos mayormente a lesiones por peleas. Los delitos contra el patrimonio –959 diligencias preliminares y 319 resoluciones– también fueron comunes.
Aumenta la violencia en el ámbito familiar
La violencia doméstica no sólo se refiere al maltrato que sufren las mujeres por parte de sus parejas. Aunque los casos son mucho menos numerosos, en ocasiones son los hijos quienes ejercen violencia contra sus padres, hermanos o abuelos. La memoria anual de la Fiscalía de Menores llama la atención sobre este punto, al alertar del "aumento de delitos o faltas en el ámbito familiar" cometidas por menores de 21 años. En 2005, se incoaron 47 expedientes por este delito frente a los 30 de 2004, según los datos del Ministerio Público. Normalmente, en estos casos se impone una medida de convivencia con un grupo familiar o educativo. eldiadecordoba.com
| Internamiento. Un joven, en el interior de un centro de reforma.
Dos jóvenes de 13 y 11 años abusaron el fin de semana pasado, supuestamente, de un niño que sólo había cumplido los seis. Es hecho aislado y grave, pero que terminará con una mera reprimenda debido a que sus responsables aún no tienen 14 años, la edad mínima para someterse a juicio. |
"El Ministerio Público insiste en que es necesario abordar actuaciones respecto a los menores de esta edad. Algunos niños empiezan a desarrollar comportamientos antisociales entre los 12 y los 13 años, y a los 15 es ya difícil enmendarlos", sostuvo el fiscal jefe de la Audiencia Provincial, José Antonio Martín-Caro. Lo único que puede hacerse en este tipo de casos es examinar si sería correcto aplicar alguna medida de protección, aunque esta decisión iría encaminada a salvaguardar la integridad del transgresor más que a reprenderlo, explicó.
Los cambios negativos experimentados en los últimos años en la educación o en el ocio están también cada vez más presentes en la Justicia, que en el último año incoó 2.798 diligencias preliminares contra menores infractores, un 21 por ciento más que en 2004. Y de los 2.594 menores con los que los fiscales trabajaron, el 20,70 por ciento –en total, 537– se encontraba en esta franja. "Aunque ha habido un descenso del registro de esta edad en relación al año pasado –explica el informe textualmente– consideramos elevada la cifra de jóvenes que se escapan a nuestra jurisdicción y que llevan en la mayoría de los supuestos a comunicarlo al Servicio de Infancia y Familia por si es preciso su intervención". En 2004, el 29,7 por ciento de las intervenciones del Ministerio Público se centró en los jóvenes de esta edad. El fiscal jefe propuso reducir los 14 años –actual límite de actuación– hasta los 12, al menos en lo que se refiere a infracciones graves.
Los adolescentes de entre 14 y 16 años fueron responsables del 34,65 por ciento de las intervenciones –899 en total–, y los que contaban entre 16 y 18, del 37,25 por ciento –1.110–. También se registraron diligencias respecto a los mayores de edad –entre 18 y 21 años–, los denominados "jóvenes". Martín-Caro recordó que el próximo 1 de enero entrará en vigor el artículo 4 de la Ley Orgánica Reguladora de la Responsabilidad Penal de los Menores (Lorpm). La consecuencia será que los infractores con esta edad pasarán a la jurisdicción de menores en lugar de a la ordinaria, como hasta ahora se procede. "La disposición debe derogarse", subrayó el fiscal jefe.
Las 2.798 diligencias previas concluyeron en 371 expedientes de reforma, una cantidad que indica que el número de delitos "está estabilizado", indicó. Aunque en 2004 se firmaron 319 expedientes de reforma –cifra sensiblemente inferior a la del último informe–, en 2003 se contabilizaron 369 y en 2002, 378.
En cuanto al perfil de los jóvenes, los varones son la gran mayoría. Los informes técnicos, además, llaman la atención sobre la extracción social: "Los jóvenes con los que trabajamos están cada vez más normalizados, es decir, proceden cada vez menos de ambientes marginales", dijo Martín-Caro. El fiscal jefe también llamó la atención sobre el "importante aumento" del consumo de alcohol y estupefacientes –sobre todo de hachís y marihuana– entre los adolescentes, una práctica que podría ir unida al botellón.
Los delitos más frecuentes fueron contra las personas –1.070 diligencias previas y 241 expedientes de reforma–, referidos mayormente a lesiones por peleas. Los delitos contra el patrimonio –959 diligencias preliminares y 319 resoluciones– también fueron comunes.
Aumenta la violencia en el ámbito familiar
La violencia doméstica no sólo se refiere al maltrato que sufren las mujeres por parte de sus parejas. Aunque los casos son mucho menos numerosos, en ocasiones son los hijos quienes ejercen violencia contra sus padres, hermanos o abuelos. La memoria anual de la Fiscalía de Menores llama la atención sobre este punto, al alertar del "aumento de delitos o faltas en el ámbito familiar" cometidas por menores de 21 años. En 2005, se incoaron 47 expedientes por este delito frente a los 30 de 2004, según los datos del Ministerio Público. Normalmente, en estos casos se impone una medida de convivencia con un grupo familiar o educativo. eldiadecordoba.com






