El negocio del horror
Armas, drogas, fútbol, prostitución y explotación sexual y laboral de mujeres, niños, niñas y adolescentes constituyen negocios multimillonarios
Elena Luz González Bazán argenpress 09/08/2006 Explotación infantil y adolescente no es nueva, la 'maravillosa' Revolución Industrial conminó perversamente a los niños, niñas y adolescentes a trabajar por migajas, sin ningún tipo de cobertura de salud, días u horas de descanso.
Millones de niños murieron sobre máquinas industriales, entre los socavones de las minas, extenuados porque sus cuerpos no tenían resistencia, muertos de hambre, explotados en situaciones inhumanas. Con esa sangre se construyó la Gran Bretaña flemática y colonial durante el proceso de industrialización, el avance y consolidación del capitalismo.
Como un espejo donde se registra el paso del tiempo pero son otros rostros y otras manos, otros niños y niñas, otros adolescentes, otros chicos, esa sobreexplotación no ha terminado, por el contrario, se ha profundizado.
Trata de personas se llama ahora, se sostiene que para diferenciarlo de la trata de negros, o trata de blancos, en definitiva el tráfico de seres humanos es una violación a los Derechos Humanos, no hay legislación que pueda contemplar o mitigar este flagelo. Lo que hace que esto se constituya en el juego diabólico de estos mercaderes de la muerte son los poderes políticos que no reprimen, juzgan y encarcelan.
Las rutas de la explotación sexual y laboral son múltiples y aparecen en todo el país, en Misiones, según las cifras arrojados por el organismo internacional, la OIT, 4.000 chicas y chicos menores son pasibles de este tráfico humano.
La situación de los niños, niñas y adolescentes y no podemos dejar de hablar de las mujeres es en situación semiesclava, golpeados, aterrorizados y obligados a prostituirse, trabajar y privados de libertad.
Otra organización internacional, la Organización Internacional para las Migraciones, sostiene que en la Argentina, las rutas de la esclavización de niñez, adolescencia y mujeres se hace desde el norte y hacia el sur del país. El norte provee mano de obra semiesclava, esclava o traficada hacia el sur del país. Las provincias del horror son: Salta, Jujuy, Chaco, Catamarca y esencialmente la nombrada Misiones, estos niños, niñas, adolescentes y mujeres se los pueden encontrar en Córdoba, Buenos Aires y en las provincias patagónicas, ciudades portuarias y pesqueras principalmente.
Pero por otro lado también el informe sostiene que las provincias que conforman la parte central del país son punto de origen y destino de las víctimas del tráfico: Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Capital Federal y Buenos Aires.
Misiones, ya nombrada, suministra por otro lado niñez y adolescencia a los países vecinos, también mujeres, todos para la explotación y el turismo sexual, la infantil suma cuatro mil víctimas. Por este lugar también hacia las grandes ciudades y las zonas rurales del país.
Las cercanías con el Paraguay, que tiene su frontera con Misiones, muestran que el 60 por ciento de las mujeres que salieron del país, se prostituyeron o fueron prostituidas, vivieron largo tiempo en nuestro país... (+) www.argenpress.info
Armas, drogas, fútbol, prostitución y explotación sexual y laboral de mujeres, niños, niñas y adolescentes constituyen negocios multimillonarios
Elena Luz González Bazán argenpress 09/08/2006 Explotación infantil y adolescente no es nueva, la 'maravillosa' Revolución Industrial conminó perversamente a los niños, niñas y adolescentes a trabajar por migajas, sin ningún tipo de cobertura de salud, días u horas de descanso.
Millones de niños murieron sobre máquinas industriales, entre los socavones de las minas, extenuados porque sus cuerpos no tenían resistencia, muertos de hambre, explotados en situaciones inhumanas. Con esa sangre se construyó la Gran Bretaña flemática y colonial durante el proceso de industrialización, el avance y consolidación del capitalismo.
Como un espejo donde se registra el paso del tiempo pero son otros rostros y otras manos, otros niños y niñas, otros adolescentes, otros chicos, esa sobreexplotación no ha terminado, por el contrario, se ha profundizado.
Trata de personas se llama ahora, se sostiene que para diferenciarlo de la trata de negros, o trata de blancos, en definitiva el tráfico de seres humanos es una violación a los Derechos Humanos, no hay legislación que pueda contemplar o mitigar este flagelo. Lo que hace que esto se constituya en el juego diabólico de estos mercaderes de la muerte son los poderes políticos que no reprimen, juzgan y encarcelan.
Las rutas de la explotación sexual y laboral son múltiples y aparecen en todo el país, en Misiones, según las cifras arrojados por el organismo internacional, la OIT, 4.000 chicas y chicos menores son pasibles de este tráfico humano.
La situación de los niños, niñas y adolescentes y no podemos dejar de hablar de las mujeres es en situación semiesclava, golpeados, aterrorizados y obligados a prostituirse, trabajar y privados de libertad.
Otra organización internacional, la Organización Internacional para las Migraciones, sostiene que en la Argentina, las rutas de la esclavización de niñez, adolescencia y mujeres se hace desde el norte y hacia el sur del país. El norte provee mano de obra semiesclava, esclava o traficada hacia el sur del país. Las provincias del horror son: Salta, Jujuy, Chaco, Catamarca y esencialmente la nombrada Misiones, estos niños, niñas, adolescentes y mujeres se los pueden encontrar en Córdoba, Buenos Aires y en las provincias patagónicas, ciudades portuarias y pesqueras principalmente.
Pero por otro lado también el informe sostiene que las provincias que conforman la parte central del país son punto de origen y destino de las víctimas del tráfico: Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Capital Federal y Buenos Aires.
Misiones, ya nombrada, suministra por otro lado niñez y adolescencia a los países vecinos, también mujeres, todos para la explotación y el turismo sexual, la infantil suma cuatro mil víctimas. Por este lugar también hacia las grandes ciudades y las zonas rurales del país.
Las cercanías con el Paraguay, que tiene su frontera con Misiones, muestran que el 60 por ciento de las mujeres que salieron del país, se prostituyeron o fueron prostituidas, vivieron largo tiempo en nuestro país... (+) www.argenpress.info







