logo argijokin La Mirada de Jokin Bullying  ·  Problemática adolescente
 PORTADA
News
  ÚLTIMA HORA | el menor digital | INFANCIAepJUVENTUD  
sábado, 10 de junio de 2006
EMBARAZO ADOLESCENTE De las muñecas a los pañales ·A pesar de la lucha nacional para reducir el embarazo juvenil, el índice sigue siendo elevado entre las latinas
Los Angeles CALIFORNIA 9 de junio de 2006 Por primera vez sintió que se enamoró y por eso Yadira aceptó sumisa la propuesta que le hizo su novio de demostrarle su amor a través de una relación sexual.

"Lo hice por ingenua. Por creerle que ‘yo era el amor de su vida y me haría su esposa’", cuenta la joven de 18 años, residente del área Pico-Union de Los Ángeles, quien pidió no revelar su apellido.

"Hacía poco había cumplido sus 16 años cuando me vino con la noticia de que estaba embarazada. Casi me muero, no lo podía creer, porque nunca pensé que mi única hija, mi consentida, y sobre la que había puesto todas mis esperanzas iba a salir con éstas", agrega Bertha, la mamá de la joven, con su nieta de casi 2 años en brazos.

"Yo se lo advertí. Le dije que tuviera cuidado con ese ‘tipo, que era mayor que ella y que no se le fuera a entregar por el hecho de que le hablaba bonito… pero ¡ya qué se puede hacer! Ella salió encinta y no tuve otro camino que apoyarla para que siga con sus estudios. Quiere ser enfermera, así que ahora estoy a cargo también de la niña porque el ‘tipo no respondió’", anota con resignación Bertha.

La historia de Yadira no es única. Se repite casi a diario en la comunidad latina. Estadísticas de la Campaña Nacional para Prevenir el Embarazo Juvenil (National Campaign to Prevent Teen Pregnancy) señalan que tres de cada cinco jóvenes latinas quedan embarazadas por lo menos una vez antes de cumplir los 20 años.

¿Por qué ocurre?

De acuerdo con los expertos, el problema del embarazo juvenil proviene de una combinación de factores.

La familia es uno de ellos. "La mayoría de las jóvenes latinas que quedan encinta proviene de familias en crisis (con problemas económicos o emocionales) o de hogares disfuncionales donde la cabeza de hogar es una madre sola, que trabaja todo el día y no tiene tiempo para supervisar a sus hijos, los cuales quedan con todo el tiempo para estar con sus novios", explica la psicóloga Rebecca Peterson, quien tiene su práctica de terapista familiar en el Centro Familiar del Valle de San Fernando.

La pobre o nula comunicación que tienen los padres con sus hijos en materia de sexualidad es otro factor que facilita la incidencia, agrega Peterson. "Los latinos no están preparados para hablar de sexo con sus hijos. Por lo general, no tienen una comunicación abierta con los jóvenes, mientras que éstos sí la tienen con sus amigos, con quienes aprenden con precocidad y morbosidad en los temas del sexo".

Otro factor que influye es el aspecto cultural de educar de manera dispareja a las mujeres y varones, anota la psicóloga. Por lo regular, los padres latinos les dicen a las muchachas que se mantengan vírgenes hasta la consumación del matrimonio, mientras que a los muchachos los impulsan a tener sexo desde sus primeros años de juventud.

Silvia de la Torre, trabajadora social y supervisora de los programas Para la Vida Familiar del Adolescente y Cal-Learne, del Nido Family Center, señala que la falta de educación sexual es un punto clave en el embarazo precoz. "Muchas jovencitas no saben cómo funciona su cuerpo, que pueden prevenir el embarazo con algún anticonceptivo, que pueden embarazarse con tan sólo una vez que tengan sexo".

Erika Vexler, gerente de difusión de la campaña nacional para la prevención del embarazo precoz, resalta que el tipo de relaciones amorosas que establecen las jovencitas, la baja autoestima y la presión social son también otros factores que influyen en el alto índice del embarazo juvenil en la comunidad latina.

"Muchas jóvenes que son ignoradas en sus casas caen con facilidad ante la presión física y emocional que los novios ejercen sobre ellas y, en muchos casos, para sentirse amadas o atraer la atención de su familia se embarazan", denota Vexler, quien ha creado varios de los folletos educativos e informativos de la campaña.

La crianza entre dos culturas también afecta en los números del embarazo precoz en esta comunidad, asegura Vexler. "Los padres latinos que llegan a este país con sus hijos chicos o que nacen aquí nunca se imaginan —y se niegan a creer— que sus hijos pueden tener relaciones sexuales a temprana edad. Hoy en día muchos adolescentes están activos desde los 12 ó 13 años y los padres no se han dado cuenta".

Costo social y médico

Según la psicóloga Peterson, la maternidad prematura trae consigo ciertos problemas que afectan a la joven, al bebé y a la sociedad. "Por lo regular, las adolescentes que se encuentran embarazadas o son madres a temprana edad tienden a dejar sus estudios sin lograr una preparación académica que les permita defenderse en la vida".

Por otro lado, dice la terapeuta, cuando las jóvenes madres se sienten emocionalmente afectadas por la presión de los padres que no asimilan esta situación, las adolescentes tienden a dirigir su enojo contra sus bebés, con una actitud negligente que concluye en casos de niños mal nutridos, maltratados o descuidados.

A nivel de salud, la situación resulta también costosa. De acuerdo con el doctor Conrado Bárzaga, vicepresidente de servicios comunitarios y educativos de Planned Parenthood de Los Ángeles, las adolescentes embarazadas son más propensas a tener partos prematuros, placenta previa, alta presión arterial y otras complicaciones médicas.

"El índice de mortalidad en las jovencitas embarazadas es un 60% más que el de una mujer mayor de 20 años", explica el galeno, y agrega: "Sus bebés nacen por lo general por debajo de las medidas normales de peso y tamaño y su índice de mortalidad también es alto".

Una mano amiga

Para contrarrestar el problema, desde hace 10 años la Campaña Nacional para Prevenir el Embarazo Juvenil se dio a la tarea de desarrollar material informativo y de recursos que ayudan a jóvenes (de ambos sexos) y padres a prevenir el embarazo precoz.

"A nivel nacional se ha hecho un gran progreso", asegura Vexler. "El embarazo juvenil se ha reducido en todos los grupos étnicos. Sin embargo, las tasas de embarazo y natalidad en las adolescentes latinas han declinado a un ritmo muy lento y siguen altas, especialmente en los estados que presentan poblaciones crecientes de inmigrantes recién llegados".

Por esta razón, explica Vexler, este año la campaña nacional preventiva (que comenzó a mediados del mayo) está dirigida con mayor énfasis a la comunidad latina. En la actualidad, ha desarrollado varios folletos y muchos recursos en la internet en idioma español para los padres y jóvenes inmigrantes que no dominan todavía el inglés.

De UNA A OTRA adolescente

En un proyecto con la revista Teen People, la Campaña Nacional para Prevenir el Embarazo Juvenil preguntó directamente a los adolescentes qué les dirían a otros adolescentes sobre cómo prevenir el embarazo. Éstos son los consejos:

La noción de que "eso no me va a suceder a mí" es una tontería. Si no te proteges, seguramente te sucederá. Las relaciones sexuales son cosa seria. Planea lo que haces. Aunque tú crees que "todo el mundo lo está haciendo", no quiere decir que así sea.

Abundan los motivos para decir: "No. Todavía no" . Entre otros, tu deseo de proteger tus sentimientos.

Tú mandas en tu vida. No dejes que nadie te presione para tener relaciones sexuales.

Siempre puedes decir "no". Incluso si has dicho "sí" en otras ocasiones.

Tener un condón contigo es simplemente una precaución sensata. De ninguna manera quiere decir que seas "fácil" o que quieras hacerlo.

Si has bebido o estás "en onda" por efectos de una droga, no puedes tomar decisiones acertadas sobre las relaciones sexuales. No hagas nada que tal vez no recuerdes o que más tarde te hará sentir vergüenza.

Tener relaciones no hará que sea tuyo, ni el bebé hará que él se quede contigo.
A pesar de la lucha nacional para reducir el embarazo juvenil, el índice sigue siendo elevado entre las latinas

Patricia Prieto
Especial para Vida y Estilo

9 de junio de 2006

Por primera vez sintió que se enamoró y por eso Yadira aceptó sumisa la propuesta que le hizo su novio de demostrarle su amor a través de una relación sexual.

"Lo hice por ingenua. Por creerle que ‘yo era el amor de su vida y me haría su esposa’", cuenta la joven de 18 años, residente del área Pico-Union de Los Ángeles, quien pidió no revelar su apellido.

"Hacía poco había cumplido sus 16 años cuando me vino con la noticia de que estaba embarazada. Casi me muero, no lo podía creer, porque nunca pensé que mi única hija, mi consentida, y sobre la que había puesto todas mis esperanzas iba a salir con éstas", agrega Bertha, la mamá de la joven, con su nieta de casi 2 años en brazos.

"Yo se lo advertí. Le dije que tuviera cuidado con ese ‘tipo, que era mayor que ella y que no se le fuera a entregar por el hecho de que le hablaba bonito… pero ¡ya qué se puede hacer! Ella salió encinta y no tuve otro camino que apoyarla para que siga con sus estudios. Quiere ser enfermera, así que ahora estoy a cargo también de la niña porque el ‘tipo no respondió’", anota con resignación Bertha.

La historia de Yadira no es única. Se repite casi a diario en la comunidad latina. Estadísticas de la Campaña Nacional para Prevenir el Embarazo Juvenil (National Campaign to Prevent Teen Pregnancy) señalan que tres de cada cinco jóvenes latinas quedan embarazadas por lo menos una vez antes de cumplir los 20 años.

¿Por qué ocurre?

De acuerdo con los expertos, el problema del embarazo juvenil proviene de una combinación de factores.

La familia es uno de ellos. "La mayoría de las jóvenes latinas que quedan encinta proviene de familias en crisis (con problemas económicos o emocionales) o de hogares disfuncionales donde la cabeza de hogar es una madre sola, que trabaja todo el día y no tiene tiempo para supervisar a sus hijos, los cuales quedan con todo el tiempo para estar con sus novios", explica la psicóloga Rebecca Peterson, quien tiene su práctica de terapista familiar en el Centro Familiar del Valle de San Fernando.

La pobre o nula comunicación que tienen los padres con sus hijos en materia de sexualidad es otro factor que facilita la incidencia, agrega Peterson. "Los latinos no están preparados para hablar de sexo con sus hijos. Por lo general, no tienen una comunicación abierta con los jóvenes, mientras que éstos sí la tienen con sus amigos, con quienes aprenden con precocidad y morbosidad en los temas del sexo".

Otro factor que influye es el aspecto cultural de educar de manera dispareja a las mujeres y varones, anota la psicóloga. Por lo regular, los padres latinos les dicen a las muchachas que se mantengan vírgenes hasta la consumación del matrimonio, mientras que a los muchachos los impulsan a tener sexo desde sus primeros años de juventud.

Silvia de la Torre, trabajadora social y supervisora de los programas Para la Vida Familiar del Adolescente y Cal-Learne, del Nido Family Center, señala que la falta de educación sexual es un punto clave en el embarazo precoz. "Muchas jovencitas no saben cómo funciona su cuerpo, que pueden prevenir el embarazo con algún anticonceptivo, que pueden embarazarse con tan sólo una vez que tengan sexo".

Erika Vexler, gerente de difusión de la campaña nacional para la prevención del embarazo precoz, resalta que el tipo de relaciones amorosas que establecen las jovencitas, la baja autoestima y la presión social son también otros factores que influyen en el alto índice del embarazo juvenil en la comunidad latina.

"Muchas jóvenes que son ignoradas en sus casas caen con facilidad ante la presión física y emocional que los novios ejercen sobre ellas y, en muchos casos, para sentirse amadas o atraer la atención de su familia se embarazan", denota Vexler, quien ha creado varios de los folletos educativos e informativos de la campaña.

La crianza entre dos culturas también afecta en los números del embarazo precoz en esta comunidad, asegura Vexler. "Los padres latinos que llegan a este país con sus hijos chicos o que nacen aquí nunca se imaginan —y se niegan a creer— que sus hijos pueden tener relaciones sexuales a temprana edad. Hoy en día muchos adolescentes están activos desde los 12 ó 13 años y los padres no se han dado cuenta".

Costo social y médico

Según la psicóloga Peterson, la maternidad prematura trae consigo ciertos problemas que afectan a la joven, al bebé y a la sociedad. "Por lo regular, las adolescentes que se encuentran embarazadas o son madres a temprana edad tienden a dejar sus estudios sin lograr una preparación académica que les permita defenderse en la vida".

Por otro lado, dice la terapeuta, cuando las jóvenes madres se sienten emocionalmente afectadas por la presión de los padres que no asimilan esta situación, las adolescentes tienden a dirigir su enojo contra sus bebés, con una actitud negligente que concluye en casos de niños mal nutridos, maltratados o descuidados.

A nivel de salud, la situación resulta también costosa. De acuerdo con el doctor Conrado Bárzaga, vicepresidente de servicios comunitarios y educativos de Planned Parenthood de Los Ángeles, las adolescentes embarazadas son más propensas a tener partos prematuros, placenta previa, alta presión arterial y otras complicaciones médicas.

"El índice de mortalidad en las jovencitas embarazadas es un 60% más que el de una mujer mayor de 20 años", explica el galeno, y agrega: "Sus bebés nacen por lo general por debajo de las medidas normales de peso y tamaño y su índice de mortalidad también es alto".

Una mano amiga

Para contrarrestar el problema, desde hace 10 años la Campaña Nacional para Prevenir el Embarazo Juvenil se dio a la tarea de desarrollar material informativo y de recursos que ayudan a jóvenes (de ambos sexos) y padres a prevenir el embarazo precoz.

"A nivel nacional se ha hecho un gran progreso", asegura Vexler. "El embarazo juvenil se ha reducido en todos los grupos étnicos. Sin embargo, las tasas de embarazo y natalidad en las adolescentes latinas han declinado a un ritmo muy lento y siguen altas, especialmente en los estados que presentan poblaciones crecientes de inmigrantes recién llegados".

Por esta razón, explica Vexler, este año la campaña nacional preventiva (que comenzó a mediados del mayo) está dirigida con mayor énfasis a la comunidad latina. En la actualidad, ha desarrollado varios folletos y muchos recursos en la internet en idioma español para los padres y jóvenes inmigrantes que no dominan todavía el inglés.

De UNA A OTRA adolescente

En un proyecto con la revista Teen People, la Campaña Nacional para Prevenir el Embarazo Juvenil preguntó directamente a los adolescentes qué les dirían a otros adolescentes sobre cómo prevenir el embarazo. Éstos son los consejos:

La noción de que "eso no me va a suceder a mí" es una tontería. Si no te proteges, seguramente te sucederá. Las relaciones sexuales son cosa seria. Planea lo que haces. Aunque tú crees que "todo el mundo lo está haciendo", no quiere decir que así sea.

Abundan los motivos para decir: "No. Todavía no" . Entre otros, tu deseo de proteger tus sentimientos.

Tú mandas en tu vida. No dejes que nadie te presione para tener relaciones sexuales.

Siempre puedes decir "no". Incluso si has dicho "sí" en otras ocasiones.

Tener un condón contigo es simplemente una precaución sensata. De ninguna manera quiere decir que seas "fácil" o que quieras hacerlo.

Si has bebido o estás "en onda" por efectos de una droga, no puedes tomar decisiones acertadas sobre las relaciones sexuales. No hagas nada que tal vez no recuerdes o que más tarde te hará sentir vergüenza.

Tener relaciones no hará que sea tuyo, ni el bebé hará que él se quede contigo.
www.laopinion.comEspecial para Vida y Estilo

Acerca de ...
Ver perfil público del propietario del blog
«Mis ojos seguirán», Jokin CL
Ƞ 21-S-2004, Hondarribia
Buscador
Nube de tags
»CLiC: activar Nube de tags

Calendario


AYÚDAme · SOS · »Despliega el menú y haz clic

Categorias


Puntos Rojos
colegio/instituto
compromiso activo (… ±)


Archivo
Sindicacion
Feed, RSS, Ranking, (… ±)


Enfoques

Logo de apoyo a Jokin y los 'otros Jokin',  víctimas del bullying · Nik'J · Yo, Jokin