ENTREVISTA · ISIDRO REGAÑAS CUESTA PRESIDENTE REGIONAL DEL SINDICATO ANPE en Extremadura
«Hay miedo a no sentirse respaldado» Cuando se cierran las puertas de una clase sólo el profesor y los alumnos saben lo que ha pasado dentro
BADAJOZ 18 OCT - ¿Por qué surge el Defensor del Profesor en Extremadura [924 249 924] ?
-Para despertar la conciencia de que en nuestra comunidad autónoma el profesorado debe ser bien cuidado. En Extremadura los datos aún no son alarmantes, ya que en los primeros meses sólo han llamado doce de un colectivo de 15.000 personas, pero esto no quiere decir que cada caso en particular no sea preocupante. en Madrid llevan nueve meses con esta figura y ya ha habido entre 400 y 500 llamadas, eso sí que asusta. Aunque en Badajoz no hayan llegado casos extremadamente graves, nuestra intención es que el profesorado que se sienta agredido tenga dónde acudir, ya que cuando se cierran las puertas de una clase sólo él o ella y los alumnos saben lo que ha pasado dentro. Casi nunca se entera la familia.
- ¿Qué acciones reivindican para reforzar ese amparo del profesor?
- La propia consejera de Educación ya ha dicho que es necesaria una carta de deberes y derechos del alumno. Por otro lado, pedimos un reconocimiento social del profesorado, ya que muchas veces se pone en entredicho su capacidad, cuando el profesor lo que necesita es que sentirse seguro en su trabajo. También urge un protocolo de actuación y nosotros queremos que sea ágil y factible de llevar a cabo para que ante cualquier tropelía se puedan tomar medidas. Ayer mismo me llamaba un director con el siguiente caso: dos niños se pelean en el centro, entra uno de los padres y agarra al otro y empieza a zarandearlo, eso dentro de un edificio público, ¿qué pasa si entra en ese momento el otro padre?. Ahora no hay nada que regule esto y el profesor no sabe qué hacer, no hay un protocolo de actuación.
- ¿Cree que puede empeorar la situación?
- Lo cierto es que la violencia está en la calle y todo eso se traslada a la escuela, así que si no se pone remedio los casos pueden ir a más.
- ¿Qué opina del 'bulling' o acoso a los alumnos, refuerza la condición de los 'matones' frente al docente?
- Claro, esto es una pescadilla que se muerde la cola porque el alumno ya sabe que el sistema es errático. Hace treinta años también se ponían motes y había pescozones, pero la diferencia es que ahora, por suerte, la sociedad está más sensibilizada y la gente sabe lo que una persona puede llegar a sufrir por estas cosas. Ocurre que el alumno sabe que sancionar un pescozón tiene un proceso lento, por eso ha surgido ese movimiento que se pregunta qué está pasando en las aulas, lo cual es bueno.
- Hay maestros que ya se niegan a llevar a un crío al baño para ayudarle a orinar, lo que implica bajarle los pantalones al menor, ¿se peca de exceso de celo o es mejor prevenir?
- Claro que ocurre por esa valoración social que no tienen los profesores. Mañana le dicen algo y de repente se ven sin defensa. Hay miedo a no sentirse respaldado y por eso hay miedo a hacer algo normal por si alguien lo considera sospechoso, ya que en la sociedad de hoy es muy fácil denunciar y crear a continuación un estado de alarma social, ocurre sobre todo en la sanidad y en la educación. El caso del profesor de Los Glacis el curso pasado es claro: se apartó varios meses a un profesor de su trabajo y después un juez dijo que no había pruebas. Aquello fue muy triste. hoy.es
«Hay miedo a no sentirse respaldado» Cuando se cierran las puertas de una clase sólo el profesor y los alumnos saben lo que ha pasado dentro
BADAJOZ 18 OCT - ¿Por qué surge el Defensor del Profesor en Extremadura [924 249 924] ?
-Para despertar la conciencia de que en nuestra comunidad autónoma el profesorado debe ser bien cuidado. En Extremadura los datos aún no son alarmantes, ya que en los primeros meses sólo han llamado doce de un colectivo de 15.000 personas, pero esto no quiere decir que cada caso en particular no sea preocupante. en Madrid llevan nueve meses con esta figura y ya ha habido entre 400 y 500 llamadas, eso sí que asusta. Aunque en Badajoz no hayan llegado casos extremadamente graves, nuestra intención es que el profesorado que se sienta agredido tenga dónde acudir, ya que cuando se cierran las puertas de una clase sólo él o ella y los alumnos saben lo que ha pasado dentro. Casi nunca se entera la familia.
- ¿Qué acciones reivindican para reforzar ese amparo del profesor?
- La propia consejera de Educación ya ha dicho que es necesaria una carta de deberes y derechos del alumno. Por otro lado, pedimos un reconocimiento social del profesorado, ya que muchas veces se pone en entredicho su capacidad, cuando el profesor lo que necesita es que sentirse seguro en su trabajo. También urge un protocolo de actuación y nosotros queremos que sea ágil y factible de llevar a cabo para que ante cualquier tropelía se puedan tomar medidas. Ayer mismo me llamaba un director con el siguiente caso: dos niños se pelean en el centro, entra uno de los padres y agarra al otro y empieza a zarandearlo, eso dentro de un edificio público, ¿qué pasa si entra en ese momento el otro padre?. Ahora no hay nada que regule esto y el profesor no sabe qué hacer, no hay un protocolo de actuación.
- ¿Cree que puede empeorar la situación?
- Lo cierto es que la violencia está en la calle y todo eso se traslada a la escuela, así que si no se pone remedio los casos pueden ir a más.
- ¿Qué opina del 'bulling' o acoso a los alumnos, refuerza la condición de los 'matones' frente al docente?
- Claro, esto es una pescadilla que se muerde la cola porque el alumno ya sabe que el sistema es errático. Hace treinta años también se ponían motes y había pescozones, pero la diferencia es que ahora, por suerte, la sociedad está más sensibilizada y la gente sabe lo que una persona puede llegar a sufrir por estas cosas. Ocurre que el alumno sabe que sancionar un pescozón tiene un proceso lento, por eso ha surgido ese movimiento que se pregunta qué está pasando en las aulas, lo cual es bueno.
- Hay maestros que ya se niegan a llevar a un crío al baño para ayudarle a orinar, lo que implica bajarle los pantalones al menor, ¿se peca de exceso de celo o es mejor prevenir?
- Claro que ocurre por esa valoración social que no tienen los profesores. Mañana le dicen algo y de repente se ven sin defensa. Hay miedo a no sentirse respaldado y por eso hay miedo a hacer algo normal por si alguien lo considera sospechoso, ya que en la sociedad de hoy es muy fácil denunciar y crear a continuación un estado de alarma social, ocurre sobre todo en la sanidad y en la educación. El caso del profesor de Los Glacis el curso pasado es claro: se apartó varios meses a un profesor de su trabajo y después un juez dijo que no había pruebas. Aquello fue muy triste. hoy.es







