La red se convierte en escaparate de actos vandálicos
Alicante 8 Ago · Difusión por móviles o en internet La facilidad que las nuevas tecnologías han traído a la hora de retratar cualquier cosa y difundirla entre el gran público hace proliferar este tipo de conductas, no sólo en la calle sino también en centros educativos, donde se ha convertido en un método de abuso muy popular. Tal como denunció la directora del teléfono de ayuda, Ana Belén Hernández, el análisis de este tipo de llamadas ha permitido detectar «nuevas manifestaciones de acoso escolar, descubrir situaciones de menores que no se conforman con agredir, sino que además graban los actos en el móvil y los cuelgan en internet».
Y es que, al ser motivo de diversión para ciertos jóvenes acosar a sus compañeros, acentúan la «broma» grabando las fechorías para luego compartirlas con amigos a través del teléfono móvil o publicándolas en la red.
Otro factor que ha contribuido a multiplicar este tipo de grabaciones es la moda surgida a partir de la serie «Jackass». En este programa, los protagonistas ponían a prueba su integridad física con caídas imposibles y otro tipo de actos peligrosos. A este espacio le salieron varios imitadores en la televisión y también en la calle. A raíz de este nuevo género televisivo, una auténtica moda surgió, por la que jóvenes se ponían en peligro con el fin de superarse a sí mismos y tener su «proeza» plasmada en vídeo. www.levante-emv.com
La red se convierte en escaparate de actos vandálicos
VALENCIA 9 Ago Agredir, grabarlo con el teléfono móvil y, después, subirlo a Internet. Estos son los pasos que, hoy por hoy, siguen muchos jóvenes a la hora de cometer un delito. La difusión de los hechos acentúa su crueldad y, eso, los autores lo saben.
La directora del teléfono de ayuda, Ana Belén Hernández, alertó de “nuevas manifestaciones en las que los menores no se conforman con agredir, sino que además graban los actos en el móvil y los cuelgan en Internet”. Es el impacto de las nuevas tecnologías en los sucesos de siempre.
No hace mucho que se comenzó a hablar de esta tipología de violencia, la registrada en teléfonos móviles y difundida después a través de la red o mediante mensajes multimedia. Sin embargo, en pocos meses la lista de actos que siguen un patrón similar se ha multipliado.
En Valencia asistimos a un hecho similar el pasado mes de noviembre. Varios adolescentes fueron acusados de agredir a un alumno del Instituto Juan de Garay y, además, grabar las palizas con teléfono móvil.
En enero de este año, dos jóvenes fueron detenidos por abofetear a transeúntes indefensos mientras lo grababan con las cámaras de sus móviles. Ocurrió en Barcelona. Cuatro días después, en Ciudad Real,un hombre denunció haber recibido una paliza por parte de dos jóvenes a la vez que un tercero lo grababa todo en su móvil. No sólo ocurre con agresiones. El mes pasado, hubo tres detenidos por provocar seis incendios en Mejorada del Campo y grabarlos con sus teléfonos. lasprovincias.es
Alicante 8 Ago · Difusión por móviles o en internet La facilidad que las nuevas tecnologías han traído a la hora de retratar cualquier cosa y difundirla entre el gran público hace proliferar este tipo de conductas, no sólo en la calle sino también en centros educativos, donde se ha convertido en un método de abuso muy popular. Tal como denunció la directora del teléfono de ayuda, Ana Belén Hernández, el análisis de este tipo de llamadas ha permitido detectar «nuevas manifestaciones de acoso escolar, descubrir situaciones de menores que no se conforman con agredir, sino que además graban los actos en el móvil y los cuelgan en internet».
Y es que, al ser motivo de diversión para ciertos jóvenes acosar a sus compañeros, acentúan la «broma» grabando las fechorías para luego compartirlas con amigos a través del teléfono móvil o publicándolas en la red.
Otro factor que ha contribuido a multiplicar este tipo de grabaciones es la moda surgida a partir de la serie «Jackass». En este programa, los protagonistas ponían a prueba su integridad física con caídas imposibles y otro tipo de actos peligrosos. A este espacio le salieron varios imitadores en la televisión y también en la calle. A raíz de este nuevo género televisivo, una auténtica moda surgió, por la que jóvenes se ponían en peligro con el fin de superarse a sí mismos y tener su «proeza» plasmada en vídeo. www.levante-emv.com
La red se convierte en escaparate de actos vandálicos
VALENCIA 9 Ago Agredir, grabarlo con el teléfono móvil y, después, subirlo a Internet. Estos son los pasos que, hoy por hoy, siguen muchos jóvenes a la hora de cometer un delito. La difusión de los hechos acentúa su crueldad y, eso, los autores lo saben.
La directora del teléfono de ayuda, Ana Belén Hernández, alertó de “nuevas manifestaciones en las que los menores no se conforman con agredir, sino que además graban los actos en el móvil y los cuelgan en Internet”. Es el impacto de las nuevas tecnologías en los sucesos de siempre.
No hace mucho que se comenzó a hablar de esta tipología de violencia, la registrada en teléfonos móviles y difundida después a través de la red o mediante mensajes multimedia. Sin embargo, en pocos meses la lista de actos que siguen un patrón similar se ha multipliado.
En Valencia asistimos a un hecho similar el pasado mes de noviembre. Varios adolescentes fueron acusados de agredir a un alumno del Instituto Juan de Garay y, además, grabar las palizas con teléfono móvil.
En enero de este año, dos jóvenes fueron detenidos por abofetear a transeúntes indefensos mientras lo grababan con las cámaras de sus móviles. Ocurrió en Barcelona. Cuatro días después, en Ciudad Real,un hombre denunció haber recibido una paliza por parte de dos jóvenes a la vez que un tercero lo grababa todo en su móvil. No sólo ocurre con agresiones. El mes pasado, hubo tres detenidos por provocar seis incendios en Mejorada del Campo y grabarlos con sus teléfonos. lasprovincias.es






