Están acusados de romper retrovisores y de rayar y pintar carrocerías con un espray · El aviso de un vecino permitió arrestar a dos menores y a un muchacho de 26 años
Santiago 23 Mayo La del viernes al sábado fue una noche de mucha actividad para tres individuos, acusados ahora de haber causado serios daños en más de veinte coches que se encontraban aparcados en el campus: espejos rotos a patadas, rayazos e incluso pintadas fueron algunas de las «firmas» con la que los vándalos rubricaron todos y cada uno de los vehículos que se les pusieron a tiro. De momento hay tres detenidos, dos de ellos menores de edad, y la cuantía de los destrozos es considerable.
Según la información facilitada por la Comisaría, la llamada de un vecino que presenció los hechos fue determinante para conseguir frenar este ataque compartido de vandalismo.
La sala del 091 en Rodrigo de Padrón recibió el aviso sobre las 00.30 horas del sábado. El comunicante advertía de que un grupo de jóvenes estaban destrozando coches aparcados en las calles próximas a la Facultad de Derecho. El testigo pudo ver que varios de ellos vestían pantalones de camuflaje tipo militar.
A la llamada acudieron dos unidades policiales que, en cuestión de minutos, localizaron a tres muchachos que respondían a la descripción facilitada. Los agentes los identificaron y comprobaron que sólo uno de ellos era mayor de edad. Se trata de V.M.I.I., de 26 años y con domicilio en Vigo, a quien le fue intervenido un bote de pintura en espray.
Le acompañaban dos menores vecinos de Santiago, cuyos padres fueron informados de la situación. Si se demuestra que ambos adolescentes están relacionados con los destrozos, sus progenitores deberán hacer frente a docenas de facturas de reparación, al igual que el joven vigués.
Patadas y pedradas
Esa misma noche, la policía comprobó que en la calle Ángel Jorge Echeverri había una veintena larga de coches en los que se habían cebado los supuestos vándalos. Algunos tenían roto uno o los dos espejos retrovisores exteriores, para lo que los autores de los daños emplearon sus propias piernas o, en algún caso, piedras. Rayazos y pintadas hechas con espray completaban el trabajo.
La valoración de los daños será hecha por cada perjudicado y, por el momento, se desconoce a cuánto ascenderá la cantidad final, si bien podría superar los 6.000 euros con facilidad.
V.M.I.I. fue puesto a disposición judicial después de prestar declaración en la comisaría de Rodrigo de Padrón, mientras que los otros dos muchachos hablaron en presencia de sus padres, que se hicieron cargo de ellos.
Se desconocen los motivos que llevaron, supuestamente, a estas personas a ensañarse con los coches, pero su acción les puede salir muy cara tanto a afectos penales como económicos. lavozdegalicia.es
Santiago 23 Mayo La del viernes al sábado fue una noche de mucha actividad para tres individuos, acusados ahora de haber causado serios daños en más de veinte coches que se encontraban aparcados en el campus: espejos rotos a patadas, rayazos e incluso pintadas fueron algunas de las «firmas» con la que los vándalos rubricaron todos y cada uno de los vehículos que se les pusieron a tiro. De momento hay tres detenidos, dos de ellos menores de edad, y la cuantía de los destrozos es considerable.
Según la información facilitada por la Comisaría, la llamada de un vecino que presenció los hechos fue determinante para conseguir frenar este ataque compartido de vandalismo.
La sala del 091 en Rodrigo de Padrón recibió el aviso sobre las 00.30 horas del sábado. El comunicante advertía de que un grupo de jóvenes estaban destrozando coches aparcados en las calles próximas a la Facultad de Derecho. El testigo pudo ver que varios de ellos vestían pantalones de camuflaje tipo militar.
A la llamada acudieron dos unidades policiales que, en cuestión de minutos, localizaron a tres muchachos que respondían a la descripción facilitada. Los agentes los identificaron y comprobaron que sólo uno de ellos era mayor de edad. Se trata de V.M.I.I., de 26 años y con domicilio en Vigo, a quien le fue intervenido un bote de pintura en espray.
Le acompañaban dos menores vecinos de Santiago, cuyos padres fueron informados de la situación. Si se demuestra que ambos adolescentes están relacionados con los destrozos, sus progenitores deberán hacer frente a docenas de facturas de reparación, al igual que el joven vigués.
Patadas y pedradas
Esa misma noche, la policía comprobó que en la calle Ángel Jorge Echeverri había una veintena larga de coches en los que se habían cebado los supuestos vándalos. Algunos tenían roto uno o los dos espejos retrovisores exteriores, para lo que los autores de los daños emplearon sus propias piernas o, en algún caso, piedras. Rayazos y pintadas hechas con espray completaban el trabajo.
La valoración de los daños será hecha por cada perjudicado y, por el momento, se desconoce a cuánto ascenderá la cantidad final, si bien podría superar los 6.000 euros con facilidad.
V.M.I.I. fue puesto a disposición judicial después de prestar declaración en la comisaría de Rodrigo de Padrón, mientras que los otros dos muchachos hablaron en presencia de sus padres, que se hicieron cargo de ellos.
Se desconocen los motivos que llevaron, supuestamente, a estas personas a ensañarse con los coches, pero su acción les puede salir muy cara tanto a afectos penales como económicos. lavozdegalicia.es






