El agresor propinó un puñetazo a la maestra
Un escolar de doce años agredió a una profesora en Berlín, en un nuevo caso de violencia en las aulas que se suma a la alarma causada por la carta abierta de los docentes de otro colegio berlinés, en la que denunciaban las agresiones de las que son objeto.
Berlín 29 Mayo El agresor, alumno de una escuela primaria del barrio multiétnico de Kreuzberg, propinó un puñetazo a la maestra, que sufrió heridas en un ojo y tuvo que ser atendida en un ambulatorio.
Según fuentes policiales, el ataque se produjo tras un altercado entre alumnos de primaria y de secundaria. La maestra, de 62 años, intentó separar a ambos grupos cuando fue golpeada por un escolar conocido por su agresividad.
La violencia en las aulas causó hace unas semanas un gran revuelo en Alemania a raíz de la carta de los docentes de una escuela de otro barrio con alto porcentaje de inmigración, Neukoeln, en la que se quejaban de indefensión ante el acoso de los escolares.
A ello se unió el caso del alumno de una escuela de formación profesional, de 16 años, que el pasado viernes la emprendió a navajazos contra transeúntes *
, al término de la inauguración de la nueva estación de Berlín, y causó más de 30 heridos. EFE
*
Un joven apuñala a 28 personas tras la inauguración de la nueva estación central de Berlín
El agresor, de 16 años, estaba ebrio y agredió indiscriminadamente a la multitud. Entre los heridos hay un portador del virus del sida
Ocurrió cerca del Reichstag y después de que Angela Merkel inaugurara con música y fuegos artificiales la nueva estación de tren
LVD- 28/05/2006 BERLÍN. El adolescente que hirió la noche del viernes a 28 personas al agredirlas indiscriminadamente con un puñal en pleno centro de Berlín estaba ebrio. Poco antes de la medianoche y tras la fiesta de inaguracón de la nueva estación de ferrocarriles, el agresor, de 16 años, había salido con la muchedumbre de la zona de los festejos y de repente empezó a acuchillar, sobre todo por la espalda, a personas que se encontraban a su paso. En sólo diez minutos utilizó el puñal contra decenas de transeúntes. Uno de los heridos declaró ayer que es protador del virus del sida, según afirmó la policía alemana, por lo que las otras víctimas podrían haber resultado infectadas. La policía subrayó que "no necesariamente tiene que haberse dado una infección" pero "no puede descartarse". Por ese motivo, se ha pedido a todos los afectados y a todos los miembros de los equipos de emergencias que asistieron a los heridos que acudan a cualquiera de las dos clínicas universitarias de Berlín para someterse a revisión.
El agresor fue capturado por agentes de los equipos privados de seguridad, contratados para la inauguración, quienes lo entregaron a la policía, mientras los heridos eran trasladados en ambulancias a hospitales berlineses. De los 28 afectados, ocho sufrieron lesiones calificadas por los médicos como graves. Quince de ellos se encontraban ayer todavía hospitalizados.
"No recuerdo nada"
Según la policía, el agresor es un estudiante de nacionalidad alemana y vive en el barrio de Neukoelln, en una área con problemas sociales. A pesar de las decenas de declaraciones de testigos y de haber estado empuñando el arma, el joven niega haber tenido nada que ver con el incidente. El portavoz de la policía añadió que el agresor había estado bebiendo en exceso durnate la velada y "no pudo acordarse de lo sucedido". El joven tiene antecedentes por delitos menores, como pelearse con un compañero de escuela.
El incidente ocurrió en las proximidades del Reichstag y de la nueva estación de tren que acababa de inaugurar la canciller alemana, Angela Merkel, con una gran fiesta de música y fuegos artificiales. Según los cálculos de Ferrocarriles Alemanes, medio millón de personas se habían acercado a presenciar el espectáculo de luz en una de las obras más importantes y emblemáticas de la ciudad. En el momento del suceso, cuando los festejos acababan de concluir, las calles cercanas a la estación estaban repletas de gente que se disponía a regresar a sus casas, lo que dificultó la llegada de bomberos y policía.
La zona en torno al lugar de los hechos - el joven vagó por varias calles adyacentes al Reichstag antes de ser detenido- quedó totalmente colapsada por transeúntes y el dispositivo de seguridad. Según el portavoz policial, un centenar de agentes y 45 bomberos fueron desplegados.
La canciller alemana, Angela Merkel, acababa de inaugurar la nueva estación central que se ha construido sobre la trayectoria del antiguo muro de Berlín. "Es un edificio moderno abierto, símbolo de Berlín y de Alemania", dijo. Se espera que 300.000 pasajeros hagan uso a diario de los 14 andenes de la estación más grande de Europa. lavanguardia.es
Tras el ataque perpetrado por un adolescente ebrio durante la apertura de la nueva estación ferroviaria de Berlín, las autoridades alemanas descartan tomar medidas adicionales de cara al Mundial 2006.
El ataque convirtió en realidad la pesadilla de las autoridades sobre lo que podría suceder durante el Mundial 2006, cuando miles de personas estarán concentradas alrededor de los estadios mundialistas. El dramático suceso se produjo el viernes pasado después de que la canciller alemana, Angela Merkel, había inaugurado la nueva estación central de ferrocarril. Cientos de miles de personas transitaban por las inmediaciones cuando un joven de 16 años sembró pánico al apuñalar indiscriminadamente a quien se encontraba a su paso. Desafortunadamente una de las víctimas era portadora del virus del sida, por lo que existe la posibilidad de que heridos posteriores hayan sido contagiados por el virus.
Bajo el efecto del alcohol
El joven se encontraba en estado de ebriedad y posteriormente declaró no recordar nada de lo sucedido. El director de la escuela Johann-Thienemann, Olaf Garcke, dijo el lunes que el violento suceso no corresponde en lo absoluto con la imagen del chico. "Ha sido siempre un estudiante atento y amable". Sin embargo el joven tenía un historial salpicado de ausencias y riñas con otros estudiantes y por ello fue trasladado el año pasado al plantel que dirige Garcke. Debido a su predilección por los juegos violentos, fue obligado a asistir a un curso anti-violencia.
Según la comisión policial que investiga el caso, el escolar estaba en estado de ebriedad en el momento del ataque. "Muy probablemente tenía problemas psicológicos que el alcohol potenció aún más", subraya el experto en adicciones, Rolf Hüllinghorst. El caso ha reabierto el debate sobre hasta qué punto una persona que se encuentra alcoholizada es responsable de sus actos. "Una cosa sí le puedo decir y es que el alcohol desinhibe, saca a flote agresiones latentes al grado de que tres de cada cuatro delitos violentos son perpetrados bajo el efecto del alcohol", afirma.
Siempre prevalecerá un riesgo
Después de herir a 36 personas con un cuchillo, el joven mostraba síntomas amnésicos, provocados por el consumo de grandes cantidades de alcohol. Sin embargo expertos señalan que cada persona tiene su propio límite. "La cantidad de alcohol que conduce a una laguna mental varía de persona a persona", subraya Hüllinghorst. A partir de una concentración de un gramo de alcohol por litro de sangre la persona puede provocar emociones inestables y confusión mental desatando, a una mayor concentración, agresividad, tristeza y rabia, trastornando su capacidad para hablar, percibir y caminar.
Pasados unos días, expertos coinciden en que, aunque sea espantoso, la realidad es que siempre prevalecerá un riesgo en todo evento multitudinario. Ya sea Mundial, concierto o la apertura de una estación ferroviaria como la de Berlín, no se puede evitar por completo un acto de violencia perpetrado por un loco. Pero eso no es motivo para que cunda el pánico, ni para cambiar a última hora el programa que deberá garantizar la seguridad. "Habrá una fuerte presencia policial, pero celebramos una fiesta popular y no una militar", dice el senador del interior de Berlín, Erhart Körting.
Tampoco ha progresado la propuesta de limitar el consumo de alcohol en los estadios y en las plazas públicas en donde serán instaladas las pantallas gigantes que retransmitirán los partidos. El riesgo no se elimina con ello, según el político conservador Wolfgang Bosbach. "Nos guste o no también se puede emborrachar uno en casa" afirma. Últimamente los titulares de los diarios están saplicados de sucesos de violencia. Expertos afirman que el aumento de la atención pública se debe a que se aproxima el Mundial, pero en realidad es hace mucho parte de la vida cotidiana. www.dw-world.de
Un escolar de doce años agredió a una profesora en Berlín, en un nuevo caso de violencia en las aulas que se suma a la alarma causada por la carta abierta de los docentes de otro colegio berlinés, en la que denunciaban las agresiones de las que son objeto.
Berlín 29 Mayo El agresor, alumno de una escuela primaria del barrio multiétnico de Kreuzberg, propinó un puñetazo a la maestra, que sufrió heridas en un ojo y tuvo que ser atendida en un ambulatorio.
Según fuentes policiales, el ataque se produjo tras un altercado entre alumnos de primaria y de secundaria. La maestra, de 62 años, intentó separar a ambos grupos cuando fue golpeada por un escolar conocido por su agresividad.
La violencia en las aulas causó hace unas semanas un gran revuelo en Alemania a raíz de la carta de los docentes de una escuela de otro barrio con alto porcentaje de inmigración, Neukoeln, en la que se quejaban de indefensión ante el acoso de los escolares.
A ello se unió el caso del alumno de una escuela de formación profesional, de 16 años, que el pasado viernes la emprendió a navajazos contra transeúntes *
, al término de la inauguración de la nueva estación de Berlín, y causó más de 30 heridos. EFE
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Un joven apuñala a 28 personas tras la inauguración de la nueva estación central de Berlín
El agresor, de 16 años, estaba ebrio y agredió indiscriminadamente a la multitud. Entre los heridos hay un portador del virus del sida
Ocurrió cerca del Reichstag y después de que Angela Merkel inaugurara con música y fuegos artificiales la nueva estación de tren
LVD- 28/05/2006 BERLÍN. El adolescente que hirió la noche del viernes a 28 personas al agredirlas indiscriminadamente con un puñal en pleno centro de Berlín estaba ebrio. Poco antes de la medianoche y tras la fiesta de inaguracón de la nueva estación de ferrocarriles, el agresor, de 16 años, había salido con la muchedumbre de la zona de los festejos y de repente empezó a acuchillar, sobre todo por la espalda, a personas que se encontraban a su paso. En sólo diez minutos utilizó el puñal contra decenas de transeúntes. Uno de los heridos declaró ayer que es protador del virus del sida, según afirmó la policía alemana, por lo que las otras víctimas podrían haber resultado infectadas. La policía subrayó que "no necesariamente tiene que haberse dado una infección" pero "no puede descartarse". Por ese motivo, se ha pedido a todos los afectados y a todos los miembros de los equipos de emergencias que asistieron a los heridos que acudan a cualquiera de las dos clínicas universitarias de Berlín para someterse a revisión.
El agresor fue capturado por agentes de los equipos privados de seguridad, contratados para la inauguración, quienes lo entregaron a la policía, mientras los heridos eran trasladados en ambulancias a hospitales berlineses. De los 28 afectados, ocho sufrieron lesiones calificadas por los médicos como graves. Quince de ellos se encontraban ayer todavía hospitalizados.
"No recuerdo nada"
Según la policía, el agresor es un estudiante de nacionalidad alemana y vive en el barrio de Neukoelln, en una área con problemas sociales. A pesar de las decenas de declaraciones de testigos y de haber estado empuñando el arma, el joven niega haber tenido nada que ver con el incidente. El portavoz de la policía añadió que el agresor había estado bebiendo en exceso durnate la velada y "no pudo acordarse de lo sucedido". El joven tiene antecedentes por delitos menores, como pelearse con un compañero de escuela.
El incidente ocurrió en las proximidades del Reichstag y de la nueva estación de tren que acababa de inaugurar la canciller alemana, Angela Merkel, con una gran fiesta de música y fuegos artificiales. Según los cálculos de Ferrocarriles Alemanes, medio millón de personas se habían acercado a presenciar el espectáculo de luz en una de las obras más importantes y emblemáticas de la ciudad. En el momento del suceso, cuando los festejos acababan de concluir, las calles cercanas a la estación estaban repletas de gente que se disponía a regresar a sus casas, lo que dificultó la llegada de bomberos y policía.
La zona en torno al lugar de los hechos - el joven vagó por varias calles adyacentes al Reichstag antes de ser detenido- quedó totalmente colapsada por transeúntes y el dispositivo de seguridad. Según el portavoz policial, un centenar de agentes y 45 bomberos fueron desplegados.
La canciller alemana, Angela Merkel, acababa de inaugurar la nueva estación central que se ha construido sobre la trayectoria del antiguo muro de Berlín. "Es un edificio moderno abierto, símbolo de Berlín y de Alemania", dijo. Se espera que 300.000 pasajeros hagan uso a diario de los 14 andenes de la estación más grande de Europa. lavanguardia.es
Tras el ataque perpetrado por un adolescente ebrio durante la apertura de la nueva estación ferroviaria de Berlín, las autoridades alemanas descartan tomar medidas adicionales de cara al Mundial 2006.
El ataque convirtió en realidad la pesadilla de las autoridades sobre lo que podría suceder durante el Mundial 2006, cuando miles de personas estarán concentradas alrededor de los estadios mundialistas. El dramático suceso se produjo el viernes pasado después de que la canciller alemana, Angela Merkel, había inaugurado la nueva estación central de ferrocarril. Cientos de miles de personas transitaban por las inmediaciones cuando un joven de 16 años sembró pánico al apuñalar indiscriminadamente a quien se encontraba a su paso. Desafortunadamente una de las víctimas era portadora del virus del sida, por lo que existe la posibilidad de que heridos posteriores hayan sido contagiados por el virus.
Bajo el efecto del alcohol
El joven se encontraba en estado de ebriedad y posteriormente declaró no recordar nada de lo sucedido. El director de la escuela Johann-Thienemann, Olaf Garcke, dijo el lunes que el violento suceso no corresponde en lo absoluto con la imagen del chico. "Ha sido siempre un estudiante atento y amable". Sin embargo el joven tenía un historial salpicado de ausencias y riñas con otros estudiantes y por ello fue trasladado el año pasado al plantel que dirige Garcke. Debido a su predilección por los juegos violentos, fue obligado a asistir a un curso anti-violencia.
Según la comisión policial que investiga el caso, el escolar estaba en estado de ebriedad en el momento del ataque. "Muy probablemente tenía problemas psicológicos que el alcohol potenció aún más", subraya el experto en adicciones, Rolf Hüllinghorst. El caso ha reabierto el debate sobre hasta qué punto una persona que se encuentra alcoholizada es responsable de sus actos. "Una cosa sí le puedo decir y es que el alcohol desinhibe, saca a flote agresiones latentes al grado de que tres de cada cuatro delitos violentos son perpetrados bajo el efecto del alcohol", afirma.
Siempre prevalecerá un riesgo
Después de herir a 36 personas con un cuchillo, el joven mostraba síntomas amnésicos, provocados por el consumo de grandes cantidades de alcohol. Sin embargo expertos señalan que cada persona tiene su propio límite. "La cantidad de alcohol que conduce a una laguna mental varía de persona a persona", subraya Hüllinghorst. A partir de una concentración de un gramo de alcohol por litro de sangre la persona puede provocar emociones inestables y confusión mental desatando, a una mayor concentración, agresividad, tristeza y rabia, trastornando su capacidad para hablar, percibir y caminar.
Pasados unos días, expertos coinciden en que, aunque sea espantoso, la realidad es que siempre prevalecerá un riesgo en todo evento multitudinario. Ya sea Mundial, concierto o la apertura de una estación ferroviaria como la de Berlín, no se puede evitar por completo un acto de violencia perpetrado por un loco. Pero eso no es motivo para que cunda el pánico, ni para cambiar a última hora el programa que deberá garantizar la seguridad. "Habrá una fuerte presencia policial, pero celebramos una fiesta popular y no una militar", dice el senador del interior de Berlín, Erhart Körting.
Tampoco ha progresado la propuesta de limitar el consumo de alcohol en los estadios y en las plazas públicas en donde serán instaladas las pantallas gigantes que retransmitirán los partidos. El riesgo no se elimina con ello, según el político conservador Wolfgang Bosbach. "Nos guste o no también se puede emborrachar uno en casa" afirma. Últimamente los titulares de los diarios están saplicados de sucesos de violencia. Expertos afirman que el aumento de la atención pública se debe a que se aproxima el Mundial, pero en realidad es hace mucho parte de la vida cotidiana. www.dw-world.de






