Conflictos derivados del acogimiento o adopción de menores u otros relacionados con los niños y adolescentes ·
MADRID 7 Jul. Las familias madrileñas que tengan un conflicto legal dispondrán de más medios para solucionarlo sin necesidad de acudir a los tribunales. Ha llegado el «mediador familiar», un profesional que solventará disputas que pueden surgir en la vida diaria de una familia, como son el reparto de una herencia, procesos de separación, divorcio o nulidad, conflictos derivados del acogimiento o adopción de menores u otros relacionados con los niños y adolescentes. El mediador tendrá como misión facilitar el diálogo entre las partes implicadas para conseguir un acuerdo por las buenas.
El recurso al mediador, como es natural, se hará de manera voluntaria y de mutuo acuerdo, y siempre quedará la posibilidad de acudir a los tribunales o a cualquier otro sistema tradicional para resolver esas peleas de toda la vida. En el texto del anteproyecto de la ley de Mediación Familiar, que ayer se remitió al Consejo Económico y Social y posteriormente se llevará a la Asamblea de Madrid, se establece que el mediador ayudará a aquellos miembros de la unidad familiar que soliciten su servicio a dialogar entre ellos y a elaborar sus propios acuerdos de la forma más satisfactoria para todos, teniendo en cuenta sobre todo el interés de los menores de edad y de las personas dependientes.
Para acceder con garantías a uno de estos mediadores, la Comunidad creará un registro único, donde se proporcionará a las familias un listado completo de profesionales. El servicio no será gratuito, pero habrá ayudas económicas para las familias que lo necesiten. La duración será de tres meses.
La inscripción en el registro será voluntaria y obligará al profesional a cumplir una serie de condiciones. Se incluye un régimen sancionador que se aplicará a los mediadores que incumplan las normas básicas. Así, deberán tener una cualificación específica (titulación universitaria de grado superior o medio y formación concreta en materia de mediación).
La mediación pública que se ha prestado hasta ahora en algunos ayuntamientos y entidades sin ánimo de lucro se mantendrá y se reforzará. abc.es
«Con el arbitraje te ahorras tiempo y costes en el proceso»
BILBAO
La asociación Arbifam, primera en arbitraje en Derecho de Familia y Sucesiones, surgió hace un año en Madrid. En la actualidad cuenta con catorce representantes en diez ciudades españolas y ayer fue presentada en Bilbao de la mano de su director, Luis Zarraluqui, y el hasta ahora único abogado bilbaíno de la sociedad, Francisco Lledo.
-¿Qué ventajas ofrece el arbitraje?
-No pretende sustituir a los procesos judiciales, sino dar una alternativa económica con la que, además, te ahorras tiempo.
Este sistema tiene como base la figura de un árbitro que actúa como mediador entre las partes, que también deberán contar con sus abogados. Este será el encargado de dictar un laudo en el plazo máximo de seis meses, lo que equivale a una sentencia firme y que, por lo tanto, no es recurrible a una instancia superior. «El procedimiento es mucho más flexible. Por ejemplo, no hay problemas si se producen retrasos en la entrega de documentos», señala Zarraluqui. En cuanto a los costes, partirán como mínimo de 3.000 euros, a los que se sumarán, por regla general, un 0,5% del total adjudicado.
-¿Qué clase de casos podrían tratarse a través de esta vía?
-Sin ningún tipo de discusión serían los temas de pensiones o testamentos y, en duda, aquellos referentes a la patria potestad de los hijos mediante acuerdo. Lo que no se puede llevar son los casos de separación y divorcio, porque lo prohíbe la ley.
-¿Qué futuro le espera?
-Si consiguiésemos quitar un 10% a los juzgados de familia, nos daríamos por satisfechos. elcorreodigital.com
www.arbifam.es
MADRID 7 Jul. Las familias madrileñas que tengan un conflicto legal dispondrán de más medios para solucionarlo sin necesidad de acudir a los tribunales. Ha llegado el «mediador familiar», un profesional que solventará disputas que pueden surgir en la vida diaria de una familia, como son el reparto de una herencia, procesos de separación, divorcio o nulidad, conflictos derivados del acogimiento o adopción de menores u otros relacionados con los niños y adolescentes. El mediador tendrá como misión facilitar el diálogo entre las partes implicadas para conseguir un acuerdo por las buenas.
El recurso al mediador, como es natural, se hará de manera voluntaria y de mutuo acuerdo, y siempre quedará la posibilidad de acudir a los tribunales o a cualquier otro sistema tradicional para resolver esas peleas de toda la vida. En el texto del anteproyecto de la ley de Mediación Familiar, que ayer se remitió al Consejo Económico y Social y posteriormente se llevará a la Asamblea de Madrid, se establece que el mediador ayudará a aquellos miembros de la unidad familiar que soliciten su servicio a dialogar entre ellos y a elaborar sus propios acuerdos de la forma más satisfactoria para todos, teniendo en cuenta sobre todo el interés de los menores de edad y de las personas dependientes.
Para acceder con garantías a uno de estos mediadores, la Comunidad creará un registro único, donde se proporcionará a las familias un listado completo de profesionales. El servicio no será gratuito, pero habrá ayudas económicas para las familias que lo necesiten. La duración será de tres meses.
La inscripción en el registro será voluntaria y obligará al profesional a cumplir una serie de condiciones. Se incluye un régimen sancionador que se aplicará a los mediadores que incumplan las normas básicas. Así, deberán tener una cualificación específica (titulación universitaria de grado superior o medio y formación concreta en materia de mediación).
La mediación pública que se ha prestado hasta ahora en algunos ayuntamientos y entidades sin ánimo de lucro se mantendrá y se reforzará. abc.es
«Con el arbitraje te ahorras tiempo y costes en el proceso»
BILBAO
La asociación Arbifam, primera en arbitraje en Derecho de Familia y Sucesiones, surgió hace un año en Madrid. En la actualidad cuenta con catorce representantes en diez ciudades españolas y ayer fue presentada en Bilbao de la mano de su director, Luis Zarraluqui, y el hasta ahora único abogado bilbaíno de la sociedad, Francisco Lledo.
-¿Qué ventajas ofrece el arbitraje?
-No pretende sustituir a los procesos judiciales, sino dar una alternativa económica con la que, además, te ahorras tiempo.
Este sistema tiene como base la figura de un árbitro que actúa como mediador entre las partes, que también deberán contar con sus abogados. Este será el encargado de dictar un laudo en el plazo máximo de seis meses, lo que equivale a una sentencia firme y que, por lo tanto, no es recurrible a una instancia superior. «El procedimiento es mucho más flexible. Por ejemplo, no hay problemas si se producen retrasos en la entrega de documentos», señala Zarraluqui. En cuanto a los costes, partirán como mínimo de 3.000 euros, a los que se sumarán, por regla general, un 0,5% del total adjudicado.
-¿Qué clase de casos podrían tratarse a través de esta vía?
-Sin ningún tipo de discusión serían los temas de pensiones o testamentos y, en duda, aquellos referentes a la patria potestad de los hijos mediante acuerdo. Lo que no se puede llevar son los casos de separación y divorcio, porque lo prohíbe la ley.
-¿Qué futuro le espera?
-Si consiguiésemos quitar un 10% a los juzgados de familia, nos daríamos por satisfechos. elcorreodigital.com
www.arbifam.es






