El agresor, que apuñaló a su víctima en el costado izquierdo, dijo que lo hizo porque él «había pegado a un amigo»
La Policía pide ayuda a los padres
SANTANDER 11 OCT. Efectivos del Cuerpo Nacional de Policía detuvieron en la madrugada del sábado al domingo a un joven de 16 años de edad como presunto autor de las lesiones causadas a otro de la misma edad al que asestó un navajazo en el costado izquierdo en el transcurso de una pelea originada en la santanderina calle Santa Lucía.
Según explicó ayer la Jefatura Superior de Policía, el suceso se produjo pasada la una y media de la madrugada.
Poco después, varios policías se personaban en el lugar encontrando a un joven de 16 años que presentaba una herida de arma blanca en el costado izquierdo y que antes de ser evacuado al Hospital Valdecilla les dijo el apodo del agresor.
Ese dato, y otro esencial aportado por testigos de la agresión -que el agresor «suele estar por la zona de General Dávila y la Bajada de La Gándara»- permitió a los agentes dar con el sospechoso. Localizado en las inmediaciones de Santa Clotilde, tenía una herida en la ceja izquierda que reconoció haber sufrido en una pelea en la calle Santa Lucía.
Trasladado hasta las dependencias policiales, el agresor permaneció en situación de arresto por orden de la Fiscalía de Menores, que así lo mantuvo hasta que se cerró el atestado.
Atestado que incluyó las declaraciones de la víctima, los testigos y el propio agresor, que confesó que se enfrentó al otro joven porque este había pegado a un amigo suyo; que usó la navaja para defenderse cuando se presentaron en el lugar más amigos de la víctima; que era la primera vez que sacaba el arma a la calle; que lo hizo por si le pasaba algo; y que la arrojó a un contenedor.
La Policía pide ayuda a los padres
La proliferación de reyertas juveniles resueltas a navajazos llevó ayer a la Jefatura Superior de Policía a solicitar «la ayuda de los padres de los jóvenes para que eviten que estos chavales salgan a divertirse con armas blancas».
La petición está plenamente justificada: «Hasta el 30 de septiembre, en Santander, se han incautado 298 armas blancas». Cinco de ellas -dos navajas, dos cuchillos y un 'cutter'- fueron requisadas este mismo fin de semana a otros tantos individuos de 17, 20, 23, 30 y 40 años respectivamente.
Además de solicitar la colaboración de los padres, la Policía también advierte a los jóvenes que detendrán «a quien porte armas blancas prohibidas cuando los hechos se produzcan en establecimientos públicos o en aquellos lugares de reunión y concentración de personas». www.eldiariomontanes.es
La Policía pide ayuda a los padres
SANTANDER 11 OCT. Efectivos del Cuerpo Nacional de Policía detuvieron en la madrugada del sábado al domingo a un joven de 16 años de edad como presunto autor de las lesiones causadas a otro de la misma edad al que asestó un navajazo en el costado izquierdo en el transcurso de una pelea originada en la santanderina calle Santa Lucía.
Según explicó ayer la Jefatura Superior de Policía, el suceso se produjo pasada la una y media de la madrugada.
Poco después, varios policías se personaban en el lugar encontrando a un joven de 16 años que presentaba una herida de arma blanca en el costado izquierdo y que antes de ser evacuado al Hospital Valdecilla les dijo el apodo del agresor.
Ese dato, y otro esencial aportado por testigos de la agresión -que el agresor «suele estar por la zona de General Dávila y la Bajada de La Gándara»- permitió a los agentes dar con el sospechoso. Localizado en las inmediaciones de Santa Clotilde, tenía una herida en la ceja izquierda que reconoció haber sufrido en una pelea en la calle Santa Lucía.
Trasladado hasta las dependencias policiales, el agresor permaneció en situación de arresto por orden de la Fiscalía de Menores, que así lo mantuvo hasta que se cerró el atestado.
Atestado que incluyó las declaraciones de la víctima, los testigos y el propio agresor, que confesó que se enfrentó al otro joven porque este había pegado a un amigo suyo; que usó la navaja para defenderse cuando se presentaron en el lugar más amigos de la víctima; que era la primera vez que sacaba el arma a la calle; que lo hizo por si le pasaba algo; y que la arrojó a un contenedor.
La Policía pide ayuda a los padres
La proliferación de reyertas juveniles resueltas a navajazos llevó ayer a la Jefatura Superior de Policía a solicitar «la ayuda de los padres de los jóvenes para que eviten que estos chavales salgan a divertirse con armas blancas».
La petición está plenamente justificada: «Hasta el 30 de septiembre, en Santander, se han incautado 298 armas blancas». Cinco de ellas -dos navajas, dos cuchillos y un 'cutter'- fueron requisadas este mismo fin de semana a otros tantos individuos de 17, 20, 23, 30 y 40 años respectivamente.
Además de solicitar la colaboración de los padres, la Policía también advierte a los jóvenes que detendrán «a quien porte armas blancas prohibidas cuando los hechos se produzcan en establecimientos públicos o en aquellos lugares de reunión y concentración de personas». www.eldiariomontanes.es






