LENA BURTIN - DIARIO DE CUYO · La violencia escolarDemanda la atención de especialistas que -en algunos países- elaboran planes específicos para neutralizar las situaciones agresivas que van desde los conflictos entre profesores y alumnos hasta el acoso sexual
Cuyo - Provincia de San Juan ARGENTINA 3 Jun La conducta de un chico violento en una escuela de Buenos Aires produjo, a principios de esta semana, la movilización de numerosas familias para que ese niño -es de nivel primario- fuera apartado del establecimiento, en tanto algunos padres ya no mandaban sus hijos a clases por temor.
Las autoridades trataron de neutralizar el problema. Pero no es la primera vez que en nuestro país un hecho de violencia escolar es presentando como una caso único, o se le resta importancia. Hay que tener en cuenta que la reiteración de esa actitud de las autoridades deja a descubierto la negación del problema.
La violencia escolar, que provoca desconcierto en algunos sectores de la sociedad y sorpresa en otros, es un fenómeno mundial y demanda la atención de especialistas que -en algunos países- elaboran planes específicos para neutralizar las situaciones agresivas que van desde los conflictos entre profesores y alumnos hasta el acoso sexual.
Cuando sucedieron hechos muy conmovedores en Estados Unidos -matanzas de chicos y docentes, por ejemplo- los expertos coincidieron en la legalización de la política de "tolerancia cero" que se considera un buen comienzo para el corto plazo.
Son partidarios de que un niño que va armado a la escuela con un arma, cuchillo o tijeras debe ser apartado de la escuela durante un año e ir a la cárcel o a institutos alternativos. Es decir que los chicos deben entender que hechos de esta naturaleza le hacen perder alguno de sus beneficios como escolares.
En Argentina se debería elaborar algún plan normativo que tipificara los distintos hechos de violencia y sus respectivas consecuencias. Por ahora, lo único que se conocen son las clases de mediación que a pesar de ser una muy buena estrategia parece no ser suficiente.
Algunos expertos europeos creen que, en tanto se mitigan las situaciones actuales el tema debe ser incluido en la currícula escolar para alcanzar, en algún momento, niveles de formación de niños y adolescentes que no sientan la necesidad de ser violentos.
Países de la Comunidad Europea consideran estos hechos como un "alerta social" ya que las escuelas están apareciendo en los medios más como sucesos que en las páginas de educación y cultura.
Los docentes de los centros educativos de la CE se han propuesto a considerar el problema en forma positiva ya que no se trata de enfrentar los hechos violentos sino de "cómo hacer para convertir los espacios de la educación en aprendizaje de la convivencia para la democracia".
En Chile se generaron programas para disminuir la violencia escolar desde la década del '90 y después de comprobar que uno de cada cuatro hogares sufre de la violencia introfamiliar. Entonces se trabajó en un nuevo currículo, se promovió la apertura de más espacios de expresión de la cultura juvenil y ocupación del tiempo libre y se privilegia la mediación escolar.
Lo dicho es al margen de las tremendas experiencias de la Universidad de Buenos Aires donde el conflicto es sobretodo político y dónde si se sigue así, puede terminar en una intervención.
El otro fenómeno de esta semana es la huelga de estudiantes y profesores de Chile -piden otro plan educativo- que provocó hasta 700 detenciones por lo que cayó el Jefe de Policía y la presidente Michel Bachelet dio la orden de negociar al mismo tiempo que dijo públicamente...". Queremos que la educación en Chile sea cada día mejor y estamos completamente de acuerdo en cambiar una serie de cosas".
Y la educación deberá ir cambiando para responder a las demandas históricas de cada época, es decir habrá que trabajar los planes con flexibilidad temporal.
La mayoría de la gente que se educó en otra época critica a ciegas las conductas o formas de comportamiento estudiantiles. Pero para que no sea así se deberá educar de otra manera y, entonces, también habrá otra forma de reclamar.
Los jóvenes -y quienes no lo son- se mueven masivamente por las emociones, algo que se advierte en los procederes y expresiones. Para que ésto sea de otra manera -dicen los expertos en conducta- hay que eliminar la distancia que
existe entre las emociones y la conciencia. Hay que entrenar a los adolescentes para que empleen correctamente la facultad de discernir y, de esa manera, asomarse naturalmente a los escenarios de la realidad. El cómo es lo que se debe incorporar en los nuevos currículos.
Hoy los chicos despiertan intelectualmente antes y ello debe ser tenido en cuenta. No es fácil porque en la escuela la enseñanza es colectiva. Cuando se es grande y se ha comprobado que nunca se deja de aprender se sabe que nada es tan poderoso como usar la palabra precisa en el momento oportuno. www.diariodecuyo.com.ar
Cuyo - Provincia de San Juan ARGENTINA 3 Jun La conducta de un chico violento en una escuela de Buenos Aires produjo, a principios de esta semana, la movilización de numerosas familias para que ese niño -es de nivel primario- fuera apartado del establecimiento, en tanto algunos padres ya no mandaban sus hijos a clases por temor.
Las autoridades trataron de neutralizar el problema. Pero no es la primera vez que en nuestro país un hecho de violencia escolar es presentando como una caso único, o se le resta importancia. Hay que tener en cuenta que la reiteración de esa actitud de las autoridades deja a descubierto la negación del problema.
La violencia escolar, que provoca desconcierto en algunos sectores de la sociedad y sorpresa en otros, es un fenómeno mundial y demanda la atención de especialistas que -en algunos países- elaboran planes específicos para neutralizar las situaciones agresivas que van desde los conflictos entre profesores y alumnos hasta el acoso sexual.
Cuando sucedieron hechos muy conmovedores en Estados Unidos -matanzas de chicos y docentes, por ejemplo- los expertos coincidieron en la legalización de la política de "tolerancia cero" que se considera un buen comienzo para el corto plazo.
Son partidarios de que un niño que va armado a la escuela con un arma, cuchillo o tijeras debe ser apartado de la escuela durante un año e ir a la cárcel o a institutos alternativos. Es decir que los chicos deben entender que hechos de esta naturaleza le hacen perder alguno de sus beneficios como escolares.
En Argentina se debería elaborar algún plan normativo que tipificara los distintos hechos de violencia y sus respectivas consecuencias. Por ahora, lo único que se conocen son las clases de mediación que a pesar de ser una muy buena estrategia parece no ser suficiente.
Algunos expertos europeos creen que, en tanto se mitigan las situaciones actuales el tema debe ser incluido en la currícula escolar para alcanzar, en algún momento, niveles de formación de niños y adolescentes que no sientan la necesidad de ser violentos.
Países de la Comunidad Europea consideran estos hechos como un "alerta social" ya que las escuelas están apareciendo en los medios más como sucesos que en las páginas de educación y cultura.
Los docentes de los centros educativos de la CE se han propuesto a considerar el problema en forma positiva ya que no se trata de enfrentar los hechos violentos sino de "cómo hacer para convertir los espacios de la educación en aprendizaje de la convivencia para la democracia".
En Chile se generaron programas para disminuir la violencia escolar desde la década del '90 y después de comprobar que uno de cada cuatro hogares sufre de la violencia introfamiliar. Entonces se trabajó en un nuevo currículo, se promovió la apertura de más espacios de expresión de la cultura juvenil y ocupación del tiempo libre y se privilegia la mediación escolar.
Lo dicho es al margen de las tremendas experiencias de la Universidad de Buenos Aires donde el conflicto es sobretodo político y dónde si se sigue así, puede terminar en una intervención.
El otro fenómeno de esta semana es la huelga de estudiantes y profesores de Chile -piden otro plan educativo- que provocó hasta 700 detenciones por lo que cayó el Jefe de Policía y la presidente Michel Bachelet dio la orden de negociar al mismo tiempo que dijo públicamente...". Queremos que la educación en Chile sea cada día mejor y estamos completamente de acuerdo en cambiar una serie de cosas".
Y la educación deberá ir cambiando para responder a las demandas históricas de cada época, es decir habrá que trabajar los planes con flexibilidad temporal.
La mayoría de la gente que se educó en otra época critica a ciegas las conductas o formas de comportamiento estudiantiles. Pero para que no sea así se deberá educar de otra manera y, entonces, también habrá otra forma de reclamar.
Los jóvenes -y quienes no lo son- se mueven masivamente por las emociones, algo que se advierte en los procederes y expresiones. Para que ésto sea de otra manera -dicen los expertos en conducta- hay que eliminar la distancia que
existe entre las emociones y la conciencia. Hay que entrenar a los adolescentes para que empleen correctamente la facultad de discernir y, de esa manera, asomarse naturalmente a los escenarios de la realidad. El cómo es lo que se debe incorporar en los nuevos currículos.
Hoy los chicos despiertan intelectualmente antes y ello debe ser tenido en cuenta. No es fácil porque en la escuela la enseñanza es colectiva. Cuando se es grande y se ha comprobado que nunca se deja de aprender se sabe que nada es tan poderoso como usar la palabra precisa en el momento oportuno. www.diariodecuyo.com.ar







