ENTREVISTA · Luis Rojas Marcos, profesor de psiquiatría de la universidad de Nueva York
«No hay más violencia, sino más información y rechazo» El psiquiatra explicó que en la actualidad se aprecian más casos de violencia infantil, maltrato a la mujer o acoso escolar porque 'antes no llamaba la atención', pero 'la sociedad es menos violenta que hace cuarenta o cincuenta años'
Málaga 15 Mayo El psiquiatra Luis Rojas Marcos aseguró hoy que la esperanza de vida es mayor en España, especialmente la de las mujeres, que es la segunda del mundo, porque 'hablamos más entre nosotros, con las plantas, los perros o los gatos' y la comunicación es una buena señal de salud mental y satisfacción con la vida.
Rojas Marcos, que asistió a la inauguración de un nuevo edificio del Centro Asistencial San Juan de Dios de Málaga, explicó que hablar es muy sano y ayuda a desahogar frustraciones y a mejorar la calidad de vida, unido a otros factores como el deporte o una buena dieta.
Según comentó, es muy importante fortalecer el sistema inmunológico emocional para vivir más, pues está relacionado con la satisfacción que una persona tiene con la vida.
En este sentido, dijo que la mayoría de las personas 'se siente razonablemente satisfecha con su vida', además de que la condición humana 'está adaptada para superar la adversidad', ya que, de lo contrario, no se explicaría cómo la sociedad ha superado catástrofes o epidemias.
Para Rojas Marcos, 'el mundo está mejor' que hace años, pese a que se mantenga la visión de que 'cualquier tiempo pasado fue mejor'.
El psiquiatra explicó que en la actualidad se aprecian más casos de violencia infantil, maltrato a la mujer o acoso escolar porque 'antes no llamaba la atención', pero 'la sociedad es menos violenta que hace cuarenta o cincuenta años'.
Añadió que lo que importa es investigar los mecanismos para mejorar el nivel de satisfacción de la población con su vida personal. Terra Actualidad - EFE
El psiquiatra Luis Rojas Marcos, en las instalaciones del centro San Juan de Dios.
El psiquiatra Luis Rojas Marcos asegura que los índices de satisfacción de la sociedad desarrollada son más altos de lo que parecen y afirma que hablar es uno de los hábitos más saludables
MÁLAGA
Contagioso como la más sincera de las risas es el optimismo que desprende el psiquiatra Luis Rojas Marcos (Sevilla, 1943). Ni su mano recién operada ni los efectos de los antibióticos impidieron que el prestigioso médico acudiera ayer a la inauguración de las nuevas dependencias del Centro Asistencial San Juan de Dios, en Málaga.
Profesor de Psiquiatría de la Universidad de Nueva York, ciudad donde vive desde 1968, Rojas Marcos reconoce que es un inmigrante "afortunado" y que nunca pierde la oportunidad de viajar a España. Ha sido jefe de los servicios de salud mental, alcoholismo y drogas y del sistema de Sanidad y Hospitales Públicos de la capital de los rascacielos. Testigo demasiado directo de los atentados del 11-S, confiesa que fue muy traumático, pero que casi todo el mundo lo ha superado, lo que demuestra la enorme capacidad del ser humano para vencer el dolor.
-Dice que la sociedad está bien en general, pero ¿por qué tenemos la sensación de que todo está fatal y que hay cada vez más violencia?
-Al contrario, hay menos violencia contra los niños, contra la mujer, la mortalidad en las guerras también es mucho menor... Por ejemplo, en la Segunda Guerra Mundial hubo más de cincuenta millones de muertos, algo que hoy es inimaginable. Lo que ocurre es que rechazamos más la violencia.
-¿Tampoco son los jóvenes de ahora más violentos que antes?
-¿Por qué? ¿Por el acoso escolar? Siempre ha habido acoso escolar, aunque antes no se llamaba así. Era algo normal. Conmigo, por ejemplo, se metían mucho, me decían "gafitas, cuatro ojos, capitán de los piojos". Al menos era el capitán... (risas). Lo que quiero decir es que ahora la violencia llama más la atención y se le da más importancia en los medios de comunicación, lo que es bueno, porque ayuda a erradicarla.
-¿Ver violencia no fomenta la violencia?
-No, es bueno que se conozca, pero una cosa es informar: "ha muerto una mujer, a manos de su marido" y otra cosa es que salga la foto del cuerpo, rodeado de sangre. El morbo no es bueno y con demasiada facilidad se sacan fotografías y reportajes que no aportan información importante, sino detalles sensacionalistas.
-¿Se puede ser feliz leyendo las noticias y viendo los telediarios?
-Sí, siempre que se vean con perspectiva y se entienda como una realidad minoritaria. Hay un porcentaje muy alto de personas solidarias, altruistas, que no se conoce públicamente. La gente que sale en las noticias es una minoría, lo que pasa es que llama mucho la atención y eso provoca inquietud en la población.
-¿Y por qué tendemos al tremendismo, a ver siempre el lado negativo?
-¿Quiénes? No, no creo. La gente suele pensar que los demás son más desdichados que uno mismo, pero no es así. Si le dices a una persona que puntúe su satisfacción con la vida del cero al diez, un 99% se da más de un cinco. Yo me doy un ocho y probablemente muchos se lo darían. La mayoría de las personas se siente razonablemente satisfecha, si no, la sociedad no hubiera evolucionado.
-¿De qué depende esa satisfacción?
-De muchos factores, de los genes, de la personalidad, de la capacidad de aprender a fomentar una vida más saludable y satisfactoria. También es muy importante hablar, comunicarse, desahogarse. Las mujeres españolas son las que tienen mayor esperanza de vida, por detrás de las japonesas y es porque aquí se habla mucho. Hasta solos.
-¿Se trata bien a los enfermos mentales?
-Instituciones como el centro de San Juan de Dios ayudan, pero en general, la asistencia a los enfermos mentales siempre ha ido por detrás de la medicina general. www.laopiniondemalaga.com/
«No hay más violencia, sino más información y rechazo» El psiquiatra explicó que en la actualidad se aprecian más casos de violencia infantil, maltrato a la mujer o acoso escolar porque 'antes no llamaba la atención', pero 'la sociedad es menos violenta que hace cuarenta o cincuenta años'
Málaga 15 Mayo El psiquiatra Luis Rojas Marcos aseguró hoy que la esperanza de vida es mayor en España, especialmente la de las mujeres, que es la segunda del mundo, porque 'hablamos más entre nosotros, con las plantas, los perros o los gatos' y la comunicación es una buena señal de salud mental y satisfacción con la vida.
Rojas Marcos, que asistió a la inauguración de un nuevo edificio del Centro Asistencial San Juan de Dios de Málaga, explicó que hablar es muy sano y ayuda a desahogar frustraciones y a mejorar la calidad de vida, unido a otros factores como el deporte o una buena dieta.
Según comentó, es muy importante fortalecer el sistema inmunológico emocional para vivir más, pues está relacionado con la satisfacción que una persona tiene con la vida.
En este sentido, dijo que la mayoría de las personas 'se siente razonablemente satisfecha con su vida', además de que la condición humana 'está adaptada para superar la adversidad', ya que, de lo contrario, no se explicaría cómo la sociedad ha superado catástrofes o epidemias.
Para Rojas Marcos, 'el mundo está mejor' que hace años, pese a que se mantenga la visión de que 'cualquier tiempo pasado fue mejor'.
El psiquiatra explicó que en la actualidad se aprecian más casos de violencia infantil, maltrato a la mujer o acoso escolar porque 'antes no llamaba la atención', pero 'la sociedad es menos violenta que hace cuarenta o cincuenta años'.
Añadió que lo que importa es investigar los mecanismos para mejorar el nivel de satisfacción de la población con su vida personal. Terra Actualidad - EFE
El psiquiatra Luis Rojas Marcos asegura que los índices de satisfacción de la sociedad desarrollada son más altos de lo que parecen y afirma que hablar es uno de los hábitos más saludables
MÁLAGA
Contagioso como la más sincera de las risas es el optimismo que desprende el psiquiatra Luis Rojas Marcos (Sevilla, 1943). Ni su mano recién operada ni los efectos de los antibióticos impidieron que el prestigioso médico acudiera ayer a la inauguración de las nuevas dependencias del Centro Asistencial San Juan de Dios, en Málaga.
Profesor de Psiquiatría de la Universidad de Nueva York, ciudad donde vive desde 1968, Rojas Marcos reconoce que es un inmigrante "afortunado" y que nunca pierde la oportunidad de viajar a España. Ha sido jefe de los servicios de salud mental, alcoholismo y drogas y del sistema de Sanidad y Hospitales Públicos de la capital de los rascacielos. Testigo demasiado directo de los atentados del 11-S, confiesa que fue muy traumático, pero que casi todo el mundo lo ha superado, lo que demuestra la enorme capacidad del ser humano para vencer el dolor.
-Dice que la sociedad está bien en general, pero ¿por qué tenemos la sensación de que todo está fatal y que hay cada vez más violencia?
-Al contrario, hay menos violencia contra los niños, contra la mujer, la mortalidad en las guerras también es mucho menor... Por ejemplo, en la Segunda Guerra Mundial hubo más de cincuenta millones de muertos, algo que hoy es inimaginable. Lo que ocurre es que rechazamos más la violencia.
-¿Tampoco son los jóvenes de ahora más violentos que antes?
-¿Por qué? ¿Por el acoso escolar? Siempre ha habido acoso escolar, aunque antes no se llamaba así. Era algo normal. Conmigo, por ejemplo, se metían mucho, me decían "gafitas, cuatro ojos, capitán de los piojos". Al menos era el capitán... (risas). Lo que quiero decir es que ahora la violencia llama más la atención y se le da más importancia en los medios de comunicación, lo que es bueno, porque ayuda a erradicarla.
-¿Ver violencia no fomenta la violencia?
-No, es bueno que se conozca, pero una cosa es informar: "ha muerto una mujer, a manos de su marido" y otra cosa es que salga la foto del cuerpo, rodeado de sangre. El morbo no es bueno y con demasiada facilidad se sacan fotografías y reportajes que no aportan información importante, sino detalles sensacionalistas.
-¿Se puede ser feliz leyendo las noticias y viendo los telediarios?
-Sí, siempre que se vean con perspectiva y se entienda como una realidad minoritaria. Hay un porcentaje muy alto de personas solidarias, altruistas, que no se conoce públicamente. La gente que sale en las noticias es una minoría, lo que pasa es que llama mucho la atención y eso provoca inquietud en la población.
-¿Y por qué tendemos al tremendismo, a ver siempre el lado negativo?
-¿Quiénes? No, no creo. La gente suele pensar que los demás son más desdichados que uno mismo, pero no es así. Si le dices a una persona que puntúe su satisfacción con la vida del cero al diez, un 99% se da más de un cinco. Yo me doy un ocho y probablemente muchos se lo darían. La mayoría de las personas se siente razonablemente satisfecha, si no, la sociedad no hubiera evolucionado.
-¿De qué depende esa satisfacción?
-De muchos factores, de los genes, de la personalidad, de la capacidad de aprender a fomentar una vida más saludable y satisfactoria. También es muy importante hablar, comunicarse, desahogarse. Las mujeres españolas son las que tienen mayor esperanza de vida, por detrás de las japonesas y es porque aquí se habla mucho. Hasta solos.
-¿Se trata bien a los enfermos mentales?
-Instituciones como el centro de San Juan de Dios ayudan, pero en general, la asistencia a los enfermos mentales siempre ha ido por detrás de la medicina general. www.laopiniondemalaga.com/






