ENTREVISTA ·JESÚS PARDOS VICENT PRESIDENTE DE ANPE-RIOJA
El responsable de ANPE dice que el docente es un trabajador vocacional, «que se estira y aguanta como un chicle» El sindicato ha realizado una encuesta que revela frecuentes situaciones de acoso escolar en las aulas riojanas
El sindicato de educación ANPE-Rioja acaba de publicar un trabajo, basado en 700 encuestas a docentes, con el que se quiere llamar la atención sobre las consecuencias de la creciente conflictividad en las aulas que, como denuncian, repercute sobre todo en el docente, un tipo de trabajador vocacional, «que se estira y aguanta como un chicle». «Se aguanta -dice- porque sabes que con los adolescentes tienes que aguantar, tener recámara y tomarse a broma determinadas cosas. Pero ésta no es la solución», dice su presidente Jesús Pardos Vicent.
LOGROÑO 14 mayo
- Cuando denuncian situaciones de acoso escolar, ¿se refieren a peleas espontáneas o situaciones de crueldad?
- No podemos decir que haya habido sangre, pero las peleas grabadas o episodios como algún bofetón a algún profesor, pinchar ruedas, etc... se da en un porcentaje similar a otros sitios.
- El diagnóstico no coincide con el de Educación, que cifra en un 3,6% la incidencia en el alumnado.
- Coincidimos en muchas reflexiones, pero esa cifra es demasiado idílica. Sobre todo nos diferenciamos en que nosotros hemos perseguido otro objetivo. La Administración quiere solucionar el acoso entre alumnos, mientras que nuestra tesis es que, o se respalda al profesor ante los conflictos, o nunca se podrá abordar bien el problema.
- Advierten sobre situaciones que menoscaban su dignidad personal ¿a qué se refieren?
- El profesorado lo está sufriendo desde el punto de vista del estrés y de la desilusión profesional. Hay un alto índice de depresión, además cada vez es mayor el sentimiento que se tiene de que nadie valora a uno su trabajo. El 17% del profesorado riojano ha sufrido depresión en algún momento de su actividad.
- ¿Qué situaciones les cuentan?
- Son profesores que sufren desplantes, portazos, empujones y, desde luego, insultos. A veces nos sorprenderíamos al conocer la identidad de los alumnos. Son escolares que proceden de familias normales y que están en un centro normal, más bien urbano que rural. El profesorado de los pueblos suele decir que hay menos conflictos.
- Han reclamado que el profesorado esté como una piña, ¿es que no lo está?
- A veces no, porque no hay una normativa común de incidencias. Hay, además, un porcentaje alto que no dice nada y esto es un problema, porque dificulta la detección de casos. Entre profesores está muy mal visto que los demás conozcan su caso, pero al final sale en las conversaciones de café...
- ¿Hay más conflictos en unos centros que en otros?
- No, depende más de promociones, de cursos...
- ¿A qué edad empieza el acoso?
- Según los expertos ya en 2º y 3º de primaria, con 7 y 8 años. Pero, claro, las mofas, el aislamiento, etc... es más cruel con más edad.
- ¿Los padres están preocupados?
- La aptitud generalizada es la de defender a su hijo tenga o no razón y asumir el problema como una preocupación social. Como en muchos fenómenos, piensan que a su hijo no le toca. Hay muchos también que piden ayuda, pero muchas veces la que encuentran no es la más razonable porque no hay un protocolo.
- Esta es una de sus reivindiaciones.
- Sí, pedimos un protocolo de actuación. El problema de todo el procedimiento es que es muy lento y pierde el carácter educativo. Lo necesario es que, si hay que tomar medidas, se tomen de manera inmediata.
- ¿Llegaremos a ver guardas jurados en los colegios?
- A esas soluciones extremas se llega cuando no se han tomado medidas preventivas. Conviene formar al profesorado desde el principio no sólo en formación pedagógica, sino también en conflictos.
- Pero un profesor puede replicar que no se ha preparado para eso.
- Y tiene razón, pero la situación ha cambiado y lo cierto es que la Administración va a tener que habilitar a las nuevas promociones de profesores para realizar su tarea en una sociedad cada vez más compleja.
- ¿Los conflictos se dan más en determinadas materias?
- Es más difícil mantener el orden en grupos que salen del aula habitual. Las situaciones de conflicto las sufre también especialmente el profesorado especialista de Primaria, pues puede llegar a tener 160 alumnos y estos es muy difícil que se identifiquen con él.
- ¿Qué medidas proponen?
- Entre los chavales hay que hacer una reeducación. Hoy en día en la calle, en los parques... se maltratan verbalmente. Eso en el ámbito escolar no se tiene que dar. Es como cuando uno entra en el cine. Dentro se calla aunque en la calle siga la bulla. Otro punto clave es la tutoría. Se ha degradado mucho últimamente esta figura, cuando en realidad tiene que ser alguien que promueva en el chaval sus valores positivos. También reclamamos órganos de mediación. larioja.com
El responsable de ANPE-Rioja, en un rincón de la sede que el sindicato tiene en la calle García Morato 25, de Logroño. / DÍAZ URIEL
El responsable de ANPE dice que el docente es un trabajador vocacional, «que se estira y aguanta como un chicle» El sindicato ha realizado una encuesta que revela frecuentes situaciones de acoso escolar en las aulas riojanas
El sindicato de educación ANPE-Rioja acaba de publicar un trabajo, basado en 700 encuestas a docentes, con el que se quiere llamar la atención sobre las consecuencias de la creciente conflictividad en las aulas que, como denuncian, repercute sobre todo en el docente, un tipo de trabajador vocacional, «que se estira y aguanta como un chicle». «Se aguanta -dice- porque sabes que con los adolescentes tienes que aguantar, tener recámara y tomarse a broma determinadas cosas. Pero ésta no es la solución», dice su presidente Jesús Pardos Vicent.
LOGROÑO 14 mayo
- Cuando denuncian situaciones de acoso escolar, ¿se refieren a peleas espontáneas o situaciones de crueldad?
- No podemos decir que haya habido sangre, pero las peleas grabadas o episodios como algún bofetón a algún profesor, pinchar ruedas, etc... se da en un porcentaje similar a otros sitios.
- El diagnóstico no coincide con el de Educación, que cifra en un 3,6% la incidencia en el alumnado.
- Coincidimos en muchas reflexiones, pero esa cifra es demasiado idílica. Sobre todo nos diferenciamos en que nosotros hemos perseguido otro objetivo. La Administración quiere solucionar el acoso entre alumnos, mientras que nuestra tesis es que, o se respalda al profesor ante los conflictos, o nunca se podrá abordar bien el problema.
- Advierten sobre situaciones que menoscaban su dignidad personal ¿a qué se refieren?
- El profesorado lo está sufriendo desde el punto de vista del estrés y de la desilusión profesional. Hay un alto índice de depresión, además cada vez es mayor el sentimiento que se tiene de que nadie valora a uno su trabajo. El 17% del profesorado riojano ha sufrido depresión en algún momento de su actividad.
- ¿Qué situaciones les cuentan?
- Son profesores que sufren desplantes, portazos, empujones y, desde luego, insultos. A veces nos sorprenderíamos al conocer la identidad de los alumnos. Son escolares que proceden de familias normales y que están en un centro normal, más bien urbano que rural. El profesorado de los pueblos suele decir que hay menos conflictos.
- Han reclamado que el profesorado esté como una piña, ¿es que no lo está?
- A veces no, porque no hay una normativa común de incidencias. Hay, además, un porcentaje alto que no dice nada y esto es un problema, porque dificulta la detección de casos. Entre profesores está muy mal visto que los demás conozcan su caso, pero al final sale en las conversaciones de café...
- ¿Hay más conflictos en unos centros que en otros?
- No, depende más de promociones, de cursos...
- ¿A qué edad empieza el acoso?
- Según los expertos ya en 2º y 3º de primaria, con 7 y 8 años. Pero, claro, las mofas, el aislamiento, etc... es más cruel con más edad.
- ¿Los padres están preocupados?
- La aptitud generalizada es la de defender a su hijo tenga o no razón y asumir el problema como una preocupación social. Como en muchos fenómenos, piensan que a su hijo no le toca. Hay muchos también que piden ayuda, pero muchas veces la que encuentran no es la más razonable porque no hay un protocolo.
- Esta es una de sus reivindiaciones.
- Sí, pedimos un protocolo de actuación. El problema de todo el procedimiento es que es muy lento y pierde el carácter educativo. Lo necesario es que, si hay que tomar medidas, se tomen de manera inmediata.
- ¿Llegaremos a ver guardas jurados en los colegios?
- A esas soluciones extremas se llega cuando no se han tomado medidas preventivas. Conviene formar al profesorado desde el principio no sólo en formación pedagógica, sino también en conflictos.
- Pero un profesor puede replicar que no se ha preparado para eso.
- Y tiene razón, pero la situación ha cambiado y lo cierto es que la Administración va a tener que habilitar a las nuevas promociones de profesores para realizar su tarea en una sociedad cada vez más compleja.
- ¿Los conflictos se dan más en determinadas materias?
- Es más difícil mantener el orden en grupos que salen del aula habitual. Las situaciones de conflicto las sufre también especialmente el profesorado especialista de Primaria, pues puede llegar a tener 160 alumnos y estos es muy difícil que se identifiquen con él.
- ¿Qué medidas proponen?
- Entre los chavales hay que hacer una reeducación. Hoy en día en la calle, en los parques... se maltratan verbalmente. Eso en el ámbito escolar no se tiene que dar. Es como cuando uno entra en el cine. Dentro se calla aunque en la calle siga la bulla. Otro punto clave es la tutoría. Se ha degradado mucho últimamente esta figura, cuando en realidad tiene que ser alguien que promueva en el chaval sus valores positivos. También reclamamos órganos de mediación. larioja.com
El responsable de ANPE-Rioja, en un rincón de la sede que el sindicato tiene en la calle García Morato 25, de Logroño. / DÍAZ URIEL






