En nuestra sociedad los problemas con menores se multiplican: anorexias, trastornos de la personalidad, abuso escolar, depresiones o incluso el dramático suicidio infantil · «La delgadez y la 'metrosexualidad' son valores en alza desde la infancia», advierte la jefa de Psiquiatría del Hospital Gregorio Marañón, María Jesús Mardomingo
MADRID 12 SEPT. El mito recurrente de la infancia feliz se está quedando desfasado, pues cada vez son más los menores que sufren trastornos psiquiátricos de todo tipo. «Ahora la niñez ya no se evoca siempre de forma nostálgica como esa etapa idílica en la que no hay problemas», señala María Jesús Mardomingo, jefa del Servicio de Psiquiatría de Niños y Adolescentes del Hospital Gregorio Marañón.Y alerta de que «más de la mitad de las enfermedades psiquiátricas se generan durante la infancia», por lo que «cualquier trastorno debe ser tratado cuanto antes».
El suyo es uno de los nombres que se escriben con mayúsculas en un campo que requiere un don especial. «La psiquiatría infantil es una de las especialidades más duras, porque las historias de los pacientes se te quedan grabadas en el corazón», admite. Lleva años entregada a explorar los recovecos de la mente de los más pequeños y asegura que estos laberintos son cada vez más intrincados.
Para Mardomingo, las causas que subyacen a estos trastornos no están del todo claras, porque «son muy variadas y difíciles de definir». La psicóloga reconoce que actualmente «hay una actitud social muy generalizada de permisividad respecto a los niños y los jóvenes».
Hermetismo
En nuestra sociedad los problemas con menores se multiplican: anorexias, trastornos de la personalidad, depresiones o incluso el dramático suicidio infantil. A pesar de esto, son pocos los progenitores que se atreven a enfrentar este tipo de problemas con la ayuda de profesionales.
Una de las dificultades principales para tratar estos casos es saber identificarlos. Los pequeños y los adolescentes «no suelen contar sus problemas a sus padres, los interlocutores son sus amigos o la pareja», dice Mardomingo. Esta especialista, presidenta de la Asociación Española de Psiquiatría Infantil y Juvenil, emplaza a los padres a preguntar a sus hijos y a preocuparse por los cambios en el comportamiento. «Hay que comenzar a sospechar cuando vemos a un niño que está triste, o cuando observamos a un adolescente que busca el aislamiento y evita el contacto con los adultos, o se enfada por todo, o llora por todo, o deja de comer, o tiene trastornos del sueño», apunta Mardomingo. Ante cualquiera de estos síntomas, la psicóloga aboga por perder la reticencia a consultar a los profesionales.
En el campo de la psiquiatría infantil, como en la medicina en general, «cada enfermedad tiene su tratamiento ideal, el más eficaz», apostilla Mardomingo. En primer lugar está la psicoterapia, necesaria para que el niño entienda qué le pasa y cómo lo puede evitar. Después, el asesoramiento a la familia, que en ocasiones incluye también terapia familiar. En tercer lugar, el tratamiento farmacológico, que «en determinadas enfermedades resulta muy eficaz, aunque no en todas». Un cuarto aspecto es el de la colaboración con el colegio .
Abuso en las aulas
Precisamente en los centros de estudios se están disparando los problemas de acoso escolar, también denominado 'bullying'. María Jesús Mardomingo reconoce que los casos de violencia en las aulas «siempre han existido», pero ahora el menosprecio entre los niños y adolescentes «es más intenso». «Antes, las normas de funcionamiento en la escuela frenaban enseguida las tendencias sádicas, pero ahora no perciben esa censura social, e incluso maltratar está bien visto entre compañeros».
Anorexia
Otro problema en alza es el de la anorexia. Mardomingo hace referencia a casos muy duros registrados en niñas de corta edad. «Desde los cinco años empiezan a ver en todas partes que la delgadez es un valor en alza». La psicóloga recuerda que desde muy pronto se interiorizan estos valores estéticos de delgadez y de 'metrosexualidad', «lo cual, a estas edades, es muy peligroso».
DAVID JUNQUERA/COLPISA www.ideal.es
MADRID 12 SEPT. El mito recurrente de la infancia feliz se está quedando desfasado, pues cada vez son más los menores que sufren trastornos psiquiátricos de todo tipo. «Ahora la niñez ya no se evoca siempre de forma nostálgica como esa etapa idílica en la que no hay problemas», señala María Jesús Mardomingo, jefa del Servicio de Psiquiatría de Niños y Adolescentes del Hospital Gregorio Marañón.Y alerta de que «más de la mitad de las enfermedades psiquiátricas se generan durante la infancia», por lo que «cualquier trastorno debe ser tratado cuanto antes».
El suyo es uno de los nombres que se escriben con mayúsculas en un campo que requiere un don especial. «La psiquiatría infantil es una de las especialidades más duras, porque las historias de los pacientes se te quedan grabadas en el corazón», admite. Lleva años entregada a explorar los recovecos de la mente de los más pequeños y asegura que estos laberintos son cada vez más intrincados.
Para Mardomingo, las causas que subyacen a estos trastornos no están del todo claras, porque «son muy variadas y difíciles de definir». La psicóloga reconoce que actualmente «hay una actitud social muy generalizada de permisividad respecto a los niños y los jóvenes».
Hermetismo
En nuestra sociedad los problemas con menores se multiplican: anorexias, trastornos de la personalidad, depresiones o incluso el dramático suicidio infantil. A pesar de esto, son pocos los progenitores que se atreven a enfrentar este tipo de problemas con la ayuda de profesionales.
Una de las dificultades principales para tratar estos casos es saber identificarlos. Los pequeños y los adolescentes «no suelen contar sus problemas a sus padres, los interlocutores son sus amigos o la pareja», dice Mardomingo. Esta especialista, presidenta de la Asociación Española de Psiquiatría Infantil y Juvenil, emplaza a los padres a preguntar a sus hijos y a preocuparse por los cambios en el comportamiento. «Hay que comenzar a sospechar cuando vemos a un niño que está triste, o cuando observamos a un adolescente que busca el aislamiento y evita el contacto con los adultos, o se enfada por todo, o llora por todo, o deja de comer, o tiene trastornos del sueño», apunta Mardomingo. Ante cualquiera de estos síntomas, la psicóloga aboga por perder la reticencia a consultar a los profesionales.
En el campo de la psiquiatría infantil, como en la medicina en general, «cada enfermedad tiene su tratamiento ideal, el más eficaz», apostilla Mardomingo. En primer lugar está la psicoterapia, necesaria para que el niño entienda qué le pasa y cómo lo puede evitar. Después, el asesoramiento a la familia, que en ocasiones incluye también terapia familiar. En tercer lugar, el tratamiento farmacológico, que «en determinadas enfermedades resulta muy eficaz, aunque no en todas». Un cuarto aspecto es el de la colaboración con el colegio .
Abuso en las aulas
Precisamente en los centros de estudios se están disparando los problemas de acoso escolar, también denominado 'bullying'. María Jesús Mardomingo reconoce que los casos de violencia en las aulas «siempre han existido», pero ahora el menosprecio entre los niños y adolescentes «es más intenso». «Antes, las normas de funcionamiento en la escuela frenaban enseguida las tendencias sádicas, pero ahora no perciben esa censura social, e incluso maltratar está bien visto entre compañeros».
Anorexia
Otro problema en alza es el de la anorexia. Mardomingo hace referencia a casos muy duros registrados en niñas de corta edad. «Desde los cinco años empiezan a ver en todas partes que la delgadez es un valor en alza». La psicóloga recuerda que desde muy pronto se interiorizan estos valores estéticos de delgadez y de 'metrosexualidad', «lo cual, a estas edades, es muy peligroso».
DAVID JUNQUERA/COLPISA www.ideal.es






