Según los niños, el derecho que más se respeta es el de vivir en familia y el que menos el ser escuchados...
"Vivir en familia" obtuvo el 31,2% de las preferencias de los niños y niñas como derecho más respetado, seguido por el derecho a una buena educación (21,5%). En tercer lugar está el derecho a ser bien cuidado por los padres u otro adulto responsable, con un 9,6% de los votos.
Paulina Fernández, directora del Sename, destacó que un 47.3% de las respuestas se refieren a los roles paternales y maternales, lo que se relaciona con necesidades como apoyar socialmente a padres y madres, y tomar a las familias -cualquiera sea su constitución- como el principal agente de desarrollo de niños, niñas y adolescentes.
La consulta "Mi opinión cuenta" reveló además que el derecho que menos se respeta según los niños y niñas es el de ser escuchados en su opinión sobre asuntos que los afectan (21,5%). Le sigue el derecho a vivir en un medio ambiente limpio y sin contaminación (20,9%) y en tercer lugar el derecho a ser bien tratado física y sicológicamente con un 11,4%.
Fernández recordó que los derechos menos respetados según la consulta de este año fueron los mismos que en la versión anterior, realizada en 2004. Pero destacó una importante diferencia: el derecho a ser escuchados estaba en el tercer lugar, y el derecho a ser bien tratado física y sicológicamente en el primer lugar, posiciones que se han intercambiado en la actual consulta.
Al respecto, dijo que una de las posibles causas de este cambio es que los niños y niñas poseen cada vez más conciencia respecto de su derecho a opinar, por lo tanto, tienen un juicio más crítico acerca de los espacios de participación. En esto habrían influido, explicó, el actual contexto político y las movilizaciones estudiantiles. "Ellos visualizan que la posibilidad colectiva de expresar opiniones y canalizar sus demandas puede generar cambios, mayores y mejores posibilidades de hacerse parte de la construcción de su historia de vida y por lo tanto, ser ciudadanos activos", dijo Fernández.
La consulta, realizada entre el 31 de mayo y el 16 de junio, tomó en cuenta los mismos elementos de una elección nacional: votos, urnas, cámaras secretas, vocales de mesa y conteo de votos. Todas estas funciones fueron coordinadas y realizadas por los niños. www.chile.com
![]() | "Ser escuchado en su opinión sobre los asuntos que los afectan" es el derecho que menos se respeta en Chile y "vivir en familia" es el derecho más respetado, según la segunda Consulta sobre los Derechos de la Infancia "Mi opinión cuenta" realizada por el Servicio Nacional de Menores (Sename), donde participaron 49.100 niños y niñas de 172 comunas de todo el país. |
Paulina Fernández, directora del Sename, destacó que un 47.3% de las respuestas se refieren a los roles paternales y maternales, lo que se relaciona con necesidades como apoyar socialmente a padres y madres, y tomar a las familias -cualquiera sea su constitución- como el principal agente de desarrollo de niños, niñas y adolescentes.
La consulta "Mi opinión cuenta" reveló además que el derecho que menos se respeta según los niños y niñas es el de ser escuchados en su opinión sobre asuntos que los afectan (21,5%). Le sigue el derecho a vivir en un medio ambiente limpio y sin contaminación (20,9%) y en tercer lugar el derecho a ser bien tratado física y sicológicamente con un 11,4%.
Fernández recordó que los derechos menos respetados según la consulta de este año fueron los mismos que en la versión anterior, realizada en 2004. Pero destacó una importante diferencia: el derecho a ser escuchados estaba en el tercer lugar, y el derecho a ser bien tratado física y sicológicamente en el primer lugar, posiciones que se han intercambiado en la actual consulta.
Al respecto, dijo que una de las posibles causas de este cambio es que los niños y niñas poseen cada vez más conciencia respecto de su derecho a opinar, por lo tanto, tienen un juicio más crítico acerca de los espacios de participación. En esto habrían influido, explicó, el actual contexto político y las movilizaciones estudiantiles. "Ellos visualizan que la posibilidad colectiva de expresar opiniones y canalizar sus demandas puede generar cambios, mayores y mejores posibilidades de hacerse parte de la construcción de su historia de vida y por lo tanto, ser ciudadanos activos", dijo Fernández.
La consulta, realizada entre el 31 de mayo y el 16 de junio, tomó en cuenta los mismos elementos de una elección nacional: votos, urnas, cámaras secretas, vocales de mesa y conteo de votos. Todas estas funciones fueron coordinadas y realizadas por los niños. www.chile.com








